Toma de conciencia sobre la epilepsia: en Argentina 6 de cada 1000 habitantes registran la enfermedad
En países desarrollados, entre 5 y 10 de cada mil personas padecen activamente esta patología y el 10% de la población sufrirá alguna convulsión a lo largo de su vida.
Se recuerda cada 26 de marzo el Día Mundial de la Concientización de la Epilepsia. Cada año hay dos millones de casos nuevos en el mundo. Se manifiestan en la infancia o en edades avanzadas y las causas son mayormente genéticas. Un diagnóstico temprano y las terapias adecuadas abren las puertas a una mejor calidad de vida. Los avances del cannabis farmacéutico y la necesidad de promover un abordaje integral.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año ocurren dos millones de casos nuevos de este trastorno neurológico. Sólo la tercera parte de los países de la región incluyen a la epilepsia como un programa prioritario en salud. Esto es en gran medida la causa para que en estos países no se disponga de información estadística y epidemiológica confiable", explica el neurólogo Julio Espinoza Jiménez, presidente del Comité Peruano para la Prevención y Tratamiento de la Epilepsia (PTE) y miembro de la Asociación Peruana de Epilepsia.

"En la Argentina, los últimos estudios poblacionales datan de 1991, y en plena década del 90 se estimaba que 6 de cada 1.000 habitantes tenían epilepsia. En base a estudios hechos en países desarrollados, entre 5 y 10 de cada mil personas padecen activamente esta patología y el 10% de la población sufrirá alguna convulsión a lo largo de su vida. advierte la doctora Valeria Muro, jefa de Neurología Infantil, especialista en epilepsia, en el Hospital Británico de Buenos Aires.
PREGUNTAS FRECUENTES
Los expertos explican que es habitual que muchos padres se pregunten tras la detección: "¿Por qué? ¿Por qué le pasa a mi hijo?". No hay una respuesta universal: las causas pueden ser diferentes y de acuerdo a las edades algunos factores son más frecuentes que otros.
"La mayor prevalencia de epilepsia ocurre en la primera década de la vida y en las edades avanzadas. Son momentos biológicos de muchos cambios a nivel de redes neuronales, de mayor vulnerabilidad en la predisposición a tener crisis epilépticas", explica Muro.
Estos trastornos se pueden producir por alteraciones en la estructura cerebral –por hipoxia, lesiones vasculares, tumores o infecciones-, pero la causa más frecuente es la genética. "Esto no quiere decir siempre que son heredadas de los progenitores, sino que se dan alteraciones en canales o receptores neuronales que modifican el equilibrio de los neurotransmisores y la actividad eléctrica. Cuando esos canales o puertitas de acceso a las neuronas no cierran o no abren bien, generan disturbio en una o varias regiones cerebrales", detalla la experta. La ciencia ya identificó más de 500 genes que están asociados a estas patologías.
En cuanto a los síntomas, los episodios que habitualmente derivan en una rápida consulta son las crisis epilépticas generalizadas, crisis motoras o las convulsiones. Son eventos breves, autolimitados en su mayoría y que no pasan inadvertidos. Para evaluar el caso, el médico preguntará detalles de que pasó en ese día, si recuerda el evento, cuánto duro, si hubo testigos para tener más información y qué pasó después.
"Hay otras manifestaciones que son más difíciles de identificar rápidamente y son las crisis de ausencias y crisis focales. Son eventos en donde se desconectan, no hablan, pierden información en esos segundos. La mayoría puede continuar con la actividad. En general se repiten en el tiempo, y sin medicación se van haciendo cada vez más frecuentes", agrega la Muro.
TRATAMIENTOS
Una de las últimas herramientas terapéuticas disponibles es el cannabidiol para epilepsias farmacorresistentes, especialmente encefalopatías epilépticas. Se trata de grupo de síndromes -como Lennox Gastaut, Síndrome de West, Síndrome de Dravet- que son devastadores tanto por las crisis y afectación de la calidad de vida como por su impacto en el desarrollo motor y cognitivo de los pacientes.
Un ensayo realizado recientemente en Argentina aportó nuevas evidencias que confirman sus beneficios. Se trata del segundo corte de datos del estudio nacional de farmacovigilancia de Convupidiol, del laboratorio Alef Medical, el primer derivado del cannabis aprobado como producto farmacéutico por la ANMAT. Tras un año de seguimiento a 158 pacientes con diagnóstico de epilepsia refractaria, se detectó que el 81% redujo la cantidad de convulsiones y la mayoría de ellos lo hizo en un 50% o más.
La cuenta pendiente de las estrategias terapéuticas, explica Muro, es romper la gran asimetría en la disponibilidad de las medicaciones. "Al final del día, tener acceso al médico, al diagnóstico, y a los estudios no es suficiente. El mayor déficit acá y en otros países es el acceso a todos los tratamientos. Cerrar esa brecha es uno de los grandes desafíos, sobre todo en pacientes con epilepsias farmacorresistentes", remarca.










