Glaciares afectados por el cambio climático
Un informe de la Unesco alerta sobre el acelerado proceso de deshielo que sufren los glaciares ubicados en lugares declarados Patrimonio Mundial.
Según la agencia de la ONU, el fenómeno se produce por el aumento de emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera que generan un efecto de calentamiento de las temperaturas. El estudio reveló que un tercio de esos glaciares dejarán de existir antes de 2050.
El documento difundido por la Unesco concluye que los glaciares de un tercio de los 50 sitios declarados como Patrimonio Mundial están condenados a desaparecer de aquí al año 2050, independientemente de los esfuerzos que se hagan de ahora en más para poner algún tipo de límites al aumento de las temperaturas.
Los investigadores que participaron del estudio aseguran que todavía se está a tiempo de salvar los glaciares de los dos tercios restantes de los sitios, pero para eso es necesario lograr que el aumento de las temperaturas no supere los 1,5°C en comparación con el periodo preindustrial.
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) la temperatura media de nuestro planeta ya está 1,0 °C por encima del valor que se registró durante la era preindustrial, es decir el período que va desde el año 1850 hasta 1900 que se caracterizó por tener una economía cuyas principales fuentes de riquezas eran la agricultura y la ganadería y, al mismo tiempo, con un lento crecimiento de la cantidad de población.
Los expertos advierten que, actualmente, el dióxido de carbono es el principal gas de efecto invernadero que causa la crisis climática. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), órgano internacional encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático, sostiene que América Latina es una de las regiones del mundo más vulnerables a la crisis climática.
En efecto, ese espacio intergubernamental señala que en nuestra región el incremento de la temperatura ha sido hasta ahora más alto que el promedio mundial. Al respecto, el reciente informe de la Unesco que alerta sobre la desaparición de algunos glaciares icónicos del Patrimonio Mundial advierte que, en nuestro país, los glaciares del Parque Nacional de los Alerces sufren la segunda pérdida de masa más elevada respecto a 2000 (45,6 %).
Pero eso no es todo: también revela que los glaciares más afectados por al aumento de las temperaturas pierden 58.000 millones de toneladas de hielo al año –lo que equivale al uso anual combinado de agua de países como Francia y España– y son responsables de casi el 5% del aumento del nivel del mar observado en el mundo.
Sobre este tema, el del aumento del nivel del mar, expertos confirman que en países insulares de Oceanía o del océano Índico ya se registra un mayor nivel del mar vinculado con el derretimiento de los hielos de los casquetes polares. Un estudio realizado por el gobierno de Estados Unidos reveló que desde 1993 el nivel del mar se elevó casi 7 centímetros.
También explican que a medida que sube la temperatura el planeta experimenta con mayor frecuencia los llamados eventos climáticos extremos, que se vuelven cada vez más fuertes, frecuentes o intensos. La comunidad científica ha aportado en los últimos años suficientes evidencias que confirman que el cambio climático está ocurriendo y es producto de la actividad humana.
Para la Unesco, sólo hay una solución eficaz: reducir rápidamente las emisiones de dióxido de carbono. Por eso todas las miradas estarán puestas en la nueva Cumbre del Clima (COP27) organizada por las Naciones Unidas que se celebrará a partir del próximo lunes en Egipto. Hace pocos días, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo que los últimos siete años han sido los más calurosos en el planeta, con temperaturas nunca antes registradas.
"La COP27 debe aportar un anticipo de soluciones climáticas que estén a la altura del problema", agregó el alto funcionario. Se impone, entonces, la necesidad de avanzar en todos los países hacia una economía con bajas emisiones de carbono para detener el calentamiento global y evitar el impacto negativo que ese fenómeno tiene sobre el planeta.
De no ser así, continuarán las agresiones a la biodiversidad, el derretimiento de glaciares, los fenómenos climáticos extremos y la acidificación de océanos, entre otros problemas graves.










