Protegerse de los ciberdelitos
Los amigos de lo ajeno que buscan víctimas entre usuarios del sistema bancario no se van de vacaciones. Es por eso que, en estas semanas de verano en las que hay una mayor predisposición a bajar la guardia, es necesario adoptar una serie de medidas para proteger los datos que son confidenciales y respetar ciertas rutinas para operar de manera segura.
Tal como se informó en este matutino días atrás, desde la División Delitos Tecnológicos del Departamento Cibercrimen de la Policía del Chaco se alertó a la población sobre algunos de los engaños más frecuentes, como es el caso de la usurpación de identidad a través del robo de una cuenta de la aplicación WhatsApp de la víctima. En nuestra provincia, las autoridades policiales reciben al menos cuatro denuncias relacionadas a ese tipo de delito por día. Se trata de una modalidad que, en rigor no es nueva, pero al parecer sigue dando resultados a los delincuentes, consiste en apoderarse de la cuenta de esa aplicación de mensajería instantánea de la víctima con el objetivo de engañar a las personas que están en su lista de contactos para pedirles dinero. Para evitar este tipo de robos, es importante que en caso de recibir un código de verificación en el celular, no se debe compartir con nadie. Para lograr una mayor seguridad se debe configurar la verificación en dos pasos de WhatsApp, que se puede hacer desde el menú de configuración de la aplicación. No está de más recordar que, para evitar sorpresas desagradables, no se debe compartir este código con ninguna persona. Vale recordar que cada vez que se activa una cuenta de Whats- App en un nuevo teléfono celular, la aplicación envía un código por mensaje SMS para verificar el número.
Aquellos usuarios que tienen incorporada una billetera virtual a sus celulares deben evitar publicar sus datos personales en las redes sociales ya que esa información puede facilitar el acceso a su cuenta en caso de haber sufrido el robo del teléfono móvil. Como medida de protección adicional se recomienda activar el acceso al celular con clave numérica, patrón, huella o reconocimiento facial, de manera tal de bloquear el acceso a contenido que puede resultar sensible. Es que con ese tipo de información los delincuentes realizan lo que se denomina "ingeniería social" con los contactos de la víctima con base en sus últimas conversaciones. Luego se contactan en su nombre para solicitar que transfieran dinero a un tercero por una urgencia; ofrecer dólares de un supuesto amigo que necesita venderlos de manera urgente y pasar los datos de una cuenta para realizar una transferencia; o cualquier otro motivo que incluya el envío de fondos a terceros.
La lista de engaños, lamentablemente, es más larga. Por ese motivo, no está de más volver a recordar algunos consejos de seguridad, como por ejemplo nunca compartir claves bancarias, no guardar las claves en el teléfono móvil y mucho menos anotarlas junto a las tarjetas de débito o crédito que se guardan en la billetera. Tampoco se debe ingresar al home banking o al sitio web de la entidad bancaria desde un enlace de correo electrónico. Se debe tener en cuenta, por otra parte, que los delincuentes aprovechan los temas de actualidad que despiertan interés del público para engañar a sus víctimas como, por citar un caso más reciente, las campañas de vacunación.
Otra de las maniobras para cometer el robo es el envío de correos electrónicos que contienen información falsa y enlaces que redirigen las respuestas hacia páginas de Internet que supuestamente pertenecen a un banco, pero que en realidad son una trampa tendida bajo la apariencia de formularios con preguntas cuyo objetivo es obtener datos personales. En la mayoría de los casos estos correos falsos piden a clientes de bancos que completen formularios con sus datos o hagan clic en un enlace para obtener alguna información o archivo clave. Si el usuario cae en la trampa y hace clic en el enlace enviado, puede suceder que sea redirigido a una página de registro falsa o bien que en su computadora se descargue un programa informático malicioso. Por lo general piden datos de contraseñas; números de tarjetas de crédito, número de documento nacional de identidad, código único de identificación tributaria, nombres de usuario o códigos de acceso.
Es importante estar atentos y no bajar la guardia, adoptando todas aquellas medidas que ayudarán a evitar este tipo de delitos.










