Julio Lamas: "Nadie gana siempre, ni Messi ni Michael Jordan; ganador es el que sabe salir de la derrota"
Luego de dejar atrás hace casi un año la dirección técnica en el básquet, habla de su presente y del nuevo enfoque de su carrera. Cuenta qué alcances tiene la gestión deportiva y por qué es importante en equipos de alto rendimiento. "Siempre se trata de educar y agregarle herramientas para que el jugador pueda auto-gestionarse", subraya.
Entrevista de Leticia Muñoz y Willy Rodríguez
Fotos: Miguel Ángel Romero

En las palabras y en sus acciones a lo largo de una carrera profesional que suma más de treinta años, Julio Lamas llevó y lleva siempre un mensaje vigoroso: el equipo está siempre por encima de los intereses individuales de sus integrantes. Lo dejó claro en las etapas en las que dirigió la Selección Argentina de Básquet, con sus máximas figuras y en tiempos de auge de la Generación Dorada. Y lo deja claro hoy, alejado de la dirección técnica de ese deporte y en una etapa donde su foco está puesto en la gestión deportiva, un concepto que se impone en tiempos de alto rendimiento y presiones extremas generadas sobre los deportistas.
El hoy ex entrenador de básquet fue una de las piezas claves en la época de mayor gloria de la Generación Dorada de básquet, conduciendo equipos que estuvieron integrados por los máximos exponentes de este deporte: Ginóbili, Scola, Oberto, Nocioni, Delfino, Pepe Sánchez, Campazzo, entre otros.
Fue siete veces campeón de la Liga Nacional de Básquet, e igual cantidad de veces fue elegido mejor entrenador en esa competencia; logró dos títulos en torneos internacionales de clubes (Liga Sudamericana 2006 con Ben Hur de Rafaela y Liga Sudamericana 2011 con Obras Sanitarias), y dos títulos en la liga LEB, segunda división de España, con el Alicante. Allí también dirigió al Real Madrid.
En la Selección Argentina lideró dos ciclos: entre 1997 y 1999, dirigiendo al equipo en el Mundial 1998; y entre 2011 y 2014, con los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en el medio. Obtuvo un título FIBA Américas 2011 (clasificatorio a Londres 2012), la medalla de bronce FIBA AmeriCup 1999 y 2013; la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 como asistente técnico de Sergio Hernández y el cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Como entrenador de básquet, su último desafío fue dirigiendo a la Selección de Japón, entre 2017 y 2021.
En esta nueva etapa, es parte del cuerpo técnico de Abel Balbo, que hasta hace poco dirigió a Estudiantes de La Plata y previamente a Central Córdoba de Santiago del Estero. "Es una tarea dentro del cuerpo técnico de Abel Balbo, que es quien sale a la cancha y pone la cara. Es algo que empieza y termina para mí en este cuerpo técnico y dudo que yo haga este trabajo con otro entrenador. Mi objetivo es trabajar en la gestión deportiva", resalta durante la charla con NORTE.
Expectativas cumplidas

