Los ángeles existen
Se conoce con el nombre de "ángeles" a los seres espiritualmente superiores a los humanos. Qué dice el texto bíblico al respecto. 
Suele ser común creer que para su propia protección cada persona tiene un "ángel de la guarda", pero si bien la Biblia afirma la existencia de ángeles protectores, pone condiciones para que ese beneficio le llegue a una persona.
Se designa con ese nombre a seres espirituales un poco superiores a los hombres que ejercen su ministerio en las regiones celestes, y también en la tierra. Al respecto el texto bíblico afirma que Dios hizo al hombre un poco menor que los ángeles, y lo coronó de gloria y de honra, y lo puso sobre las obras de sus manos como administradores terrenales.

SUELEN TOMAR FIGURA HUMANA
En ocasiones los ángeles toman la figura humana para manifestarse ante las personas, tal es así, que el autor de la epístola a los Hebreos (se cree que fue el apóstol Pablo por el contenido de la carta) afirma que es necesaria la hospitalidad en el cristianismo, "porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles".
En ocasiones fueron utilizados por Dios como mensajeros, como por ejemplo cuando dos de ellos vinieron a avisarle a Lot, el sobrino de Abraham, que Sodoma, la ciudad donde vivía, sería destruida por causa de la inmoralidad de sus habitantes, y el debía escapar antes de la destrucción. Evento que aconteció de manera casi inmediata y Lot fue rescatado.
Cuando afirmamos que existen condiciones para poder tener el cuidado de los ángeles, hacemos referencia al texto bíblico que dice: "El ángel de Dios acampa alrededor de los que le temen, y los defiende".
NO ATIENDEN A CUALQUIERA
En el idioma de la calle eso significa que para poder contar con la ayuda de los ángeles, primero debemos estar a cuentas con nuestro Creador. Dicho de otro modo, cuando el texto bíblico afirma que es necesario temerle a Dios, se refiere a la necesidad del creyente de obedecer sus mandatos y ponerlos por obra en su vida. Incluso, tal vez uno de los mandatos divinos más precioso es el que señala que: "el principio de la sabiduría es el temor a Dios".
Cuando hablamos de temor lo podemos comparar con lo que ocurre con la Justica humana en nuestro país. Vemos como un importante número de habitantes no le teme a la Justicia, y se comporta como mejor le parece, y el resultado de esa conducta lo padece el resto de la sociedad.
NO DEBERÍAMOS ADORARLOS
Por otro lado, debemos remarcar que es una conducta equivocada la de adorar a los ángeles como algunos tienen por costumbre. Cuando el apóstol Juan, estando preso en la isla de Patmos por seguir a Cristo, recibió a uno de ellos enviado como mensajero para contarle las cosas que ocurrirían pronto; después de haberlo visto y oído, se postró para adorarlo porque venía del cielo; pero el ángel le dijo: "Mira, no lo hagas; porque yo soy un siervo como vos, y como tus hermanos los profetas, y como los que guardan las palabras de este libro (Apocalipsis). Adora a Dios".
Ahora bien, es un misterio espiritual nuestra relación con los ángeles, porque si bien pueden ser quienes por indicación de Dios nos protejan del peligro, no somos quienes pueden solicitar su servicio de manera directa, sino que es un beneficio que se manifiesta de manera automática para con todo aquellos que temen a Dios.
Incluso la Biblia enseña que, cuando llegue el tiempo, los cristianos genuinos que hayan logrado su salvación por medio de Cristo, serán quienes tendrán a su cargo juzgar a los ángeles. Qué tarea, ¿verdad?










