La organización social del cuidado
En América Latina y el Caribe las mujeres dedican casi el triple de tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado. Así lo señala un informe que acaba de ser presentado en la XV Conferencia Regional sobre la Mujer en América Latina y el Caribe que se realiza en nuestro país y que es organizada por la Cepal y ONU Mujeres. Según ese documento, la sobrecarga de cuidados limita la posibilidad de las mujeres de percibir ingresos propios y de destinar tiempo al autocuidado, el esparcimiento y otras actividades centrales para su autonomía.
La Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe es un órgano de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y es el principal foro intergubernamental sobre los derechos de las mujeres y la igualdad de género que existe en la región. En la apertura del encuentro, que se lleva a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se dieron a conocer algunos indicadores que reflejan la situación de las mujeres latinoamericanas y su relación con las tareas de cuidado: al menos una de cada diez mujeres que trabaja de forma remunerada lo hace como trabajadora doméstica; mientras que 91 % de las personas que realizan tareas domésticas en los países de nuestra región son mujeres, de las cuales 73 % trabaja en la informalidad.
Según la Cepal, la pandemia de Covid 19 generó un retroceso de casi dos décadas en los niveles de participación laboral de las mujeres en América Latina y el Caribe, limitando su autonomía económica. Por otra parte, el organismo observó que los niveles de desempleo y la tasa de participación laboral de las mujeres no se explican únicamente por el debilitamiento del empleo en general como parte de la crisis económica. En rigor, observan los expertos, el principal obstáculo para la plena inserción de las mujeres en el mercado laboral está relacionado con la sobrecarga del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados.
Otros datos completan el panorama regional en esta temática. Un sondeo realizado por la Cepal reveló que cerca de 60 % de las mujeres en hogares con presencia de niños y niñas menores de 15 años dijo que no participa en el mercado laboral por atender responsabilidades familiares, mientras que en hogares sin presencia de niños y niñas del mismo tramo de edad esta cifra se ubicó en 18 %. La Cepal entiende que si se adoptan políticas públicas para cerrar las brechas género de participación laboral en la región se podría incrementar el PBI en 6,9 puntos porcentuales entre de aquí al año 2030.
La tendencia a ignorar o subestimar el trabajo no remunerado que se realiza en los hogares, es decir, labores que tienen que ver con la crianza, el cuidado, la limpieza y la alimentación no es nueva. Viene desde tiempos inmemoriales. No es casual que, como ocurre en otros países de la región, en la Argentina casi 90 % de las mujeres llega a la edad jubilatoria sin los treinta años de aportes necesarios para acceder a una jubilación. Así lo advierte una publicación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) que da cuenta de que los trabajos relacionados con la limpieza, la cocina, el cuidado de hijos e hijas o personas mayores o con discapacidad son actividades que en la mayoría de los casos recaen sobre mujeres.
Florencia Caro Sachetti y Juan Camisassa, autores del documento de Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento, titulado "Esenciales, pero no reconocidas: las trabajadoras domésticas remuneradas y el impacto de la pandemia", advierten en ese trabajo que la alta informalidad y las bajas remuneraciones inciden sobre el acceso de las trabajadoras domésticas a una jubilación, condicionando sus años de aportes y sus ingresos percibidos.
Es de esperar que, a partir de los debates sobre estos temas, se trabaje en la aplicación de nuevas políticas públicas para transformar una realidad social injusta que vulnera los derechos de las mujeres de la región.










