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Sáenz Peña: antropólogos continúan trabajando en la búsqueda de desaparecidos

Los especialistas buscan restos óseos en la parcela en la que se erigía la antigua Alcaidía, a partir de una denuncia ocurrida en 2014.

SÁENZ PEÑA (Agencia) – La historia de la Argentina tiene en su haber, predemocracia, una etapa en la que muchos ciudadanos fueron callados con desapariciones forzadas y ejecuciones. La ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña no fue ajena a esa etapa oscura del país lo que ha generado el trabajo de antropólogos para contar lo que pasó en el Chaco adentro y la creación de un espacio para la memoria.

En el viejo edificio de la comisaría primera se construye un espacio para la memoria.

El trabajo en la segunda urbe de la provincia lo realizan profesionales del laboratorio de investigaciones del grupo interdisciplinario de arqueología y antropología de Tucumán, que funciona en el ámbito de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Tucumán (Ligiaat), que tienen veinte años de trabajo en el país. En Sáenz Peña la labor la desarrollan desde el 2014 por una convocatoria del Juzgado Federal para trabajar en la búsqueda de restos en la parcela de la ex alcaidía, en el centro de la ciudad. En la actualidad el equipo se encuentra desarrollando el proyecto de conformación del espacio para la memoria en el viejo edificio de la comisaría primera, todos edificios que se encontraban ubicados en la manzana determinada por las calle 14, 16, 21 y 19.

"Los estudios tienen base en el período de conflictividad de los 70 y 80, con la contemplación de hechos previos, como por ejemplo la conformación de las ligas agrarias, que permitan entender qué pasaba en ese contexto y qué ocurrió a partir del 76 en Sáenz Peña", explicó el arqueólogo Ezequiel Del Bel.

EXCAVAR EN LA MEMORIA

La convocatoria del Juzgado Federal local a los arqueólogos tucumanos ocurrió en 2014 ante la existencia de una denuncia por posible existencia de restos óseos en la parcela en la que se erigía la antigua alcaidía. A partir de ese momento, los especialistas iniciaron las excavaciones y el armado de una base de datos con entrevistas a personas "que podían conocer sobre esa historia puntual, dentro de lo que se conoce como la manzana policial".

El ingreso de los profesionales de la antropología y la arqueología "lamentablemente ocurrió cuando el edificio ya había sido demolido". "Lo ideal hubiera sido trabajar con la edificación en pie pero conseguimos lo planos originales y así pudimos realizar las excavaciones para descartar básicamente la existencia de restos óseos", detalló el especialista tucumano.

La remoción del terreno la concretaron hace ocho años, en oportunidad de la convocatoria judicial, pero en el 2021 fueron nuevamente llamados cuando se inició la construcción de las torres Procrear en el lugar que ocupaba la alcaidía. Los especialistas cumplieron entonces "el seguimiento de obra, es decir que controlaban cada movimiento del terreno que concretaba la empresa constructora para sentar las bases de los edificios de departamentos, recuperando cada elemento que pudiera ser útil para la investigación".

UN ESPACIO PARA NO OLVIDAR

En lo que es la edificación antigua de la comisaría primera, construida en la misma manzana en la que se levantaba la alcaidía, el trabajo del equipo del Ligiaat continua hoy con la preparación "del segundo espacio para la memoria".

 

"En la Argentina hay más de cien centros clandestinos, uno sólo es espacio para la memoria y tiene el objetivo de promover los derechos humanos".

 

"La sociedad de Sáenz Peña tiene que estar muy orgullosa de contar con lo que será el segundo espacio, un lugar en que se contará la dramática historia de los desaparecidos y de la que Chaco no estuvo ajena", refirió Ezequiel Del Bel.

En este sentido los especialistas que trabajan en el lugar destacan que "por suerte ese edificio siguen en pie y en el lugar se está trabajando, desarrollándose además las entrevistas para el armado de la base de datos".

REPRIMIR LA HISTORIA

"Las personas que puedan tener algo de información de lo que ocurría en esa manzana, en la que sabe se torturaban a los detenidos en la comisaría primera para luego ser enviados a la alcaidía, para nosotros es muy útil para poder encontrar a los desaparecidos de Presidencia Roque Sáenz Peña", solicitó el arqueólogo del Ligiaat.

El profesional fue claro al afirmar que "no se descarta que en esta ciudad existan entierros de personas que fueron desaparecidas". El problema en la reconstrucción de esa etapa negra de la historia es que "es un proceso largo porque la gente todavía hoy tiene miedo de hablar". En la dificultad igualmente han logrado dar cuenta de algunos testimonios, en primera persona, que "relataron la detención, tortura en la sede de la vieja comisaría primera y el posterior traslado a la alcaidía". También, en la labor de hormiga que se concreta, se están estableciendo algunas "nuevas líneas de investigación sobre posibles lugares de entierro de los desaparecidos".

El inconveniente principal para el avance "es el miedo, presente desde hace cuarenta años en las personas". La memoria puede llegar a romper ese temor cuando la persona crea un vínculo con el receptor, en este caso el equipo del Ligiaat. El laboratorio tiene el respaldo histórico de una universidad "para que esa vinculación permita que se cuenten esas historias para luego ser corroboradas en el campo". "El tema de las entrevistas es muy difícil, pero para nosotros es lo más importante porque desde esa charla es de donde se inicia la posibilidad de identificación de las personas desaparecidas y de los lugares establecidos por la dictadura para concretar las torturas", remarcó finalmente el antropólogo Ezequiel Del Bel.

Es de mencionar que el equipo tucumano, hasta fin de año, estará una semana por mes en el espacio de la memoria, en la antigua comisaría primera, para que tomen contacto con ellos "todos aquellos que tengan datos para aportar