NORTE: Cuando tomaste la decisión de iniciar este camino en el futbol, dijiste que seguías tu intuición y que era un desafío que te género curiosidad. ¿Se cumplieron tus expectativas? ¿Pudiste sumar tu granito de arena y hacer el trabajo que proyectabas?
Lamas: No tengo un plan de pasarme al fútbol. Fue un poco al revés. Abel Balbo, que iba a comenzar a dirigir, me invitó a formar parte de su cuerpo técnico. De momento, es un episodio que termina en el cuerpo técnico de Balbo. Me invitó para colaborar en la gestión, en la construcción de confianza, en las experiencias que tengo dirigiendo equipos deportivos de alto rendimiento. Me genera curiosidad y expectativas, cumplidas totalmente. Es una experiencia muy interesante, en la cual he aprendido muchas cosas del mundo del fútbol y del fútbol en sí. Me ha encantado. Sumar el granito de arena es algo que se intenta todo el tiempo. En Central Córdoba fue con unos resultados. En Estudiantes fue con otros, y esas son las reglas del juego.
Es una tarea que empieza y termina para mí en este cuerpo técnico de Abel Balbo y dudo que yo haga este trabajo con otro entrenador. Mi objetivo es trabajar en la gestión deportiva.
- ¿En el mundo del fútbol, en qué consiste la tarea de gestionar?
- Es una situación poco habitual. Un entrenador puede realizar su tarea primero con el conocimiento, después con la capacidad de comunicarlo y luego con la construcción de la confianza. Para mí fue todo un desafío poder sumar un granito de arena sin tener el conocimiento futbolístico propiamente dicho, que es con lo que primero te ganás la confianza del jugador. Los equipos de trabajo del fútbol son amplios. Nosotros éramos 15 personas. El uso del video para mostrar, enseñar o instalar un concepto de juego, la sistematización de los entrenamientos, la gestión del sueño, de los cuidados personales, de la alimentación. En definitiva, el alto rendimiento es vaciarte todos los días y tratar de ser cada día un poco mejor. Dar a los jugadores y acompañarlos en su desarrollo integral es lo que yo hacía en el cuerpo técnico. Somos un equipo de trabajo en el cual cada uno hace una parte para ayudar a los jugadores a que estén preparados de la mejor manera y para que el equipo funcione.
-¿Los deportistas cómo reciben esas herramientas, porque hay muchos conflictos, en vestuarios prevalecen los egos?
-Algunos mejor, otros peor. En Central Córdoba fuimos más efectivos que en Estudiantes en la comunicación y en que los jugadores ‘compren’. Es una tarea constante el tratar de tener un vínculo con el jugador para ayudarlo a que él pueda desarrollarse integralmente y auto-liderarse. Al final, siempre se trata de educar y agregarle herramientas para que pueda auto-gestionarse. Buscamos un jugador autónomo, que sea fuerte para poder manejarse en muchas situaciones. En el fútbol hay algo permanente, que es la tensión. La mayoría de las cuestiones en el fútbol son parecidas al básquet, sobre todo adentro de la cancha, pero cuando vamos yendo para afuera empieza a haber diferencias en los actores de alrededor, en los intereses y el dinero que hay de por medio, y la inmediatez de los medios de comunicación que cambian la atmósfera de un lugar en pocos días.

- Hablaste de medios de comunicación, pero estamos en tiempos de predominio de las redes sociales. ¿Cuán importante es que el jugador sepa gestionarlas?
- Tratamos de ayudar al jugador para que haga un buen uso de las redes sociales. Ellos tienen una enorme cantidad de seguidores, que tienen gran cantidad de opiniones. Hemos asistido en los últimos diez años a cantidad de deportistas que han vivido ciberbullying. Una nadadora argentina contó que cuando salió de la pileta en Tokio no pensó en la cantidad de piletas que había nadado ni en la cantidad de horas que había entrenado, sino en cómo la iban a matar en las redes sociales. O lo podés encontrar a Messi diciendo que el hijo miraba videítos en Youtube y le preguntaba por qué no lo querían ahí. Hace siete meses algunas personas en Argentina que confundían a Messi con un fracasado. Es importante que jugadores que tienen 20, 22 o 25 años se preparen para tener un plan con respecto a esto: es privado, ellos deciden, pero si podés darles una herramienta para que se anticipen, es mejor.

- ¿Cómo manejás la cuestión de que la gestión deportiva y todo lo que involucra sea un enorme laburo, un proceso largo, y que no siempre los resultados deportivos sean positivos?
- En el deporte de alto rendimiento, sabemos que es una actividad orientada a conseguir resultados. Para conseguirlos hay que jugar bien, tener un equipo bien preparado, donde tiren todos para el mismo lado. Una parte de lo que hacemos está orientada a poder convivir con eso. El alto rendimiento no es un lugar cómodo ni fácil. Lo habitan personas preparadas para hacer cosas difíciles y que pueden convivir con esa incomodidad.
El alto rendimiento no es un lugar cómodo ni fácil. Lo habitan personas preparadas para hacer cosas difíciles y que pueden convivir con esa incomodidad.
- En cuanto a las herramientas que le aportás a un equipo, ¿Argentina está preparada para recibir este tipo de aportes?
- La respuesta es sí. Pero todo está teñido por la mirada del presente. Cuando estuvimos en Central Córdoba, era algo innovador. Y cuando en Estudiantes sale mal en la visión de los dirigentes, y deciden no confiar más en nosotros, es algo raro. Se va a opinar de acuerdo a los resultados que se consigan cada vez.
- ¿Hay mucha capacitación en gestión deportiva y gente capacitándose para llevar adelante esto en los clubes?
- Sí. El profesionalizar la gestión (con personas capacitadas de dedicación exclusiva) es algo que nuestro país lleva adelante un poco más lento que Europa y Estados Unidos. Al final del día, cuando mirás los números que el deporte mueve, en un equipo profesional de fútbol o de básquet, o en un club deportivo que tiene 4000 socios, es imprescindible manejar la actividad con profesionalismo, con profesionales que se preparen para eso.
La dirección técnica en básquet, una puerta cerrada
-Este nuevo enfoque en tu carrera y este recorrido inicial en el fútbol ¿implican que podés volver a dirigir básquet o es una puerta cerrada esa?

