El médico chaqueño que dirige equipo de rugby en Zaragoza
Mauricio Molodezky ejerce su profesión, además de dedicarse a su pasión, en la ciudad de Zaragoza.
De chico correteaba por la antigua redacción de NORTE de la ex calle Pirovano, hoy Don Bosco, donde lo conocieron varias generaciones de periodistas del matutino. Generalmente acudía de noche para buscar a su padre, Luis Darío Molodezky, responsable de la sección Deportes por más de 40 años.

Luego de cumplir su etapa de estudiante secundario eligió estudiar Medicina, previo paso por otra carrera, atravesando años duros y de exigencia en Cuba, una de las mejores universidades reconocidas en esta profesión. Ya practicaba rugby y sufrió una fractura en plena etapa de estudio, hasta llegar a su graduación. Volvió un tiempo a su Chaco natal, hasta que un día decidió emigrar en búsqueda de nuevos horizontes en España junto a su familia.
El médico Mauricio Molodezky, en la actualidad afincando en la ciudad de Zaragoza, donde ejerce su profesión, además de conducir un equipo de rugby, su otra gran pasión.
Se trata del Fénix Club de Rugby que acaba de cumplir 40 años de vida institucional. En el presente tiene 400 jugadores registrados en búsqueda de ascender de categorías.
El equipo guiado técnicamente por el galeno chaqueño juega la División de Honor B, la segunda categoría del rugby a nivel nacional. Reconoció que "es un desafío, es un deporte minoritario así que nos encontramos con los problemas del deporte amateur. Entran muchos factores. Trabajos, estudios, cosas muy complejas y problemas de todo tipo que nos afectan luego a la hora de entrenar y jugar partidos. Entonces hay que ir tratando de ir haciendo un poco de malabares para tener el mejor equipo posible cada fin de semana".
Acerca de las exigencias de éste rudo deporte, comentó al periodista Álvaro Villarroya Anaut, "A este nivel lo ideal es entrenar prácticamente casi todos los días. Nosotros entrenamos la parte de rugby específica tres días a la semana, y los chicos hacen su rutina de gimnasio un par de veces por semana más. Luego, si le sumas el partido, apenas tienes un día de descanso. Evidentemente, se van manejando un poco las cargas, pero para jugar este deporte que es tan exigente físicamente hay que entrenar prácticamente todos los días".
Sobre la particularidad del rudo deporte, consideró: "Es de contacto, entonces el físico se impone. Tanto a nivel de fuerza como a nivel de resistencia, como a nivel de velocidad, acaba marcando la diferencia. El rugby está cambiando en los últimos años y se está volviendo cada vez más físico: más contacto, más peso, más velocidad. Hay que estar muy bien para poder competir".
Hay metas establecidas para éste año y el que se viene. "Esta temporada hemos hecho un cambio de tratar de ampliar la base de jugadores, con lo cual el objetivo fundamental del primer equipo esta temporada es jugar la División de Honor Élite, que es la que da acceso a jugar por el ascenso. Una vez que estás en esa división depende mucho del nivel de los otros equipos con los que te encuentres. Prácticamente hasta que no empiezas a jugar unos contra otros no sabes bien dónde estás parado. En la temporada anterior, los equipos que ganaron nuestra zona fueron a jugar esa división y prácticamente perdieron todos los partidos. Nadie se lo hubiera imaginado. Hasta que no te encuentras en ese momento de la temporada, que será sobre febrero y marzo, no puedes estar seguro. Nuestro objetivo es ese, jugar esa división de honor élite, que creo que es factible y una vez que estemos allí competir por todo lo que podamos. Lo máximo sería ascender, pero si no, no lo consideraríamos un fracaso".
En el ayuntamiento fueron recibidos para celebrar los 40 años de vida del club. "Yo estoy aquí en Zaragoza desde el 2012, casi diez años llevo en el club. Cuando vine empecé jugando y después he seguido entrenando divisiones inferiores y el primer equipo. El mayor festejo que tenemos es jugar todas las categorías en competiciones de nivel. Tenemos todas las divisiones inferiores jugando la liga catalana, el sénior regional jugando la liga de Aragón, que la ganamos el año pasado, y el sub23 jugando la primera categoría nacional. Creo que el mayor éxito del club es recoger los frutos de la gran cantidad de fichas que tenemos, que son casi 400, para poder competir en todas las edades y en todos los niveles lo mejor posible. También tenemos el equipo de chicas, que el objetivo final es luchar una división de honor b en algún momento y esperemos que sea más temprano que tarde".










