Moldavia: "viene el invierno y necesitamos el gas ruso"
El empresario y político moldavo-israelí Ilan Sor dijo que las protestas en Chisinau se irán ampliando en las próximas semanas.

"Cincuenta mil personas manifestándose en la plaza no es el límite, sino el comienzo. Pronto verán una cantidad mucho más espectacular. Cuando la gente está en una situación desesperada, lo único que queda es salir a la calle y exigir el cese inmediato del gobierno. Un pueblo hambriento tiene el derecho a la rebelión. Esta regla viene al caso en nuestro país (Moldavia), lamentablemente. El partido Sor ha estado en la plaza y seguirá allí hasta la victoria", afirmó el político.
Este lunes, decenas de miles de manifestantes chocaron en las calles de Chisinau con la policía. Demandaban la reanudación del comercio con Rusia y la renuncia de la presidenta proeuropea Maia Sandu. "No queremos pasar frío y hambre por Zelensky y Ursula von der Leyen" (presidenta de la Comisión Europea).
Recientemente, la presidenta Maia Sandu dijo que "la Republica de Moldavia está enfrentando la peor crisis energética de su historia". Los manifestantes interpretan que esa crisis se debe a que Moldavia, una república con numerosos lazos culturales y comerciales con Rusia, en el último tiempo ha girado hacia un compromiso con Europa occidental al apoyar las sanciones contra Moscú.








Militantes del Partido Sor llevan semanas protestando en Chisinau por lo que califican de ineptitud del Gobierno para lidiar con una subida sin precedentes de los precios de energía y alimentos, una inflación anual que supera el 34% y continuo deterioro del nivel de vida.
El propio Ilan Sor, quien preside el partido, huyó de Moldavia en 2019 y, desde el exilio sigue alentando a sus seguidores a manifestarse contra el Gobierno. Sobre el líder partidista pende una orden internacional de busca y captura a raíz de un fraude bancario cometido varios años antes.











