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LIBRO SOBRE UN PERSONAJE HISTÓRICO EN EL CHACO

Revelan datos desconocidos del coronel Luis Jorge Fontana

Se ha lanzado en la ciudad de Resistencia, un libro que aborda la trayectoria del coronel Luis Jorge Fontana, cumplida en el Gran Chaco, la Patagonia y en San Juan.

Se ha lanzado en la ciudad de Resistencia, un libro que aborda la trayectoria del coronel Luis Jorge Fontana, cumplida en el Gran Chaco, la Patagonia y en San Juan. Específicamente, en el entonces Territorio Nacional del Chaco, llevó a cabo una importante labor gubernamental, tanto como secretario de la Jefatura Política de la región, a partir de 1875, por unos meses, y luego como Secretario de la Gobernación, siendo nombrado, en varias oportunidades, como Gobernador interino del Chaco, en el lapso que transcurre desde 1875 a 1879.

Con la creación de los Territorios nacionales del Chaco y de Formosa, en 1884 –ambos estuvieron unificados hasta ese año, formando parte de una sola Gobernación–, Fontana toma nuevos rumbos y asumirá la Gobernación del territorio del Chubut, donde permanecerá en el cargo hasta el año 1894. Finalmente, se radicará en la provincia de San Juan, donde fallecería el 18 de octubre de 1920, luego de un prolongado desempeño en la docencia, en actividades científicas, y en cargos gubernamentales y parlamentarios.

La obra se titula Luis Jorge Fontana. Memorial de sus huellas escondidas –editada por Librería de la Paz– y su autor es el abogado e historiador Marcos Raúl Molares, actualmente radicado en Formosa. Justamente, esta última ciudad fue fundada por Fontana, en 1879, cuando actuó como secretario de la Gobernación del Chaco; además de resaltarse, que un Departamento del Chaco, lleva su nombre, como asimismo una calle de Resistencia, entre otros homenajes concedidos a su memoria.

Esta publicación recoge indagaciones practicadas hace quince años atrás, meticulosamente ampliadas en estos últimos tiempos, sobre la trayectoria de este prócer regional, que invistió la calidad de militar, explorador, naturalista y político, en todos los destinos que le fuera asignado por el Gobierno nacional. Luego de reseñar su actuación en el Gran Chaco, en la última parte del libro se hace hincapié en su actividad política, realizada en San Juan, además de intentar reflejar otras facetas desconocidas de su trayectoria que nos dan un nuevo perfil acerca de su personalidad.

Mientras linealmente se desarrolla en esta obra, una historia política sobre sus pasos en las distintas regiones del país que recorrió, hay un intento de explicación de muchas de sus decisiones tomadas desde 1896, hasta pocos meses antes de su muerte, acaecida el 18 de octubre de 1920.

¿Servir a la oligarquía o la Nación?

"No creo, personalmente, que haya habido alguna contradicción capital entre sus condiciones de militar y naturalista, sino que esencialmente el gran dilema que debió enfrentar este hombre fue el que aquejó a muchos integrantes de la generación del 80, a la hora de tomar decisiones sobre la cosa pública: elegir entre la elite dominante y el pueblo, o mejor dicho, optar entre servir a la oligarquía agroexportadora o servir a la Nación", dice el autor.

"Precisamente, este libro retoma la narración de su vida, desde los años en que la Historia Oficial construida por los escribas de los distintos gobiernos militares y de sus simpatizantes, lo omite o lo trata con superficialidad, sin adentrarse a investigar qué realmente estuvo haciendo en el ámbito político nacional y regional", sigue contándonos el autor.

"Aquí entran a jugar dos aspectos, para explicar su autoexilio en la provincia de San Juan: la muerte, que lo rondaba acechante, por un lado, y la desazón que le provocó el ninguneo de la oligarquía porteña, por el otro", explica, y añade sobre la técnica de narración: "El libro tiene un mensaje entrelíneas, donde el personaje histórico se descubre como un ser que contiene angustias existenciales muy fuertes, y que en gran medida determinan un sorprendente paso que dio en su vida, pocos años antes de su muerte, que tendría una gran repercusión no solamente en el plano personal, sino también en su proyección histórica".

Asimismo, añade: "En ese insólito remate que tiene su carrera política –porque Fontana fue, ante todo, un hombre político, dado que tenía una visión de país y contribuyó a su formación, desde puestos eminentemente gubernativos, tanto en las regiones del Gran Chaco, la Patagonia y San Juan–, se revela cómo reacciona un hombre, pasando los 60 años, cuando ya estaba irremediablemente cancelado y censurado por la oligarquía porteña e incluso por gran parte de la elite cuyana".

Acerca del modo en que se encaró la redacción del libro, Molares nos dice: "A este prócer, lo analizamos a fondo, con una óptica crítica. Eso sí, fuimos respetuoso con su humanidad, con sus antecedentes y con sus actividades multifacéticas. Pero no quisimos entonar los cánticos de alabanza que generalmente siguieron sus biógrafos. Y, como remate, creemos que hemos reconstruido una imagen histórica de Fontana más simpática a las generaciones actuales: totalmente verosímil, más fortalecida e interesante".

Así también expresó: "Fontana, supo dar un mensaje a las nuevas generaciones, en sus últimos años de vida, de una manera novedosa para esa época: dándole la espalda a los intereses de la Pampa Húmeda, arraigándose para siempre en la memoria colectiva de cuatro provincias: Chaco, Formosa, Chubut y San Juan", concluye.

Fragmentos del libro: Fontana, en su estadía en San Juan,  se aleja del conservadorismo y se inserta en el radicalismo

"El 12 de mayo de 1914, Rojas y Aguilar tomaron posesión de sus cargos de gobernador y vice, respectivamente, de la Provincia de San Juan.

Aunque parecía que se iniciaba una nueva época de la verdadera democracia, en verdad solo se trataba del acceso al poder de otro sector elitista del régimen conservador de San Juan, que pretendería mantener el poder que consiguió –a expensas de la derrota aplastante del Partido Popular–, con los mismos artilugios, trampas y mañas que utilizaron sus antecesores. 

El gobierno de Rojas tuvo que afrontar, a duras penas, la rémora del gravoso empréstito externo que se había tomado durante la gestión de Carlos Sarmiento, y tratar de amortiguar los efectos adversos, en el campo económico, que trajo aparejada la Primera Guerra Mundial declarada en agosto de ese año. 

Fue en esas circunstancias que Fontana decidió acercarse a la Unión Cívica Radical. En el período que transcurrió desde el  1911 hasta 1914, el comité nacional vino resolviendo, sucesivamente, el levantamiento de la abstención en muchos de los distritos provinciales –inclusive en la Capital Federal–, dejando abierta la posibilidad de intervenir electoralmente, previa reorganización partidaria, no obstante algunos reveses electorales sufridos en esos años. La dirigencia radical de San Juan no sería ajena a esta movilización".