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El sector de alimentos carece de infraestructura

El mercado hortícola sin producción por efecto del calor y la sequía

Desde el municipio de Sáenz Peña se informó que las actividades se suspenden hasta febrero. También se está a la espera de lluvias permitan el desarrollo de los cultivos

SÁENZ PEÑA (Agencia) –  El mercado municipal en el que los productores hortícolas comercializan sus cosechas está "cerrado por sequía" hasta que las lluvias permitan el desarrollo de los cultivos, siempre que los horticultores puedan adquirir las semillas que tienen un costo elevado y sus ahorros están agotados.

Los reservorios están secos, con represas vacías lo que imposibilita el riego para el sector hortícola.

El aviso del municipio indicó que "hasta febrero" se suspende el mercado itinerante de productos hortícolas, pero si las lluvias no llegan el retorno se dificulta. "Estamos sin producción y los horticultores, como todos los productores, nos encontramos en una situación muy compleja porque las familias hoy no pueden afrontar los gastos cotidianos con el trabajo del campo", sintetizó Fabián Ibarra, que junto a su esposa Nanci Soto es uno de los pocos hortelanos que quedan en el departamento Comandante Fernández.

El matrimonio, como varias otras familias que abastecen el mercado local de verduras, tiene como única fuente de ingresos la cosecha de hortalizas que se comercializan cada miércoles en la posta rotativa del municipio o los sábados en la feria franca. Esa fuente de ingresos en la actualidad, con tres años consecutivos de sequía, no existe. Las pocos cultivos que sobrevivieron o que se reactivaron con los esporádicos chaparrones ya no tienen nada más para dar porque la humedad en el perfil no se recuperó y la fuerte insolación "quema todo".

En este contexto, la contundente afirmación es: "con el trabajo en el campo, en la huerta, no se pueden pagar los gastos del hogar". Las represas secas y los días implacables de  cuarenta grados y más, no permiten que las familias obtengan de la chacra el dinero que se necesita para afrontar las obligaciones y solventar el día a día. En esta emergencia, el auxilio no proviene del Estado, que tiene un discurso ideal de producción de alimentos, sino que son los hijos que trabajan en la ciudad los que ayudan a pagar los gastos ya que el esfuerzo de los padres en el campo queda trunco.

Fabián Ibarra, productor hortícola: “Estamos sin producción y la realidad es muy compleja”.

AHORROS AGOTADOS

Las temporadas consecutivas afectadas por la sequía implicó que los horticultores locales tengan poca producción para comercializar y, en consecuencia, ahorrar dinero fue un objetivo imposible de cumplir. "Lo que se podía cosechar era mínimo y ahora ya nos quedamos sin nada, esperando poder volver a sembrar para lo que necesitamos que el Estado provincial o municipal nos ayude con combustible para trabajar la tierra y semillas, porque la realidad es que el productor está imposibilitado de hacerse de insumos y a los pequeños los proveedores no nos habilitan crédito", refirió Ibarra a NORTE.

SIN RESERVAS 

La problemática para la nueva campaña tiene el adicional de que "es necesario comprar las semillas de la temporada, los valores son muy altos, no hay reservas en las economías de los productores ni nada para vender y reponer las vacías cajas". Es de mencionar que la semilla utilizada en la producción hortícola son híbridos que se cotizan en dólares. "Los paquetes de cada variedad tienen un costo muy elevado y cada productor debe comprar varios porque en la producción hortícola no podés sembrar un mismo producto en toda la chacra, así que comprar la semilla se dificulta porque el total es mucho dinero que no tenemos", detallaron los hortelanos del centro chaqueño.

ESPERANZA DE SEGUNDA

"Si tendríamos disponible agua, algo podríamos salvar con el riego pero sin agua nada podemos hacer", mencionaron los quinteros sáenzpeñenses. En el caso de Fabián Ibarra la represa tiene una antigüedad de nueve años y, desde entonces, "es la primera vez que queda seca".

Los chaparrones ocurridos en la primera quincena de enero "ayudaron un poco", pero no alcanzaron para recargar los reservorios de los pocos productores que tienen sistema de riego. "La lluvia de hace unos días atrás fue de cuarenta milímetros, pero la humedad se fue rápido y la tierra nuevamente quedó seca, pero antes ya el sol había quemado lo que había", refirió el matrimonio huertano. "Ahora solamente nos queda esperar que se cumpla el pronóstico de precipitaciones para poder iniciar la siembra de segunda en zapallos porque para implantar verduras de hoja tenemos que esperar un tiempo más, lo que significa un tiempo largo hasta la cosecha", acotó finalmente Fabián Ibarra.

Calor fulminante

SÁENZ PEÑA (Agencia) – El implacable calor chaqueño y la interminable sequía "quemó hasta la cebolla de verdeo, que es un producto bastante resistente a las elevadas temperarutas". "El sol fundió la totalidad de lo que sea verduras de hoja e inclusive lo que había de zapallos: papa, tronco y texocabuto, se alcanzaron a cosechar unos pocos frutos y el resto se quemó todo", comentó Fabián Ibarra.

"En conclusión: nos quedamos sin producción", es la afirmación que reseña la situación de los horticultores del departamento Comandante Fernández que abastecen un mercado que demanda producción local y que no cuentan con las herramientas e infraestructura necesarias para tener continuidad en la oferta.