Evitar el robo de datos personales
La Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (Ufeci), dependiente del Ministerio Público Fiscal de la Nación, informó que recibió numerosas denuncias de maniobras realizadas por ciberdelincuentes que intentan obtener datos personales de usuarios que acceden a servicios bancarios a través de Internet.
Se trata de maniobras que los delincuentes ponen en práctica para suplantar la identidad de los clientes de entidades bancarias. Para lograr ese objetivo utilizan técnicas conocidas como "phishing", un anglicismo que hace referencia a este tipo de fraude informático que comienza con el envío de correos electrónicos que simulan ser de un banco. Para ello, el delincuente emplea un falso logo con los colores que identifican a la entidad y solicita a la víctima que ingrese a un enlace copiado en el cuerpo del mensaje, donde debe colocar su usuario y contraseña. Por lo general estos mensajes tienen cierta verosimilitud, ya que presentan un aspecto similar al entorno verdadero con el que operan los clientes de la entidad. Si el cliente cae en la trampa y termina ingresando sus datos personales, además de su usuario y contraseña, el delincuente podrá acceder a las cuentas bancarias y tomar su control para realizar operaciones.
Los especialistas que trabajan en la prevención de estos delitos explican que el robo de datos personales y bancarios de los usuarios también se realiza a través mensajes de texto en aplicaciones de mensajería, falsas páginas de Internet, llamadas telefónicas y ventanas web emergentes, que utilizan la imagen de una institución bancaria o financiera, o de organismos oficiales para concretar el engaño y realizar un fraude.
Este tipo de delitos aumentó en los últimos años al ritmo del fuerte incremento que experimentó el comercio electrónico. Según la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, un punto de inflexión marcó el inicio de la pandemia de Covid-19, en marzo de 2020, momento a partir del cual se incrementó el número de usuarios de servicios en línea. En ese sentido, el organismo especializado señala, a modo de ejemplo, que la empresa Mercado Libre registró al 3 de mayo de 2020 un incremento en la cantidad de usuarios nuevos registrados en su plataforma de comercio electrónico, del orden del 40% con relación al mismo período del año anterior, mientras que su plataforma de pagos electrónicos, Mercado Pago, registró un crecimiento de un 71%, en lo que refiere a pagos de servicios, y de un 66% en transferencias. Por otra parte, de acuerdo con el Banco Central de la República Argentina, durante el año 2020 se registró un 19% más de operaciones por medios electrónicos que en 2019, mientras que las transferencias electrónicas se acrecentaron en un 90%, producto de un aumento en las operaciones por medio del home banking (86%) y la banca móvil (167%). A su vez, los pagos remotos con tarjeta de débito crecieron en un 227%
Otras de las modalidades de estafas virtuales que se utilizaron en las últimas semanas fue el robo de identidad en WhatsApp, a través de un enlace enviado a la cuenta de la aplicación de mensajería, con el objetivo de apropiarse de datos personales y bancarios. En este caso los delincuentes aprovecharon que la opinión pública estaba pendiente del trámite que debían realizar los usuarios para continuar con el subsidio a la energía eléctrica, de modo que utilizaron esa excusa para tender la trampa. Por eso es importante que si se recibe un mensaje o llamado de una persona desconocida, se actúe con cautela y se evite hacer clic en los enlaces que mandan por WhatsApp o correo electrónico, pidiendo que se complete un formulario con datos personales para acceder a un supuesto beneficio.
Es importante recordar que ninguna entidad bancaria solicita nombre de usuario, contraseña de cajero automático, clave, código de seguridad, número completo de tarjeta de crédito o transferencias de efectivo, ya que no se requieren esos datos para resolver las consultas que pueda realizar el cliente.
Se debe prestar mucha atención a los archivos adjuntos que se reciben por correo electrónico, y si no se está seguro de la identidad de la persona o institución que envió, lo mejor es no abrirlos. También se recomienda cambiar en forma periódica las contraseñas de los sitios web o aplicaciones que se utilizan en los celulares, muy especialmente en el caso de aplicaciones que permiten enviar dinero de una cuenta a otra.










