Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/219368
CUMBRE EN EL CASTILLO DE ELMAU

El G7 invertirá 600.000 millones para plantar cara a China

El objetivo es fortalecer la economía global y la cadena de suministros. Fuerte apuesta a los proyectos energéticos y tecnológicos.

La foto de familia de inicio de la cumbre del G-7 dio el sábado para muchas bromas. Boris Johnson sugirió aligerarse de ropa para los fotógrafos.

Descontracturada foto de algunos de los líderes del G7, entre ellos Joe Biden, el anfitrión Scholz, el británico Johnson, el canadiense Trudeau y el japonés Kishida.

‘¿Con o sin camisas? Tenemos que demostrar que somos más duros que Putin‘, dijo, en referencia a las imágenes propagandísticas del presidente ruso en las que posa a pecho descubierto, ‘ímostremos nuestros pectorales!‘.

Pero el caso es que en el interior de los salones del castillo de Elmau el tono fue desde el principio bastante más serio. Johnson advirtió contra los intentos de encontrar una solución negociada que ‘podría prolongar la inestabilidad mundial‘, un tirón de orejas a las llamadas telefónicas que han mantenido el canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, con el presidente Putin.

El toque de atención llegaba algo tarde, porque Scholz ya ha roto públicamente con esas conversaciones, aunque las delegaciones intercambiaron opiniones sobre la cuestión de si Rusia será invitada o no a la próxima reunión del G-20, que se celebrará en noviembre.

En una bilateral con Macron, Johnson trató de llevar al francés por el camino de la exclusión total de Putin, para reforzar así una imagen de unidad que se verá puesta a prueba a partir de ahora.

DOS SESIONES CLAVE

La primera sesión se centró en la crisis energética y la inflación. ‘Hay una caída de las tasas de crecimiento en algunos países, un aumento de la inflación, escasez de materias primas e interrupción de las cadenas de suministros‘, constató el alemán Scholz, ‘todos estos son no pequeños desafíos, pero estoy muy, muy, muy seguro de que lograremos enviar una señal de unidad y acción decisiva desde esta cumbre‘.

La segunda sesión fue dedicada a las inversiones en infraestructura global, como puertos, ferrocarriles, redes eléctricas y atención médica. En este marco, fue acordado un gran plan impulsado por Estados Unidos para contrarrestar el avance de China.

La iniciativa, que movilizará 600.000 millones de dólares, pretende impulsar el desarrollo en países de ingresos bajos y medios. Para ello, será creado un fondo público-privado al que EE.UU. aportará al menos 200.000 millones que financiará proyectos de protección del clima y seguridad energética.

Un ejemplo es el cable submarino de 17.000 kilómetros que la compañía estadounidense SubCom construirá para unir Singapur a Francia, pasando por Egipto y el Cuerno de África.