Redes sociales bajo la lupa
Las redes sociales desempeñan un papel cada vez más importante en las relaciones personales.
Como fenómeno tecnológico se caracterizan por sumar cada año millones de seguidores en todo el planeta, especialmente jóvenes y adolescentes. Pero algunas voces advierten que estas plataformas digitales fueron diseñadas para atrapar en forma permanente la atención de los usuarios a cualquier precio.
Se calcula que actualmente cerca de 58% de la población mundial utiliza, de una forma u otra, las redes sociales. Lo que pocos saben es que detrás de las plataformas más populares hay ejércitos de diseñadores que tienen como objetivo crear productos diseñados para activar el circuito de la dopamina en el cerebro humano, y con ello encender el mecanismo que proporciona placer.
Al menos esto es lo que afirma el científico informático y empresario estadounidense, Tristan Harris, quien asegura que nunca antes un puñado de empresas de tecnología había logrado influir de manera tan directa en la forma en que miles de millones de personas de todo el mundo piensan, actúan y viven sus vidas.
Harris trabajó en Silicon Valley como diseñador de Google, cargo que -según afirma- abandonó al comprobar que tanto esa compañía como otras grandes que se disputan la atención de los usuarios (Facebook, Instagram o Twitter) cruzaron todos los límites éticos al crear producto generan adicción. Según Harris, las constantes notificaciones que el usuario recibe en el celular o los "me gusta" están diseñados para captar la atención del usuario, del modo que sea.
Por su parte, la ingeniera informática y exgerente de producto de Facebook, Frances Haugen, advirtió en un simposio con expertos en salud mental, organizado por el Centro para el Desarrollo Infantil y Humano de la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos, que las redes sociales son muy perjudiciales para la salud mental de niños y adolescentes.
Haugen saltó a la fama luego de que salieran a la luz documentos internos de la empresa de Mark Zuckerberg que alertaban que sus redes sociales -Facebook e Instagram- son tóxicas, especialmente para las adolescentes.
El primero en publicar esos documentos fue el diario The Wall Street Journal. Se supo después que esa información fue filtrada por Haugen, quien llevó posteriormente las denuncias ante las autoridades estadounidenses, señalando que altos directivos de la compañía tecnológica no ignoraban que sus productos dañan la salud mental de los chicos.
También el informe titulado "Niños en un mundo digital", de Unicef, pone la lupa sobre el fenómeno de las redes sociales. Ese documento advierte que la tecnología digital aumenta la vulnerabilidad de los niños a los riesgos y los peligros, entre ellos el uso indebido de su información privada, el acceso a contenidos perjudiciales y el acoso cibernético.
La disponibilidad de dispositivos móviles, según el informe, ha hecho que el acceso en línea para muchos niños esté menos supervisado y sea potencialmente más peligroso. Por eso recomienda a los adultos que adopten medidas para evitar que los niños pasen muchas horas conectados y para proteger la privacidad e identidad de los chicos que se conectan a la red. Por otra parte, aconseja promover la alfabetización digital para mantener a los niños informados y más seguros cada vez que acceden a Internet.
En los últimos dos años el impacto de estas nuevas tecnologías sobre niños y adolescentes ha sido materia de estudio en distintos centros académicos. Uno de ellos es la Universidad de Georgetown, con sede en Washington DC, donde los investigadores trabajaron en un estudio que indaga la relación de las redes sociales y la salud mental de los adolescentes.
También la Universidad Internacional de La Rioja, España, puso en marcha el proyecto denominado "DigitalFit: La influencia de las redes en la alimentación y el aspecto físico", que aborda el problema de la exposición de menores a imágenes idealizadas creadas por los llamados "influencers", un fenómeno que promueve un estilo de vida idealizado que es imposible de alcanzar por sus seguidores.
El economista Santiago Bilinkis, autor del libro "Guía para sobrevivir al presente", también advierte sobre las estrategias de manipulación de las redes sociales y las trampas utilizadas por los videojuegos para inducir una mayor adicción en los usuarios. Por eso aconseja, entre otras cosas, que los padres no permitan que los niños menores de dos años utilicen el celular, las tabletas ni las computadoras como dispositivos de entretenimiento..