- En abril de 2022 decidí dejar de ser entrenador de básquet. Fue una decisión pensada muchos meses que sostengo hoy en día. Mi deseo es dedicarme a la gestión deportiva y también comento básquet los fines de semana en Fox Sports. Además doy charlas a nivel corporativo. Me gustan mucho estas dos últimas cosas. La gestión deportiva es algo que vino para quedarse. El deporte es una de las diez industrias que más dinero mueven en el mundo y la profesionalización de la gestión es imprescindible. Entonces, puede ser que trabaje en el club de básquet, en un club de fútbol, en una marca de ropa deportiva, en un canal de televisión. Hace 35 años que soy un hombre del deporte y me he vinculado y trabajado en un montón de organizaciones deportivas.
Valores
- ¿Viste reflejados algunos de los valores y de lo que supo transmitir en lo deportivo la Generación Dorada en la Selección Argentina liderada por Messi?
- Sí. Creo que este equipo argentino quedará en la historia. Algunos de los valores muy importantes que vi en el equipo es querer jugar como compañeros, con la camiseta de la Selección. El cuerpo técnico hizo un trabajo extraordinario. El entrenador demostró estar preparado, ser capaz, trabajar en equipo con el resto de sus colaboradores. Había una sensación de que el aporte de (Pablo) Aymar, (Walter) Samuel y (Roberto) Ayala enriquecía al equipo. Jugó siempre el que estaba mejor. El abrazo de (Leandro) Paredes a Scaloni es simbólico, es un jugador que llegó como titular y terminó siendo recambio. Ese abrazo significa que el equipo está siempre sobre los intereses individuales. Pero también pienso que en 2014 (Mundial de Brasil), la Selección hizo cosas muy parecidas y ahí es donde no quiero ‘comprar’. Yo no necesitaba que Messi fuera campeón del mundo para que le diéramos todas las cosas que le dimos hoy.
- Es una cultura exitista difícil de superar…
- Es un ancla que nos hace daño.
"Con los integrantes de la Generación Dorada tengo un compromiso más allá del deporte"

-Hablando de la Generación Dorada, y después de haber estado en el podio, ganando medallas, ¿qué sentimientos tenés al ver el camino recorrido de esos jugadores en la NBA, en Europa, en la vida misma?
- De orgullo siempre, de admiración. También el de tener un compromiso con ellos más allá del deporte, confío y creo en ellos hasta las últimas consecuencias. Me siento afortunado de haber estado con ellos desde muy pibes y en el último tramo como veteranos. Dirigir la Selección del país donde naciste es ser muy afortunado como entrenador. Haber estado con este grupo de jugadores dos veces, lo es mucho más aún. He tenido muchas oportunidades como entrenador y mucha suerte de que confíen en mí y me inviten reiteradas veces a la Selección.

- ¿En tu vida, qué significaron Sergio Hernández y León Najnudel?
- León fue como mi padre deportivo e incluso como un segundo padre para mí. Una de las personas más importantes de mi vida.
- Fuiste su ayudante técnico en el Sport Club Cañadense, donde todo comenzó para vos en el básquet…
- Sí, empecé con él. Es una de las personas que más quise en la vida, que me enseñó de manera generosa muchas cosas con las que yo comencé a construir mi carrera. Me subió el techo y me aumentó la velocidad en la carrera. Para mí es la persona más importante del básquet argentino. Y Sergio Hernández es uno de los entrenadores más importantes de la historia, actualmente uno de los mejores del mundo, y un compañero de batalla. Competí muchas veces y hacerlo me ha generado una exigencia que me ha hecho siempre ser mejor. Sumamos fuerzas en dos etapas, en Beijing 2008 y en Londres 2012 para estar a la altura de la Selección, de los jugadores que eran figuras mundiales y para respaldar, en los hechos, el mensaje de que el equipo está por encima de los intereses individuales.
- ¿El legado de León está asegurado en las nuevas generaciones de entrenadores?
- Está presente, pero asegurado no hay nada. El mundo y la sociedad van cambiando, el deporte evoluciona. La búsqueda de la mejora constante es la que asegura las cosas. Lo que sirve de León como legado es lo filosófico, la búsqueda de la capacitación constante, el compromiso con la actividad por sobre todo, pero después hay que adaptarse a los cambios.
"Estoy para sumar y ayudar"
- Hablemos sobre el complejo actual momento del básquet argentino, tras quedar afuera del Mundial 2023. En una entrevista en Infobae, hace poco, Chapu Nocioni hablaba sobre el pedido de mucha gente de un mayor involucramiento de la Generación Dorada en puestos importantes en el ámbito de la CAB. Y dijo textualmente lo siguiente: Hay que abrir el dialogo y no solo con los jugadores. ¿Dónde está Magnano? Yo lo quiero. ¿Dónde está Oveja? ¿Dónde está Lamas? No puedo entender que Julio esté en el fútbol. Mirá que yo casi me voy a las trompadas con Julio, pero lo quiero, tiene que estar en el básquet. Necesitamos a los mejores. ¿Qué pensás de eso?

