Baja el riesgo de una crisis alimentaria global
Rusia y Ucrania firmaron ayer un acuerdo en Turquía para que cereales ucranianos puedan salir de la zona del conflicto bélico y ser exportados en buques de carga a distintos lugares del mundo. La firma del entendimiento reduce el riesgo de una crisis alimentaria global que ya había comenzado a gestarse. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo que el anuncio es "un faro de esperanza y alivio" para la comunidad internacional.
Según la ONU, el acuerdo firmado en Estambul aleja el fantasma de una catástrofe de escasez de alimentos global, tal como lo había advertido oportunamente el papa Francisco durante un mensaje que ofreció en la celebración de la Pascua, en abril pasado. También los responsables del Programa Mundial de Alimentos de la ONU y directivos del Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio se manifestaron en ese sentido.
En el caso de estas cuatro organizaciones internacionales, lo hicieron público a través de un documento conjunto en el que destacaron la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar la seguridad alimentaria en todo el mundo.
El influyente semanario británico The Economist alertó en mayo de que se avecinaba "una catástrofe alimentaria" con impacto en todo el mundo. Según ese medio, la abrupta caída de las exportaciones de cereales y semillas oleaginosas de Rusia y Ucrania, dos de los principales proveedores de esas materias primas, y la decisión de la India de suspender la venta de trigo al exterior para garantizar la seguridad alimentaria de su población, asestó un duro golpe al sistema alimentario global que ya venía debilitado por la pandemia. En esa oportunidad, el semanario eligió una imagen de tapa impactante para ilustrar la crisis que anunciaba: espigas de trigo que, en lugar de granos, tenía pequeñas calaveras humanas.
También el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, había expresado su preocupación por la suba en el precio de los cereales, que se disparó tras el inicio del conflicto en Europa del Este. En mayo, dijo que el mundo se enfrentaba una escasez mundial de alimentos y que debían adoptarse medidas urgentes para evitarla. Guterres, junto con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, jugaron un rol clave en el acuerdo al que llegaron ayer Ucrania y Rusia para reanudar la comercialización de granos en los mercados mundiales. Según los expertos, el acuerdo debería, además, reducir la inflación global resultante del aumento del precio de los alimentos.
Cabe recordar que Ucrania y Rusia suministran más de 12% de las calorías que se comercializan en el mercado internacional. Los productores ucranianos figuran entre los mayores exportadores mundiales de trigo, maíz y aceite de girasol, pero esa capacidad exportadora se vio disminuida tras la invasión de tropas rusas a su territorio y el posterior bloqueo de sus principales puertos.
Según informaron las autoridades de la ONU, el nuevo acuerdo permitirá que, a cinco meses del inicio del conflicto, poco más de 22 millones de toneladas de trigo y comiencen a ser embarcados en buques de carga en la costa ucraniana para ser llevados a través de corredores marítimos a distintas terminales portuarias del mundo.
El anuncio llevó cierta tranquilidad especialmente a países de Medio Oriente y África que dependen de los cereales ucranianos y que habían encendido sus alarmas ante la inminente crisis alimentaria global causada por el bloqueo ruso de los puertos de Ucrania ubicados en el Mar Negro.
¿Se puede decir, entonces, que el alto el fuego entre Moscú y Kiev podría estar más cerca a partir de este acuerdo? Es muy difícil responder ese interrogante, ya que el conflicto bélico depende de factores que exceden al problema generado con el bloqueo a la exportación de cereales ucranios. Pero todo, o casi todo, el mundo desea que así sea.
Según Guterres, el acuerdo para dejar sin efecto el bloqueo a la exportación de cereales beneficiará a los países en vías de desarrollo que están "al borde de la bancarrota" y cuya población "es la más vulnerable" en la crisis alimentaria que vive el mundo. Por su parte, el presidente turco consideró que el acuerdo de Estambul es un primer paso que permite avanzar en nuevas negociaciones entre Rusia y Ucrania para alcanzar la paz. Es de esperar que así sea para que se detenga el sufrimiento que la guerra está provocando en millones de familias.










