Cinco autos que salvaron a sus marcas
Aunque en cada presentación las marcas esperan los mejores resultados de su nueva criatura, hay coches que llegan en un momento decisivo, a veces para bien y a veces para mal.
En el caso de nuestros protagonistas, estos son los cinco más emblemáticos y se considera que salvaron a sus marcas en el instante preciso y contra todo pronóstico. Tal vez no sean los mejores ni los más lindos ni los más rápidos, pero estos modelos les abrieron la puerta a desarrollos posteriores, por ejemplo, el nuevo Porsche 911 Turbo, del Nissan GT-R, etcétera.
Fiat 500: el abuelo al rescate

La historia del Fiat 500 diferente a las dos anteriores. Tanto Porsche como VW estaban sufriendo para encontrar un producto que no quedase ensombrecido por el protagonismo de su modelo principal.

Fiat, en cambio, languidecía en el mercado con varios modelos que no llegaban a las cifras de ventas necesarias y que, además de venderse escasamente, dejaban poco margen. De repente, en 2007 presentan el nuevo Fiat 500, un utilitario coqueto y de diseño retro pero con un toque chic que lo convertía en un coche de capricho porque de práctico no tenía nada.
No solo se vendió, sino que la fórmula fue tan exitosa que el Fiat 500 acabó por arrasar con el resto de modelos y convertirse en la referencia que marcaría la línea de estilo de todo lo demás. Quince años después de su lanzamiento, la marca italiana sigue dependiendo casi exclusivamente del Fiat 500, una situación que no se sostendrá por mucho más tiempo.
Nissan Qashqai: un éxito con riesgo

El Nissan Qashqai fue una sorpresa y tras su presentación en 2006 tuvo duras críticas de los medios especializados ya que los expertos veían como un extraño mestizaje, un coche que no era ni un compacto ni un todoterreno, que tampoco era un monovolumen y terminó marcando un nuevo concepto que todos salieron a copiar cuando vieron que funcionaba.
Desde su lanzamiento, el Nissan Qashqai fue un auténtico boom de ventas, algo que tomó por sorpresa incluso a sus rivales, que tardaron en reaccionar y dejaron todavía más abiertas las puertas para que el Qashqai les robase los clientes de sus propias casas.

El éxito de ventas del Qashqai hizo que pasase de ser prácticamente el único modelo de esas características en el mercado a inaugurar una nueva categoría de coches, la que más ha crecido desde entonces.
El peligro de un éxito semejante es que la sombra es tan grande que apenas deja crecer la hierba bajo ella. Modelos formidables de Nissan como el Pulsar han pasado sin pena ni gloria por el mercado y la rentabilidad de la marca prácticamente depende de un único modelo, algo que VW y Porsche saben muy bien que es peligrosísimo.
Porsche Boxter

Muchos creen que el coche que salvó a Porsche fue el Cayenne, presentado en 2002, pero se equivocan. En efecto, el Cayenne fue un auténtico récord, pero el modelo que salvó a Porsche fue el Boxster presentado en 1996.
Justo antes del lanzamiento del primer Boxster hace casi 27 años, Porsche atravesaba uno de sus momentos más complicados. Todos los intentos de la marca por lanzar al mercado un coche que se vendiese bien fracasaban.
Parecía que nada que no fuese un Porsche 911 acababa de ser aceptado por el público y la compañía no podía vivir solo del 911.
La jugada maestra de Wendelin Wiedeking, responsable de la marca en aquel momento, fue lanzar la generación del Porsche 911 denominada 996 con un diseño tan feo que hacía bonito al Boxster y así el 911 dejó de ensombrecer a sus hermano.
Volvo 850: la nueva era

En 1991 la gama de Volvo tenía modelos de una calidad excepcional, pero desfasados conceptualmente, sobre todo sus berlinas. Todo esto cambiaría en 1992 con la llegada al mercado del Volvo 850, un coche que suponía una revolución en la marca y se convertía en su primer modelo de gama alta con tracción delantera y en el primer coche del mundo con un motor de 5 cilindros transversal.
El 850 introducía conceptos revolucionarios como el SIPS (siglas inglesas de sistema de protección contra impactos laterales), que lo ponían a la cabeza de los coches más seguros del mundo.
Aunque mantenía los trazos rectilíneos de la marca, el Volvo 850 también fue suavizando la silueta de las berlinas suecas y el público lo acogió de buen gusto. Las versiones sobrealimentadas del motor de 5 cilindros proporcionaban unas excelentes prestaciones y el Volvo 850 se convirtió en el primer modelo de una nueva era para la marca, que vivió con el 850 una de sus mejores épocas.
VW Golf, el heredero

En los años ‘60 Volkswagen ya era consciente de que no podía seguir sobreviviendo con un único modelo en su catálogo ya que el Escarabajo se estaba quedando atrás en modernidad, así que en Wolfsburg temían el día que el mercado le diese la espalda a su único producto.
Los de VW empezaron a presentar diferentes alternativas como las berlinas Typ 3 o, ya a finales de la década, los Typ 4, pero ninguno de los intentos funcionó comercialmente porque todos tenían el motor del Escarabajo sin la gracia y el carisma de este.
Apremiados por la situación, lanzaron al mercado su primer modelo de tracción delantera con motor refrigerado por agua, el VW K-70, que en realidad era un proyecto de NSU, recientemente absorbida por Volkswagen, pero fue un desastre en ventas. La situación era cada vez más desesperada, hasta que en 1974 llegó el milagro: el VW Golf.
El diseño de Giugiaro fue un golazo y el mercado lo acogió con un éxito de ventas rotundo.










