"Hoy la pobreza tiene un rostro de clase media", asegura Mayra Arena
La chica que se hizo viral por una charla TED en 2018 sobre la pobreza actualiza el escenario 2023.

‘Hoy la pobreza tiene cara de clase media; tiene antecedentes laborales, formación. Tenemos pobres con secundario completo y hasta laburo en blanco, eso es toda una novedad‘, plantea Mayra Arena.
La referente de sectores populares conoce la carencia extrema desde la infancia y hasta la adolescencia.
En 2018 se hizo conocida por una charla TED donde lo contaba y se volvió viral. Para entonces se dedicaba a la depilación.
Pasó de explicar la historia propia para dedicarse a estudiar el fenómeno colectivo.
En la actualidad, con formación en ciencias políticas y economía, mide datos estadísticos de consumo en clases pobres.
Con la ropa
Un elemento que permite dimensionar cambios sociales es la vestimenta. Lo toma para recordar que como viene registrando un aumento continuo hace 15 meses, en las calles también se visibiliza ese aspecto.
‘Por un lado la clase media compra ropa más trucha. Y después entre los pobres hay cadenas que ya no existen", resumió en una entrevista con radio Futurock.
Por ejemplo, la patrona ya no regala la remera de calidad o el calzado impecable. Las dos situaciones eran ’beneficios’ que se colaban en la vida quien tenía trabajo y que ahora no está más: ‘Hay un encarecimiento de la vida de los trabajadores, que la vuelve un poco peor, con una capacidad de compra menor‘.

Hace 5 y 10 años
Por otra parte en entrevistas recientes analizó que la gente que vive en villas y barrios populares no está tan mal como se piensa. Y que el malestar más importante se percibe en la clase media baja, que está comparativamente mucho más empobrecida.
‘La que está muy mal es la clase media trabajadora, su situación empeoró en comparación con la forma de vivir hace cinco y diez años‘, comparó.
Tipos de pobreza
Desde el mismo análisis, los pobres estructurales no se empobrecieron en la misma proporción que los de clase media baja porque hay un conjunto de transferencias y condiciones materiales para que ese piso no se perfore. ‘Se enojan cuando digo que no hay hambre en esos lugares. Pero lo que digo es que puede haber necesidades y problemas pero siempre hay parches. Puede ser una fundación, una iglesia o el Estado; existe una cadena que no se cortó‘, insiste.
Además cree que lo que hace falta lograr en la Argentina es que cada persona salga de la clase a la que pertenece, por ejemplo que la clase media baja pueda ’moverse’ hacia lo que llama una clase media sólida.

Lo que se cobra, circula
Tomando el sector con ingresos por debajo de los 200 pesos mensuales se ven dos perfiles: planificación de la economía y disfrute del día a día. No solo el más instruido planifica o ahorra. "El de clase media también se la vive". Hay fenómeno muy general: cuando un laburante cobra o cuando alguien recibe dinero se ocupa y lo hace bien. Si cobra una plata hoy la gasta en comprar una pilcha o salir a comer.
Se ve gente incluso muy pobre viviendo bien diez días al mes, como alguien de clase media.
Entonces teniendo en cuenta la capacidad de consumo podes incluir en el mismo grupo a una maestra, una cajera de supermercado, un administrativo, un pibe que hace changas y cobra algo por los pibes. Por eso ojo con la calidad de los ingresos que se perciben y cómo se usan.

Dos formas de consumir
Mayra Arena se dedica a analizar los consumos de la población con menos volumen de ingresos.
A diferencia de lo estudios de mercado que toman niveles con mayor capacidad de compra, su mirada apunta a estudiar comportamientos más cercanos a su historia familiar.
Toma un amplio sector de personas que tienen ingresos mensuales por debajo de los $200.000.
En ese universo heterogéneo se ven dos perfiles: el de quienes planifican su economía y el de quienes disfruta a corto plazo.
Arena aclara que no solo las personas más instruidas planifican o ahorran: ‘El de clase media también se la vive‘, dice.
Ademá habla de un fenómeno extendido: cuando se cobra o se recibe dinero de un beneficio social ‘se ocupa y se lo hace bien’.
"Si se cobra una plata se gasta en una pilcha o en salir a comer con los chicos".
"Se ve gente muy pobre viviendo bien diez días, como alguien de clase media; y otros 20 días volviendo a lo habitual".
Teniendo en cuenta solo la capacidad de consumo se puede incluir en el mismo grupo a una maestra, una cajera de supermercado, un administrativo, un joven que hace changas y cobra una AUH. Por eso advierte hay que mirar más allá de la cifra de los ingresos "ojo con la calidad y cómo se usan".











