Tati Cabral: "La memoria, la lucha y el arte son colectivos"
Las escultoras Carina Fabaro, Tati Cabral, Daniela Almeida y Alejandro Pérez están realizando una obra sobre bloques de mármol y granito gris en el predio del Parque de la Memoria de Margarita Belén. 

El sonido se puebla con los golpes del martillo y la amoladora dando forma a los bloques de mármol y gratino. Los cuerpos encorvados envueltos en una nube blanca que el sol hiende bajo los árboles. En las pausas, los silbidos de los pájaros vuelven a regar el ambiente cercado por los árboles y la vegetación chaqueña.
Trabajadores, trabajadoras, estudiantes, docentes, periodistas, en su mayoría habían sido detenidos durante el año 1976. En su mayoría eran militantes de la Juventud Peronista y Montoneros. Jóvenes, sólo dos superaban los 35 años. En diciembre de aquel año fueron fusilados. Las Fuerzas Armadas, junto con la Policía de Chaco y el Poder Judicial, hicieron pasar aquel fusilamiento como un "enfrentamiento con subversivos". El sitio escogido fue a pocos kilómetros de la localidad de Margarita Belén. Hoy ahí se erige el monumento a los caídos
En el Parque de la Memoria donde se recuerda la Masacre de Margarita Belén se encuentran las escultoras Carina Fabaro, Tati Cabral, Daniela Almeida y el escultor Alejandro Pérez. Están realizando una obra colectiva que estará emplazada en este lugar buscando generar, a través del arte, un puente entre el sitio de la Memoria y la comunidad de Margarita Belén.
"Estamos trabajando en una obra conjunta. Será una obra colectiva donde cuatro escultores hacemos una sola obra de arte. Trabajamos en conjunto para no hacer piezas sueltas", comentó Tati Cabral en una pausa de trabajo. "La obra formará parte del espacio de la memoria en Margarita Belén. Estará cerca del monumento con la intención de que esta obra entre en diálogo con el conjunto del espacio del Parque de la Memoria", agregó.
La importancia de lo colectivo
Tati Cabral es escultora, militante de los Derechos Humanos y feminista. Ojos negros. Mirada calma, segura, combativa. Todas sus obras tienen un lazo fuerte que viene tejiendo con la memoria y los derechos humanos. Conoce a la mayoría de los familiares de los caídos en la Masacre de Margarita Belén. Desde su apertura, del diálogo con familiares y compañeras artistas fue gestando este proyecto de trabajar en una obra en conjunto.

Estamos a pocos días del 24 de marzo. En el año 2006 se establecía por Ley de la Nación 25.633 este día como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en conmemoración de quienes resultaron víctimas de la última dictadura militar que había iniciado un 24 de marzo de 1976.
Las artistas están trabajando para terminar la obra en el Día Nacional de la Memoria. Tati Cabral viste un mameluco azul, zapatillas negras, un pañuelo para cubrir su pelo y guantes que protegen sus manos. Mientras Miguel Romero recorre el lugar sacando fotos ella no percibe nuestra presencia. De repente nos saluda, hace una pausa y charlamos.
"De la conversación con los familiares de los caídos fue naciendo la intención de hacer esta obra. La misma por ahora llevará el nombre del proyecto, "Margarita Belén, memoria de una lucha colectiva". El proyecto nació de hacer algo colectivo. No es un concurso, no es un simposio, es algo colectivo y pensando para el Parque de la Memoria. Queremos sumar al espacio de la memoria", explicó.
Tati, con la idea en la cabeza, comenzó a llevar el proyecto a distintos organismos donde tuvo buena acogida. "El año pasado estaba trabajando en memoria, verdad y justicia en la Secretaría de Derechos Humanos. Fue el primer lugar donde presenté el proyecto y se mostraron muy interesados", añadió.
Un espacio de reflexión
"En lo personal tenía pudor y respeto de meter una idea propia en el Parque de la Memoria. Se venía gestando algo interior en mí para hacer algo colectivo. Invité a las escultoras. Se sumarán también chicas que están estudiando Bellas Artes. Entre muchos vamos a generar algo importante", expresó e hizo una pausa.
El sonido de la amoladora nos envuelve. Su mirada recorre el Parque y casi se detiene en cada lugar. Su voz se vuelve con las palabras más lentas, como si quisiera subrayar cada vocablo. La memoria es colectiva, la lucha es colectiva y esta obra será colectiva. En la obra estarán un montón de nombres de cada una de las personas que están interviniendo en la obra".
Territorio como parte de la obra
Las escultoras llegan a las seis de la mañana al lugar. Se fueron amoldando al clima y a las condiciones del lugar. "Vemos salir el sol detrás del monumento de los caídos de Margarita. Estar aquí nos permite entender la dinámica del lugar donde estará emplazada nuestra obra", agrega Tati. "Hay gente que se detiene, baja del auto y se queda un ratito. Hay gente que viene específicamente a este lugar de la memoria. Para nosotras es buena la interacción con la gente. Por estos días vendrán chicos de las escuelas y eso es un puente para genera otras cosas, más allá de la obra en sí misma", destacó. "Que vengan los chicos y que vean la obra es importante para que ellos sepan qué pasó acá. La idea es unir un poco más las cosas. La obra no se detiene", afirmó.
"Trabajar en territorio es parte de la obra. Trabajar en territorio siendo parte del territorio es muy importante. Hay que estar en el lugar haciendo la escultura. A lo largo de mi vida siempre intento hacer obras que tengan que ver con el entorno pero nunca fue tan consciente y real como en este lugar", subrayó y por un momento sus ojos se vuelve luz, más claros y refulgente.

