CARTA DE LECTORES
Historia de una farola titilante y agotada
Señor director de NORTE:
Así llamaban a las portadoras de las luces que se prendían durante la noche para alumbrar las calles oscuras.
Hoy se llaman columnas de alumbrado público.
Les contaré una triste historia de las que están en las sinuosas calles San Buenaventura del Monte Alto entre el 1000 y el 1180.
Esa calle sigue las curvaturas del abandonado río Negro de nuestra ciudad, contaminado y lleno de camalotes y embolsados.
Por el paso del tiempo y falta de mantenimiento, las situadas en el tramo mencionado no cumplen la función para la que fueron colocadas. Se deterioraron lentamente hasta que una se rompió, y cayeron al asfalto candente unas tímidas pajitas entrelazadas que contenían pichones recién nacidos… Ya no sirve ni para cobijar un tibio nido de gorriones.
En la edición de NORTE del jueves 9 de febrero con gran titular se anuncia un plan de iluminación consistente en reposición de lámparas, colocación de LED y reparación de columnas.
Espero, señor intendente Gustavo Martínez, que no olvide al señero barrio Villa Ávalos, donde las farolas agotadas despiden luces titilantes y macilentas.
BERTA SOLARI
DNI 1723995
S.B. DEL MONTE ALTO 1180
RESISTENCIA










