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Chasqui, uno de los primeros intentos de auto popular.

En la década del 50 en Argentina estaba todo por hacerse en materia de industria del automóvil. Hubo decenas de emprendedores que -sabiendo mucho de mecánica- no tenían idea de los negocios y así surgieron numerosos modelos muy interesantes para un mercado ávido de movilidad económica que miraba cómo en Europa los microcars llenaban las rutas de posguerra con familias deseosas de viajar y veranear.

Bajo ese ejemplo el Estado demostró que con inversión e ingenieros capaces se podía dar inicio a una verdadera industria nacional y así nacieron los Intistec Graciela y la cupé y varios otros modelos que los avatares de la política dejaron en la nada.

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El único Chasqui sobreviviente sin restaurar.

En ese contexto de entusiasmo surgieron muchos modelos "caseros" que pretendieron ser algo más y se intentó una fabricación en serie, pero quedaron en el olvido aplastados por la importación.

El Chasqui

Uno de estos modelos, prometedor y orignal, fue el Chasqui diseñado en 1956 por los mecánicos Octavio Manuel y Camilo Ramón Canal y construido, entre 1957 y 1958, en Lanús, provincia de Buenos Aires.

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El Chasqui suele aparecer en las exposiciones y despierta admiración de la capacidad que hubo en su momento para diseñar y fabricar un auto popular que tenía futuro.

Los hermanos Canal -hijos de inmigrantes españoles- comenzaron en el año 1936 a producir cuadros para bicicletas soldados, (hasta entonces se usaba la forja en caliente con el sistema de caldeado).

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El emblema recuerda al de las motos Indian que se importaban por esa época. Una casualidad

Para el año 1946 instalaron un taller mecánico en la calle Ministro Brin 3552 de la localidad de Lanús Oeste en la provincia de Buenos Aires, donde reparaban automóviles y camiones. Cabe destacar que el desarrollo del Chasqui fue anterior a la instalación de las empresas automotrices extranjeras en el país, durante el gobierno del presidente Arturo Frondizi.

El prototipo fue probado en condiciones de tránsito real en Buenos Aires desde fines de 1958 hasta mediados de la década de 1960 y resultó más que exitoso Con la llegada de la Fiat en 1960 se abortó la posibilidad de continuar con el proyecto de fabricación en serie por imposibilidad de competencia con la gran empresa extranjera.

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El motor Villiers de 350cc, por encima el tanque de nafta y a un lado la rueda de auxilio. Era una disposición ingeniosa, aunque algo peligrosa.

La técnica

El Chasqui era un micro-cupé frontal, de dos puertas delanteras y motor trasero, con capacidad para dos personas en asientos delanteros individuales y hasta tres personas en el asiento trasero que debían entrar mediante el abatimiento de los asientos delanteros.

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El tablero sólo informaba la velocidad, y las llaves de luces para otros diagnósticos contaba la experiencia del conductor que no debía saber mucho pues se trataba literalmente de una moto de 4 ruedas.

Por entonces entraban al país los BMW Isetta y los Messerschmitt KR175 que no estaban al alcance del bolsillo del trabajador común y a ese mercado apuntaron los Canal.

El Chasis estaba constituido con un caño centrado en el eje longitudinal del automóvil trabajando a flexo-torsión mientras que la suspensión delantera tenía un elástico central a ballesta.

La Suspensión trasera era independiente con semielástico a ballesta y amortiguadores en cada rueda, un concepto bastante moderno que le daba buen comportamiento dinámico al auto de tracción trasera.

El Chasqui tenía un motor trasero marca Williers tipo 3T, construido por The Williers Engineering Company LTD, en Inglaterra. Era un motor bicilíndrico de 2 tiempos de 351 cc de cilindrada, de 16 cv de potencia, naftero, con lubricación de aceite por salpicado, (mezcla de aceite con la nafta), refrigerado por aire (según el proyecto, el motor se reemplazaría, en un futuro, por un motor de diseño y construcción nacional).

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El interior del Chasqui es sorprendentemente amplio para un microcar. Lamentablemente no tenía mucho lugar para equipaje

La caja de cambios era manual con cuatro marchas (sin reversa) pero con la originalidad que modificando el encendido (había que volver a ponerlo en marca) el motor giraba al revés y entonces sí se disponía de una marcha atrás.

La carrocería del prototipo fue fabricada con chapas de acero que se ajustaron "a mano" sobre dos plantillas simétricas realizadas con planchuelas soldadas.

Las planchuelas formaban un reticulado de 15 cm de lado que constituían ambos laterales del auto, sobre las que se ajustaba manualmente la forma y curvatura de las chapas que luego de soldadas conformarían la carrocería.

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La parte trasera del Chasqui era bastante original. Los vidrios del prototipo eran de plástico y se proyectaba hacerlos de vidrio, aunque viendo la forma el costo de producir la luneta trasera no sería económico.

Parabrisas delantero, luneta trasera y ventanas laterales eran de material plástico acrílico (se reemplazarían por vidrios en la etapa de fabricación en serie).

El autito medía de ancho: 1,40 m; largo: 3,0 m; altura: 1,55 m. y de velocidad máxima rendía con dos adultos y dos niños, unos 80 km/h.

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