- Andrés tiene un corazón que no le entra en el pecho. Ha sido el alma del equipo y alguien que contagió energía permanentemente. Ahí se refiere a momentos en su carrera con 21-22 años cuando tenía un carácter que a veces se descontrolaba. Yo a veces tenía que frenarlo.
Soy un hombre del básquet y lo seré hasta el final de los días. Mi próximo trabajo de gestión puede ser perfectamente en el básquet y estoy para sumar o ayudar en cualquier cosa que pueda aun no estando dentro. La no clasificación de la Selección al Mundial es un golpe durísimo. Nos duele a todos no estar en un Mundial después de 41 años. Reflexionando unas semanas después creo que fue la tormenta perfecta al revés: no entramos con ocho partidos ganados y cuatro perdidos, y es la única vez que eso sucede en la historias de las Ventanas FIBA. A veces puede pasar que te toque perder y hay que saber salir de las derrotas. La figura del que gana siempre es una figura de fantasía. Ganador es el que sabe salir de la derrota; nadie gana siempre. Ni Messi, ni Michael Jordan, y de ahí para abajo todos.
Comparto, por supuesto, todo lo que dice Andrés, pero creo que la Selección no clasificó porque se dieron varias situaciones juntas que constituyeron la tormenta perfecta en contra. Y fue el mismo equipo que jugó la final del mundo en 2019; y que salió Campeón de América (Americup 2022).
Extremos
- ¿Por qué en Argentina cuesta tanto, cuando termina una gestión en la dirección técnica, volver a consultar a esa gente?
- Debo decir que a mí muchas veces me pidieron opinión. Somos de ir de una punta o a la otra. En el deporte muchas veces sucede que se trabaja en equipo y se respeta la opinión, pero hay una cultura de peronista y anti-peronista. Hay personas que llegan a los lugares y quieren refundarlos. Y empiezan todo de nuevo. Siempre hay cosas que están bien y otras que están mal, pero terminan arreglando lo que no está roto, lo que es una pérdida de tiempo. Eso está mal y es un mal hábito que deberíamos abandonar.

"La Liga está floja"
- ¿Cómo ves hoy a nuestra Liga Nacional de Básquet?
- Estamos pasando un mal momento. Está floja. Es un mal momento económico del país y eso provoca un éxodo de jugadores. Ya tuvimos uno en el 2001 y ahora estamos viviendo el segundo éxodo. La competencia es con los talentos que se ponen en cancha y eso es lo que atrae al público. La competencia necesita una reactivación, intentar que regresen jugadores que están afuera en ligas pares a la nuestra. No digo que vuelva uno que esté en la Euroliga. También necesitamos recuperar un mercado propio de jugadores americanos de mejor calidad. Y hacer algunas acciones que recuperen el nivel que nuestra Liga ha tenido durante mucho tiempo.
- ¿Es posible, superado este momento de crisis y bajón, proyectar una nueva generación dorada en términos de talento y de simbiosis entre jugadores, cuero técnico y dirigentes?
- Jugamos la final del mundo en 2019 sin la Generación Dorada. Y hoy tenemos jugadores en la Liga ACB, en Serbia, en el mejor equipo donde el básquet es el primer deporte, y talento sacamos toda la vida. Creo que vamos a recuperarnos de este golpe. No sé si vamos a tener otra generación dorada, pero talentos, jugadores de básquet y entrenadores, vamos a seguir sacando. Lo que corresponde es trabajar bien siempre, independientemente de los resultados.
Entrevista a Julio Lamas, ex entrenador de la Selección Argentina de básquet en su etapa dorada
- ¿La realidad del país te quita el entusiasmo? ¿Qué pensás cuando se difunde que son muchos los jóvenes y familias que eligen irse de Argentina?
- Muchísimo, todo lo que le puede preocupar a una persona que tiene 58 años, tres hijos, amigos y familiares que viven situaciones de dificultad.
La Selección de Simoni y Wolkowyski
- En el Mundial 1998 que dirigiste había dos chaqueños integrando la Selección Argentina: Patricio Simoni y Rubén Wolkowyski. Fue el mundial del debut de Manu Ginóbili y del retiro de Marcelo Milanesio, una transición…

