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Vacuna argentina contra Covid 19

Hoy se pone en marcha la última etapa de desarrollo de la vacuna argentina contra el Sars Cov 2, el virus que provoca la enfermedad Covid 19. Producto de una articulación entre el sector público y la actividad privada, está basada en una plataforma que puede adaptarse ante la eventual aparición de nuevas variantes.

El desarrollo de distintas vacunas brindó a la humanidad la oportunidad de protegerse de enfermedades infecciosas que durante siglos provocaron millones de muertes. La emergencia sanitaria global que provocó el coronavirus confirmó, como ocurrió otras veces en la historia, que lograr la inmunización de la mayor parte de la población es clave para el control de las infecciones y el cuidado de la salud pública. Por eso el anuncio sobre la vacuna argentina contra el coronavirus, que lleva el nombre "Arvac Cecilia Grierson", es una buena noticia. Según se informó, este desarrollo científico podría recibir la aprobación final a mediados de este año y ahora se espera que, tras el llamado a más de 2.000 voluntarios para testear la efectividad inmunogénica, esta herramienta para la lucha contra el Sars Cov 2 contribuya a incrementar la inmunidad de la población. Cabe aclarar que fue diseñada para ser utilizada como dosis de refuerzo en personas ya inmunizadas. Se basa en la tecnología de proteínas recombinantes, una plataforma probada y segura que ya se aplica, desde hace más de dos décadas, en las vacunas contra la hepatitis B en niños recién nacidos. Como se dijo, para su desarrollo se utilizó una tecnología que demostró un alto grado de seguridad y que puede adaptarse ante el surgimiento de nuevas variantes del Sars Cov 2. Otra ventaja que tiene es que puede ser almacenada en heladeras (con temperaturas que oscilan entre los 2º y los 8°C), lo que se traducirá en costos más bajos de producción y con menos requerimientos a la hora de la realizar su distribución en las distintas regiones del país.

La ciudadanía argentina, afortunadamente, tiene clara conciencia del valor social de la inmunización colectiva y así ha quedado demostrado en la primera etapa de la pandemia cuando, a pesar de las campañas de desinformación contra las primeras vacunas contra el Covid 19 a las que tuvo acceso el país, gran parte de la población concurrió a los centros de vacunación. Esta aceptación, tal vez, se deba al largo tiempo que llevan las campañas de inmunización. En rigor, fue a principios del siglo pasado que se puso en marcha el Calendario Nacional de Vacunación, que incluye un número importante de vacunas que se utilizan con el objetivo de controlar o erradicar enfermedades que son prevenibles. No es casual que la Argentina sea uno de los países de la región con más altos niveles de cobertura de vacunación, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud. En ese sentido, el organismo internacional advierte que las naciones con bajas tasas de inmunización exponen a su población a un mayor riesgo de contraer enfermedades graves como el sarampión, la meningitis, la neumonía, el tétanos y la poliomielitis. Por otra parte, la OMS remarca también que las vacunas infantiles salvan la vida de 4 millones de niños cada año en todo el mundo.

Un párrafo aparte debe dedicarse al nombre que lleva la vacuna Arvac y que recuerda a Cecilia Grierson, hija de una familia de inmigrantes escoceses, que fue la primera mujer que egresó de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires, en 1889, cuando no solo esa casa de estudios sino casi todos los ámbitos de estudios, de trabajo y de la vida social y política estaban dominados exclusivamente por varones.

El desarrollo de la vacuna fue posible gracias a un trabajo articulado entre la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y el laboratorio Pablo Cassará. Es la primera vez que se llevan a cabo en el país estudios de fase II y III para una vacuna desarrollada íntegramente por un esfuerzo de cooperación entre los sectores público y privado. Es de esperar, entonces, que esta iniciativa contribuya a luchar contra la transmisión de virus y a mejorar la inmunidad de toda la población.

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