"Nuestra intención es que todo se conecte con la memoria y la reflexión. El lugar está lindo" – desliza y en se momento las palabras de Tati son regadas por el canto de pájaros del Parque. Las aves revolotean. Se pasan de un árbol a otro. También hiende el lugar el sonido de los autos y camiones que pasan por la ruta. "Estamos trabajando y formando parte de este Parque. El territorio tiene que ser parte de lo que una hace", agrega y la palabra resuena en el grabador, como un compás que se repite, "el territorio tiene que ser parte de lo que una hace".
Memoria, verdad y justicia
Todo lo que hace Tati Cabral está relacionado con la memoria. Hay una pensadora boliviana que planteó en su momento que el pasado va adelante. En ese sentido Tati agrega, "el pasado y la memoria es lo que te guía a seguir hacia dónde ir. ¿Cómo saber qué hacer mañana si no tenés la memoria y el pasado presente?".
El proyecto nació de hacer algo colectivo. No es un concurso, no es un simposio, es algo colectivo y pensando para el Parque de la Memoria. Queremos sumar al espacio de la memoria.
Apoyos indispensables
En el camino hacia la obra de arte fue necesario prever un montón de cosas. El costo de los materiales, el mármol, el granito, los elementos de protección, entre otras cosas. "Recibimos apoyo de Cultura Nación, desde el área de Acción Territorial, del Instituto de Cultura de la Provincia del Chaco. Hay muchas cosas que se tienen que mover para realizar una escultura", explica Tati Cabral. "También aquí nos apoya el municipio de Margarita Belén, nos hospedamos en Margarita para generar una relación con la comunidad. Hay mucha gente alrededor y eso es muy importante. No estamos solos", destacó.
Carina Fabaro
"Los escultores tenemos un oficio que amamos y por eso decimos presente"
La artista tiene por vocación la escultura. Ha participado y participa de bienales, simposios, encuentros y residencias de artistas. Ha viajado por distintas partes del mundo y conoce la provincia del Chaco. "Estar aquí haciendo una obra colectiva con Tati es muy importante, a esto se suman condimentos valiosos como hacer una obra por la memoria en una provincia donde la escultura tiene un lugar importante. Es un honor acompañar y compartir el espacio con los compañeros escultores", expresó Carina Fabaro en ese tono riojano amable que nos trae. Ella estuvo en la Bienal de las Escultoras en los años 2006 y 2012, donde conoció a Tati y con quien tiene un diálogo permanente. "Tenemos proyectos de hacer cosas juntas. Cuando me convocó no dudé en venir porque es un proyecto hermoso", destacó.

"La esencia de este proyecto es muy importante", rumió. Hubo muchas charlas previas con Tati pero al llegar al lugar las cosas se intensificaron. "Es fuerte estar acá", cuenta y nos habla del calor, la humedad, el trabajo físico que requiere la escultura, las máquinas moldeando el granito y el mármol, "tenemos profundo amor por lo que hacemos. De otra forma no estaríamos acá. Los escultores tenemos un oficio que amamos y por eso decimos presente".
"Estar en un sitio donde aconteció algo tan trágico como la Masacre de Margarita Belén es muy fuerte. Empaparme de la historia es necesario para realizar esta obra. Este proyecto es una vuelta, una calma, un acercamiento a la reflexión de los hechos desde la escultura. Acá podes pasar por todas las etapas, la cruz que fue lo primero que se puso, el monumento a los caídos y después esta obra posterior al juicio. Podes pasar por todo las etapas. Nuestra intención es reflexionar sobre estos hechos y que no vuelvan a repetirse nunca más".