- No, no fue un mundial de transición. Porque vos siempre armás el equipo con los mejores jugadores. En la Selección todos los años se va haciendo una renovación porque siempre llevás a los mejores. Lo que sí pasó con aquel equipo es que fue un grupo heterogéneo: una parte grande del corazón de la Liga Nacional con Milanesio, Ossela, De La Fuente, Wolkowyski; los pocos que estaban en Europa que eran Espil, Nicola y Sconochini, y de la nueva camada Oberto, Ginóbili y Pepe Sánchez. Fue una Selección que tenía algunos jugadores extraordinarios y los jóvenes. En ataque jugaban excelente y todavía no teníamos el nivel atlético ni defensivo de los mejores equipos del campeonato mundial. Pero la calidad técnica y táctica era destacada. Salimos octavos. En el cuarto de final, faltando 5 minutos le ganábamos por 5 puntos a Yugoslavia, luego campeón del mundo. Para mí fue un equipo muy importante. El Colo Wolkowyski ha sido un jugador histórico porque vino a traer una fortaleza en un lugar donde no teníamos tanto, y que hoy extrañamos eso. Y Pato Simoni fue un jugador que cumplía un rol de laburante y de sumarle en cosas que el espectador no ve.
En el deporte muchas veces sucede que se trabaja en equipo y se respeta la opinión, pero hay una cultura de peronista y anti-peronista. Hay personas que llegan a los lugares y quieren refundarlos. Y empiezan todo de nuevo.
Su trayectoria
En la Liga Nacional de Básquet comenzó su trayectoria profesional en Sport Club Cañadense (1989-1992). Luego dirigió a:
-Olimpia de Venado Tuerto (1992-1995)
-Boca Juniors (1995-1997)
-Obras Sanitarias (2000-2001 / 2010-2012 / 2014-2015)
-Ben Hur de Rafaela (2004-2007)
-Libertad de Sunchales (2007-2009)
-San Lorenzo de Almagro (2015-2017)
En España dirigió a:
-TAU Cerámica, en la ACB (1999-2000)
-Alicante, en la ACB (2001-2003)
-Real Madrid, en la ACB (2003-2004).
En la Selección Argentina lideró dos ciclos: entre 1997 y 1999, dirigiendo al equipo en el Mundial 1998; y entre 2011 y 2014, con los Juegos Olímpicos de Londres 2012 en el medio.
Como entrenador de básquet, su último desafío fue dirigiendo a la Selección de Japón, entre 2017 y 2021.

PALMARÉS
Fue elegido el DT del año de la Liga Nacional de Básquet en siete ocasiones. En toda su carrera obtuvo 12 títulos, entre ellos un Campeonato FIBA de las Américas con la Selección Argentina y dos Ligas Sudamericanas de Clubes (en 2006 con Ben Hur y en 2011 con Obras).
LOS TÍTULOS DE LA LIGA NACIONAL
-Temporada 1996/97 - Boca Juniors.
-Temporada 2004/05 - Ben Hur de Rafaela.
-Súper 8 de 2007 - Libertad de Sunchales.
-Temporada 2007/08 - Libertad de Sunchales.
-Temporadas 2015/16 y 2016/17 - San Lorenzo.
-Súper 4 de 2017 - San Lorenzo.
Mejor entrenador de la competencia en las temporadas 1990/91, 1996/97, 2004/05, 2005/06, 2006/07, 2007/08 y 2010/11.
DOS TÍTULOS EN TORNEOS INTERNACIONALES
-Liga Sudamericana 2006 - Ben Hur de Rafaela.
-Liga Sudamericana 2011 - Obras Sanitarias.
DOS TÍTULOS EN LA LIGA LEB -SEGUNDA DIVISIÓN DE ESPAÑA-
-Liga LEB 2001/02 - Alicante.
-Copa del Príncipe - Alicante.
CON LA SELECCIÓN ARGENTINA:
-Un título FIBA Américas 2011 (clasificatorio a Londres 2012).
-Medalla de bronce FIBA AmeriCup 1999 y 2013.
-Medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 como asistente técnico de Sergio Hernández.
-Cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.











