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Crecer de abajo hacia arriba, la única salida

Peronistas y radicales, izquierdas y derechas, jóvenes y adultos mayores, todas y todos nos podríamos poner de acuerdo rápidamente en que queremos un Chaco sin pobreza, sin desigualdad, pujante en lo económico y con abundancia de oportunidades. Las diferencias asoman ni bien comenzamos a discutir el "cómo". ¿Cómo podemos transitar un camino de desarrollo hacia ese Chaco que soñamos con unanimidad?

En lo personal, estoy totalmente convencido de que las únicas herramientas capaces de alcanzar todos esos objetivos en simultáneo y de manera sostenible en el tiempo son el empleo y el salario. Esto involucra mucho más que una estrategia de crecimiento ya que es posible crecer sin distribuir, como lo muestran muchos modelos a lo largo del mundo o incluso la Argentina de la primera mitad de los 90’s que, si bien experimentaron un crecimiento fuerte del PBI durante largos períodos, siguieron generando mecanismos de exclusión hacia el desempleo y la pobreza.

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Casa de Gobierno del Chaco.

La generación de puestos de trabajo formales en el sector privado es una verdadera obsesión de este gobierno. La estrategia no sólo involucra el sostenimiento de un elevado nivel de inversión pública y la promoción de sectores económicos con alto valor agregado, sino que también incentivos directos para la expansión del empleo.

Hemos puesto en marcha el programa Más Empleo en Chaco, un esquema sin precedentes a nivel federal que ofrece un subsidio de entre $25.000 y $45.000 durante 24 meses para todas aquellas empresas que generen nuevos puestos de trabajo. Y estamos por lanzar el programa Mi Trabajo, que tendrá como objetivo central la transformación de diferentes programas sociales y becas en empleo formal, con un esquema de subsidios de entre $40.000 y $50.000 que se complementará con un acompañamiento personalizado para aquellos que busquen insertarse laboralmente en el sector privado.

Falta muchísimo por recorrer, pero los datos objetivos nos permiten ratificar que debemos profundizar lo hecho hasta acá: entre febrero de 2020 (pre-pandemia) y febrero de este año, Chaco ha sido la segunda provincia con mayor crecimiento relativo del empleo privado registrado (+8,2%).

El segundo elemento central para transitar un camino de crecimiento inclusivo es el salario. Y acá nos chocamos de frente con un fenómeno en el que vale la pena detenerse: la inflación.

Observando qué está pasando en otras economías, es fácilmente detectable que el mundo entero está yendo hacia una dinámica inflacionaria como no ocurría hace décadas. La inflación de Estados Unidos llegó a 8,6% internanual en mayo siendo el registro más elevado desde 1981, en Alemania fue la más alta desde la reunificación hace más de tres décadas con un 7,9%, en el Reino Unido se alcanzó 9,1% de inflación y hay que ir hasta marzo de 1982 para encontrar un nivel tan alto. Y en la región está sucediendo algo similar: Brasil tiene la inflación más alta en 18 años, Chile en 14 años y Uruguay en 8 años.

¿Por qué la inflación se aceleró tanto? Más allá de las especificidades de cada economía, evidentemente existe una tendencia global que responde, a su vez, a factores globales. En este caso, los grandes responsables de las presiones alcistas sobre los precios son:

1) la pandemia y la expansión monetaria generada por todos los Estados para sostener la producción y cuidar a las familias, y 

2) la guerra en Ucrania y sus efectos sobre el precio de las materias primas, especialmente la energía y los alimentos.

A la espera de una paulatina estabilización de la inflación local, que también se ubica en niveles récord en mucho tiempo, desde los gobiernos provinciales debemos realizar el mayor esfuerzo posible por sostener los salarios y contener el precio de la canasta básica alimentaria.

Esa doble vía es la que hemos profundizado tanto en 2021 como en lo que va de 2022, con una política salarial dentro del sector público que ha permitido recuperar parte de lo perdido en años anteriores en términos generales, pero con una fuerte inyección de recursos tanto en el sector docente como en el sector de la salud. Hablamos de nada más y nada menos que de 55.000 trabajadoras y trabajadores que han experimentado una recomposición histórica luego de un periodo muy adverso para su salario. En esa misma línea, seguimos sosteniendo los programas de subsidio directo al precio de los alimentos en supermercados y distintas pymes comerciales a través de descuentos de 50% y de medicamentos con descuentos de 30% en farmacias. 

En tiempos complejos como los que atravesamos es cuando más necesitamos al Estado para reorientar la economía hacia el crecimiento a través del impulso de la inversión pública en infraestructura y alinear los incentivos individuales hacia nuestros objetivos colectivos centrales que son el aumento de la producción local y el aumento del bienestar de las y los chaqueños.   

Están quienes predican que dicho aumento del bienestar general sólo puede ser alcanzado con el Estado hecho a un lado y con una flexibilización de los derechos laborales de las y los trabajadores. Este gobierno apuesta y seguirá apostando a una estrategia económica enfocada en la generación de empleo privado formal y la recomposición del salario. En definitiva, a una estrategia que apunte a crecer de abajo hacia arriba para encontrar el camino hacia el desarrollo del Chaco y transitarlo con la gente adentro.  

(*) El autor es ministro de Planificación, Economía e Infraestructura de la Provincia del Chaco.

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