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Ciudades amigables con las bicicletas

El uso excesivo del automóvil causa serios problemas de circulación en las grandes ciudades. Sin embargo, en muchas urbes todavía se insiste en pensar los trazados solo en función de los vehículos particulares de cuatro ruedas en detrimento de otros medios de transporte más económicos y menos contaminantes, como las bicicletas o los monopatines eléctricos.

En distintas ciudades del mundo se viene otorgando mayor relevancia al transporte público y al uso de la bicicleta o pequeños rodados eléctricos para comenzar a resolver el problema de la congestión de vehículos en los grandes centros urbanos. No hace falta ir muy lejos para comprobar el enorme problema que significa la acumulación de automóviles en los alrededores de las escuelas en los horarios de entrada y salida de las aulas, por citar sólo un ejemplo. Muchas veces, esos vehículos particulares solo transportan una o dos personas.

En el Cuarto Foro Mundial de la Bicicleta, que se celebró en 2015 en la ciudad de Medellín, Colombia, se destacó la necesidad de promover el uso de la bicicleta como medio de transporte en las ciudades. Durante ese encuentro, el Banco Interamericano de Desarrollo realizó una encuesta entre los asistentes pidiendo que contestaran la pregunta "¿Qué puede hacer tu ciudad para ser más amigables con las bicicletas?" Más del 40% de las personas que participaron del sondeo señaló que eran necesarias más iniciativas de educación vial o de concientización alrededor de los derechos de los ciclistas como acciones fundamentales para que una ciudad sea más amigable con la movilidad en dos ruedas no contaminante.

Hace unos años, en una entrevista que concedió al diario El País, que se publica en España, el arquitecto brasileño, Jaime Lerner, se refirió a los problemas de circulación en las grandes ciudades y los atribuyó al uso excesivo de los autos particulares. En esa oportunidad, también brindó otras definiciones sobre la cuestión de la movilidad y dijo que una solución pasaba por promover que la gente viva y trabaje en distancias cortas. "El colegio, el deporte y las compras tienen que estar cerca", sostuvo. "Es la vida de barrio la que salvará la ciudad", aseguró, para pronosticar luego que "el auto es el cigarrillo del futuro". "Prácticamente va a desaparecer. Será solo para viajes y ocio, no para la ciudad", vaticinó.

El Gran Resistencia se destaca, entre otras cosas, por la gran cantidad de vehículos que circulan a diario. Al mismo tiempo, al menos en el caso de la capital chaqueña, se puede observar que cada vez más personas utilizan las bicicletas, pero solo para hacer ejercicios en horarios no laborables. Es decir, no se advierte un uso masivo de estos rodados para ir al trabajo o a la escuela. Es probable que esa elección por parte de la gente de no utilizar las bicicletas para ir a trabajar o a estudiar esté relacionada con la inseguridad que se siente cuando se pedalea en calles avenidas atestadas de autos y, sobre todo, de motos que circulan a gran velocidad sin respetar casi nada. En rigor, eso también pasa en la mayoría de las principales ciudades argentinas.

Según la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes, en el país hay más de 14,3 millones de vehículos en circulación (autos, utilitarios, colectivos y camiones), lo que arroja un promedio de 3,5 habitantes por cada vehículo. No debe sorprender, entonces, que en las principales ciudades se observen problemas en el tránsito, desde siniestros hasta demoras para desplazarse de un lugar a otro, sin olvidar el impacto ambiental provocado por la creciente emisión de gases contaminantes. En el caso de Resistencia, la falta de un servicio público de transporte de calidad hace que muchas personas opten por movilizarse en sus vehículos particulares, lo que agrava el problema en sus múltiples facetas. Una alternativa para hacer frente a este último desafío para las ciudades es el empleo de vehículos eléctricos como monopatines, que tímidamente comienzan a circular en la capital provincial. La movilidad urbana es, sin dudas, otro de los grandes problemas que se deben resolver en las ciudades chaqueñas con mayor cantidad de población. Es de esperar que no pase mucho tiempo para ver ciudades más amigables con los pequeños rodados, eléctricos o a pedal, junto con una mejora en el transporte público, para que de esa manera se logre, aunque sea un poco, mejorar la calidad de vida de los chaqueños.

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