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Real historia de indios

La cultura de música y el canto en el país de los abipones

El contexto cultural que vamos a ver abarca un periodo que comienza a fines del siglo XIX. Corresponde a la influencia de la manera de divertirse de la población migrante interna ocurrida por aquellos años, ciudadanos correntinos para trabajos de monte

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Cerruti junto a Ariel Ramírez

Los estudiosos de este fenómeno cultural en base a investigaciones se traducen en las obras musicales que le dan al Chaco el emblema de principal y único difusor de esa cultura. Habrá un destacado a quien todavía le debemos el bronce del reconocimiento por haber puesto al Chaco con esa temática en los principales escenarios del país. Es el autor material de numerosas obras artísticas. 

Mediante la música podemos disfrutar, conocer y respetar el sentimiento de un pueblo dentro de una conciencia nacional y regional. Con la música se estimulan riquezas interiores que nos llevan al crecimiento dentro de la sociedad en que vivimos. La historia de la música contribuye a la formación de nuestra personalidad, fortaleciendo la identidad, aumentando nuestras facultades estéticas, intelectuales y sociales. 

La transmisión de la cultura es algo vivo que nos ayuda a interpretar el tipo de sociedad en que vivimos y su historia, desarrollando las relaciones entre el yo y el medio. Si los símbolos de nuestra identidad pierden su significado desaparece la cultura. La función es no solo preservar y transmitir lo mejor del pasado, sino también demostrar su función en el presente y sus posibilidades de futuro. 

El mérito de los chaqueños ha sido poner en la escena nacional e internacional la música de la región, dando comienzo a una gloriosa época. Fue Raúl Oscar Cerruti (1911-1991) el que desarrolló y publicó sus investigaciones y puso en la escena nacional el "chamamé" con exhibiciones coreográficas y musicales. 

Cerruti tuvo importantes colaboradores, bailarines y músicos, pero ha sido él quien estudió el fenómeno cultural que significó un hecho fundamental para la música y el baile regional, con obras musicales, varios temas musicales de su autoría y coautoría.

Chaqueño de nacimiento, de corazón abierto, generoso, cultor de la amistad, bohemio, emprendedor, vital y sensible, su mayor obra ha sido lo relativo al folclore regional, pero tuvo otras pasiones cumplidas como la cultura aborigen, el cine y el ritmo de jazz. Sus logros quedaron en la historia de nuestro pueblo como un aporte a la cultura de la región. Estuvo casado con Esther Pisarello (Mili).  

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En 1947 egresó como bachiller del Colegio Nacional José María Paz y en 1955 cursó Folclore en Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Buenos Aires y Antropología como alumno de José Imbelloni y Salvador Canals Frau. Entre 1955 y 1957 fue músico e intérprete de nuestro acervo popular regional en la Compañía Folclórica de Ariel Ramírez, con presentaciones en Uruguay, ex URSS, Checoslovaquia, Polonia, Italia y Francia. 

La Compañía Folclórica de Ariel Ramírez se radicó ese tiempo en Roma y desde allí difundió todo lo relativo al folclore argentino. Seleccionaba artistas, bailarines y músicos de las distintas versiones de la cultura folclórica regional de nuestro país, mostrando en Europa cada una de esas músicas con su baile. Raúl, ejecutaba la guitarra y cantaba chamamé en la obra de Ariel Ramírez. Un tema, entre otros  era "Sargento Sapo", de Mario Millán Medina. 

El "Sapo" era un apodo que recibió de sus mismos compañeros el sargento Aranda, de la Policía de Territorios Nacionales y después Policía del Chaco. Su mayor desempeño fue en la jurisdicción de Villa Ángela y existen innumerables anécdotas de su comportamiento con relación a su apodo, que el mismo hacía valer para algún procedimiento. Una persona de muy baja estatura y destacado sobrepeso (en el Museo Policial está su fotografía).

