Priorizar políticas de alfabetización
Más de un centenar de organizaciones de la sociedad civil lanzaron una campaña para visibilizar el déficit en la comprensión lectora que se observa en un alto porcentaje de alumnos de las escuelas primarias. La iniciativa también reclama que las políticas de alfabetización ocupen un lugar central en la agenda educativa y que los candidatos a presidente de las distintas fuerzas políticas tengan un plan para hacer frente a este grave problema.
La campaña, que se lleva a cabo bajo la consigna #NoEntiendenLoQueLeen, surgió a partir de un dato preocupante: en nuestro país casi la mitad de los alumnos (46%) de 3er grado no alcanza el nivel mínimo de comprensión lectora. Ese porcentaje es el que arrojó el Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) que se llevó a cabo en 2019, con exámenes realizados en 16 países de América Latina, bajo la coordinación de la Unesco.
Argentinos por la Educación, una de las organizaciones no gubernamentales que participa de la campaña, explica que la misma tiene como objetivo, en primer lugar, que los distintos sectores de la sociedad tomen conciencia de lo que estas cifras significan para el futuro de las nuevas generaciones. Además, a partir de visibilizar el problema, se solicita al presidente de la Nación y a los candidatos que se postulan para sucederlo en la Casa Rosada que desarrollen un plan para priorizar las políticas de alfabetización, incluyendo el apoyo técnico a las provincias y la transferencia de recursos, además de la implementación periódica de Pruebas Aprender en 3er grado. En el caso de los estados provinciales, observa la organización no gubernamental, se busca que los gobernadores en ejercicio y electos se comprometan para lograr que todos los estudiantes terminen tercer grado comprendiendo lo que leen. El compromiso implica invertir recursos, ejecutar un plan y visibilizar resultados.
La prueba internacional ERCE de lectura de 3er grado reveló que en Argentina, seis de cada diez alumnos de menor nivel socioeconómico se ubican en el nivel más bajo de lectura (Nivel I). La cifra asciende al 61,5% entre los estudiantes del tercil de menor nivel socioeconómico, mientras que desciende al 26,3% entre los estudiantes del tercil de mayor nivel socioeconómico. Al leer textos adecuados a su edad, los alumnos en el nivel I no son capaces de localizar información o relaciones presentadas literalmente y realizar inferencias a partir de información sugerida, destacada o reiterada. Los datos surgen del informe titulado "Lectura y desigualdad. Comparaciones entre Argentina y América Latina", elaborado por el Observatorio de Argentinos por la Educación. El estudio analiza los resultados del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) 2019 de Lectura en 3er grado de Argentina en comparación con el resto de los países latinoamericanos y por nivel socioeconómico.
En Argentina, solo uno de cada diez alumnos (14%) se ubica en el nivel de desempeño más alto (nivel IV) en lectura. Para la región, el promedio es dos de cada diez alumnos (21%) en ese nivel. En Brasil (30%) y Perú (30,8%), tres de cada diez alumnos alcanzan el nivel más alto. Por otra parte, el estudio comparativo muestra que en todos los países que participaron de la prueba, el nivel de aprendizaje de lectura de los alumnos se asocia con el nivel socioeconómico: los estudiantes del tercil más alto obtienen mejores resultados que sus compañeros del tercil más bajo. Sin embargo, se aclara que eso no quiere decir que todos los estudiantes de mayores recursos obtengan buenos resultados: en Argentina, solo el 26,4% de los alumnos del tercil socioeconómico más alto alcanzan el mejor desempeño en lectura (nivel IV). En países como Costa Rica (47,4%), Brasil (48,1%) y Perú (50,6%), alrededor de la mitad de los alumnos del tercil más alto logra este nivel de desempeño.
La comprensión lectora es un elemento clave en el proceso de aprendizaje de los alumnos. Sin esa habilidad fundamental, los estudiantes enfrentarán en los ciclos escolares siguientes serias dificultades para adquirir competencias básicas. Sin esa base el aprendizaje será muy elemental, con todo lo que eso implica para, más adelante, prepararse para ingresar al mundo laboral. Además, el hábito de leer (y comprender lo que se lee) tiene directa relación con la participación ciudadana y la construcción de una sociedad más democrática. Urge, entonces, tomar conciencia del problema y promover políticas de alfabetización que permitan revertir esta situación.










