Una suspensión demasiado perfecta
Desde los primeros vehículos de hace 120 años, que eran básicamente carruajes con motor, hasta los actuales, que son básicamente computadoras sobre ruedas la evolución de la automoción fue impresionante.
En la búsqueda constante de rendimiento, confort y seguridad (en ese sentido fue la historia) los fabricantes llegaron a logros asombrosos que a veces de tan buenos no fue convenientes aplicarlos por cuestiones de costos o seguridad principalmente.

Ese es el caso de la suspensión llamada "Activa" de Citroën que basaba su funcionamiento en el mismo principio que hace que los motociclistas tomen las curvas. Esta suspensión presentada en 1988 hacía que el vehículo se inclinara levemente hacia un lado en las curvas, suavizando el giro.
El sistema funcionaba tan bien que, cuando lo probaron en el prototipo destinado a la producción en masa... tuvieron que retirarlo. Activa conseguía que el auto encarara la curva de forma tan perfecta, eliminando la inercia, que hacía que el conductor no la percibiese con el oído interno.

Esto provocaba que no fuese capaz de medir bien el giro y la salida de la curva, y varios pilotos que probaron el vehículo terminaron saliéndose del camino.
Activa hacía tan bien su trabajo... que era demasiado peligrosa para comercializarse.
Citroën abandonó esta tecnología durante casi una década, hasta que volvió a utilizarla finalizando los años 90 en el Citröen Xantia Activa.
En este caso, se modificó para que la suspensión no fuese tan perfecta y la carrocería se balanceara ligeramente en las curvas, lo que permitía al conductor sentir los giros e intuir cuándo tenía que frenar y girar.
Una explicación y la famosa prueba del Alce del Citroën Xantia
El Xantia
En 1999, el muy poco conocido Citroën Xantia Activa consiguió una hazaña en materia de estabilidad, un registro que todavía sigue siendo prácticamente imposible de alcanzar por deportivos y superdeportivos de gran renombre y mucho mayor precio.

La solución creada por Citroën para el Xantia Activa permitía a la berlina neutralizar casi al completo el balanceo, se permitía una inclinación máxima de 2,5º, consiguiendo así que el límite de adherencia del coche quedara impuesto por el neumático.
Bajo esta idea, el Xantia Activa conseguía el ansiado objetivo de girar plano, sin movimiento alguno de la carrocería. Esto permitía un paso por curva excepcionalmente bueno por estabilidad y velocidad, lo cual redundaba en una mejora notable en confort y seguridad.
Y la mejor muestra de esta eficacia se reveló en la famosa prueba del alce realizada por el medio sueco Teknikens Världs, donde un Citroën Xantia Activa de 1999 consiguió superar el desafío a una velocidad máxima de 85 Km/h.
Esta maniobra toma su nombre de un animal muy común en los países nórdicos, el alce y se trata de una prueba que simula la aparición repentina de un obstáculo (animal) en el camino, obligando a llevar a cabo una maniobra evasiva. Hasta hoy ningún auto ni SUV superó esa marca y el que más se acercó superó apenas los 71Kph.
Temas en esta nota

El abogado Barceló recusó a las fiscales del caso Axel González

La Justicia rechazó la suspensión de la Ley de Glaciares
Santa Cruz

Se suspendió la presentación de "The Beats" en el Guido Miranda

Con el pago de salarios, choferes de la UTA suspendieron el paro
Tranquilidad para pasajeros

Trump: "Accedo a suspender los bombardeos por dos semanas"
Ultimátum a Irán

La selección argentina se mediará ante Guatemala en un partido amistoso
Tras la suspensión de la Finalíssima