Sería demasiado largo enumerar la cantidad de cursos, charlas, conferencias, simposios que dictó Raúl, con referencia a sus tres pasiones y la larga lista de organismos nacionales, provinciales y municipales, así como congresos y universidades en los que exponía nuestra cultura regional. Fue guía de la institución más antigua de todas las provincias, o la única, la Peña Nativa Martín Fierro, de la que fue presidente por varios años.

Algunos de sus logros

En 1969 fue director artístico de la delegación argentina al I Certamen Interamericano de Danza y Música Populares. En 1970 organizó y dirigió el grupo de música y danzas aborígenes Virí Nolka y grabó el disco de los aborígenes del Chaco. En 1979 compuso el himno para el centenario de la escuela Benjamín Zorrilla. En 1979 compuso la música de la obra "Sucedió en Belén", de Eduardo Gómez Lestani. Ese mismo año dirigió la grabación del volumen V de Conjuntos Típicos del Nordeste, colección de folklore musical y música folklórica argentina del Fondo Nacional de las Artes. Compuso junto a Marta Quiles el chamamé "Con el hacha en el corazón". Las canciones indígenas "Juana del Chaco", "Cuna de Barro", "El varón que ya no existe" y "Cacique Ñaré Bainolec". Música afroguaranítica "Charanda Negra", "Sueña, canta y baila candombe".

"El Varón que ya no existe" se refiere a la persona del gran cacique abipón Ylchamerraiquín, muerto en el campo de batalla en una contienda indígena. Falleció luego de que una lanza le atravesara el ojo, cuando hacía de mediador para suspender las sangrientas luchas internas. 

Una costumbre dentro de la cosmovisión de los abipones, mis ancestros, era que por respeto al espíritu del fallecido se dejaba de pronunciar su nombre. Entonces, para referirse a él, se decía "el que ya no está".    

En 1987 Cerruti, junto a Marta Quiles, compuso "Cantata canta tu canto Chaco", "Serenata de luz para mi pueblo", "Romance para el niño nuestro", "Cantata para el Inmigrante", sobre un poema de Adolfo Cristaldo. En 1997 Mercedes Sosa cantó y presentó en Cosquín su último disco, que contiene el tema "Ñaré Bainolec" y ese mismo año Félix Luna citó en su libro "Encuentros", a Raúl Oscar Cerruti como la voz de un chaqueño inolvidable.

En la Universidad Nacional del Nordeste UNNE, de 1969 a 1973, fue director del Centro Experimental de Promoción Artística del Departamento de Extensión Universitaria. De 1973 a 1976 fue director del Centro Privado de Arte Popular "La Casa Vieja", de Resistencia. En 1979, fue miembro titular del Congreso Argentino de Folclore en Formosa. En 1980, miembro titular del Congreso Internacional de Folclore en Santiago del Estero. 

De 1980ª 1983 fue miembro titular del I y III Simposio de Música Regional organizado por la Dirección de Cultura de Misiones. En 1986 fue expositor del Encuentro de Folclore del Instituto Nacional de Antropología de Buenos Aires. En 1987 fue Jurado del Festival de la Música del Litoral de Posadas, miembro y socio del Fogón de los Arrieros. En los años 1967 a 1969 investigó artesanías indígenas para el Fondo Nacional de las Artes.

Los cuadros artísticos de Cerruti se referían a la manera de divertirse de las comunidades chaqueñas de esos años, fundamentales para la difusión de la música y el baile de chamamé, que hasta ese momento era desconocido como expresión cultural. 

El chamamé pasó a ser folclore a partir de las obras de Cerruti. Esa cultura regional era la expresión de peones que la ejecutaban, cantaban y bailaban en los obrajes del Chaco, y por lo tanto de baja categoría social. Al igual que el tango, con los cuadros de música y baile, el chamamé salió de los suburbios y pasó a la ciudad siendo folclore.

*Abogado, especialista en evaluaciones ambientales, escritor, historiador del Chaco y sus ancestros.

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