Narcotráfico, un problema grave para toda la región
Uno de los problemas más graves que enfrenta América Latina está relacionado en forma directa con la circulación y el uso de drogas ilegales. Así lo advierte el doctor en sociología, Marcelo Bergman, autor del libro ‘Drogas, narcotráfico y poder en América Latina’ donde, además, observa que todos los países de la región sufren el embate del narcotráfico y experimentan un crecimiento en sus mercados domésticos de estupefacientes.
El robo de una aeronave que sufrió el Aeroclub Chaco en la madrugada del domingo pasado vuelve a poner bajo la lupa los alcances de las organizaciones criminales que se dedican al tráfico de drogas ilícitas en la región. Se trata de un delito que, por sus características, prácticamente no registra antecedentes, al menos en nuestra provincia. Sin embargo, no debe sorprender que ocurra algo así. El empleo de aeronaves pequeñas para transportar drogas en vuelos ilegales es una práctica que lleva ya varios años y basta con repasar la crónica policial que da cuenta de hallazgos de este tipo de máquinas abandonadas en campos en distintos puntos del país para tener una aproximación a este serio problema. El libro de Bergman que se cita al comienzo de esta columna explica las distintas fases que tiene el negocio de la droga: producción, transporte, tráfico, mayoreo-distribución y venta minorista (por parte de ‘mulas’ o dealers). Y agrega un detalle que no es menor para analizar el caso del robo de la avioneta: los carteles concentran en pocas manos el transporte y el contrabando de la droga. Dicho de otro modo, es muy poco probable que la idea del robo haya sido gestada por los eslabones más débiles de la cadena delictiva. ‘"La prohibición y la fuerte aplicación de las leyes producen concentración en las etapas intermedias (tráfico) y fragmentación en los extremos (producción y menudeo). Por eso los carteles concentran en pocas manos el transporte y el contrabando de la droga y, por el contrario, hay muchos campesinos que producen la droga, y muchos vendedores o kioscos que la venden’, observa Bergman. Y agrega: ‘el gran negocio de la droga está en la concentración de la etapa intermedia. Los productores y quienes se encargan de la venta mantienen economías de subsistencia, son perseguidos por las autoridades y rápidamente reemplazados cuando son apresados’. Según el sociólogo, esta estructura genera poderes asimétricos y peleas entre bandas por el control del tráfico y el derecho a vender a los grandes distribuidores, especialmente en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). ‘Estas bandas tienen, por ejemplo, utilidades netas entre 10.000 y 20.000 dólares por cada kilogramo de heroína o cocaína, lo que genera disputas entre distintos grupos, muchas de las cuales se resuelven a través de la violencia, con o sin intervención estatal. Los carteles se concentran en América Latina, porque el grueso del negocio es llevar la droga de la producción a los centros de consumo’, señala el autor de ‘Drogas, narcotráfico y poder en América Latina’.
Por lo que se sabe hasta este momento y de acuerdo al registro de la página web Flightradar que muestra información sobre el tráfico aéreo con datos de la posición del avión, altitud, rumbo y velocidad, la aeronave sustraída del Aero Club Chaco se dirigió primero a Paraguay y luego siguió hasta ingresar al espacio aéreo de Bolivia.
Según la ONU, el negocio ilícito de las drogas sigue siendo uno de los más rentables del mundo. Eso explica la gran capacidad que tienen las organizaciones criminales dedicadas a estos ilícitos para permear todo tipo de estructuras, generando economías paralelas al margen de la ley que, si no son controladas y erradicadas a tiempo, terminan diversificándose. Como advierte Bergman, los mercados ilícitos de drogas generan todas estas capacidades de organizaciones que empiezan haciendo dinero con la venta de drogas en los márgenes, pero terminan socavando toda la capacidad estatal de aplicar la ley.
‘Las bandas empiezan comercializando pequeñas cantidades de drogas y a medida que amplían su base de consumidores obtienen cada vez más recursos para fortalecer estos mercados ilícitos, hasta llegar a un punto que comienzan a erosionar las capacidades del Estado’. Por todo lo expuesto, sería un error subestimar a estas organizaciones delictivas. El narcotráfico es un problema de gran complejidad que plantea un desafío enorme para toda la sociedad.










