Empleo en servicios de informática
El sector de los servicios de informática sigue mostrando un buen desempeño en todas las regiones del país. Según datos del Centro de Estudios para la Producción, superó los 140.000 puestos laborales, registrando en mayo pasado un crecimiento del 10,8% respecto del mismo mes de 2021 y sumando 13.800 nuevos lugares de trabajo.
Se trata de uno de los sectores de la llamada economía del conocimiento, que se caracteriza por producir bienes con mayor sofisticación con empleo intensivo de la tecnología y por demandar profesionales con alta calificación. Según estimaciones de consultoras privadas, la suma de actividades que forman parte de la oferta exportable de servicios de la economía del conocimiento (que incluye además, a otros rubros de biotecnología, realización de audiovisuales, servicios geológicos y de prospección y relacionados con electrónica y comunicaciones, investigación y desarrollo, nanotecnología y nanociencia, realidad aumentada y virtual, simulación y las industrias aeroespacial y satelital) podrían generar otros 200.000 puestos de trabajo de calidad en los próximos diez años, lo que permitiría además exportar productos por 15.000 millones de dólares en 2030.
Un párrafo aparte merece el caso de la industria de los videojuegos, un sector que en el país ha logrado incorporar tecnologías de punta en productos diseñados para el entretenimiento, la salud y la educación. Según observa la especialista María Apólito, autora de la ley nacional 27.506 de Economía del Conocimiento, los videojuegos fueron pensados para el entretenimiento, pero al mismo tiempo generan empleo genuino y el ingreso de divisas al país. A nivel global, los videojuegos facturaron el año pasado 200.000 millones de dólares y el número de usuarios en todo el mundo no para de crecer. Se calcula que actualmente hay unos 3.000 millones en todo el planeta, que demandan productos de esta nueva industria que genera trabajo principalmente entre los jóvenes que tienen formación en programación, edición de audio digital, gráfica, publicidad y producción.
Un informe de la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos Argentina, un organismo sin fines de lucro que promueve el desarrollo de la industria en el país, señala que en el país el 89% de las empresas desarrolladoras son micro y pequeñas, 71% nacieron entre los años 2015 y 2020 y el 41% lanzó su primer videojuego en esos años. Según la misma fuente, el tamaño de la industria nacional es de más de 86 millones de dólares. La entidad sostiene que se debe aprovechar el buen momento que atraviesa el sector para consolidarlo con empresas más robustas, un plan para promover la federalización, fortalecer la capacitación para cubrir la diversidad de puestos de trabajo y para mejorar la participación de mujeres, ya que estas representan solo el 13% del empleo.
Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sostiene que los videojuegos son el sector de la economía del conocimiento que registra mayor crecimiento en el mundo y en América Latina y el Caribe. En su informe "Los videojuegos no son un juego", la entidad señala que nuestra región se ha convertido en la segunda con mayor incremento en la industria, con un índice de crecimiento anual del 13,5%, solo comparable con el aumento de los servicios de procesamiento de datos en Estados Unidos. "El talento latinoamericano ahora está más cerca de formar parte de un sector altamente competitivo, donde se entrelazan la tecnología y el arte para desarrollar juegos sofisticados que requieren un proceso de alto desempeño, y en muchos de los casos de una gran inversión. Los límites de la industria de los videojuegos se expanden desde el entretenimiento hasta convertirse en una herramienta educativa o para sensibilizar las problemáticas sociales. Los diferentes géneros de juegos, que van desde acción, aprendizaje, deportes y muchos más, reúnen a usuarios alrededor del mundo, generando millones de dólares, como es el caso de Argentina, que facturó un récord de 500 millones de dólares en 2016", agrega el documento.
Según el BID esta industria goza de uno de los más altos crecimientos en la historia del entretenimiento y representa una oportunidad para poner el talento de América Latina en el mapa global. Sin embargo, advierte la entidad, esto solo sucederá si se implementa la infraestructura empresarial, tecnológica y de consumo que permita desarrollar la producción necesaria para competir en los mercados internacionales.










