Sumar biodiésel a la matriz energética
Como sucede con todas las crisis, la de abastecimiento de gasoil también puede ser una oportunidad para diversificar la matriz energética, que todavía sigue muy dependiente de los combustibles fósiles.
El Chaco, con su gran capacidad para producir biodiésel, no debe dejar pasar esta oportunidad para apuntalar el despegue de este combustible de origen vegetal.
La semana pasada trascendió que, para hacer frente a la escasez de gasoil, la Secretaría de Energía de la Nación daría luz verde a la propuesta de aumentar la mezcla de biodiésel con el gasoil y pasar el corte regulado de 5% hasta 15%. Esto significa que se necesitará más combustible de origen vegetal.
Según una estimación de Agroperfiles, un espacio integrado por productores, técnicos y empresarios del sector agropecuario y forestal de nuestra provincia, el Chaco necesitará 43 millones de litros de gasoil para dar respuesta la creciente demanda de ese combustible para las campañas de algodón, soja y maíz.
Generar las condiciones para que el sector privado pueda incrementar la producción de biodiésel se presenta en el actual contexto como un paso que hay que dar en el marco de una estrategia válida para salir de la crisis que genera la escasez del combustible fósil.
Hay un problema, es cierto: que exista una excesiva presión sobre el campo para que este genere material para biocombustibles y que esto encarezca aún más el precio de los alimentos. La cuestión se podría resolver con el empleo de fuentes alternativas de oleaginosas que no sean comestibles, como es el caso tártago, cártamo o, incluso, semillas de algodón, como bien planteó hace poco a este diario Isidoro Wojtun, pionero en la provincia en lo que hace a biocombustibles y propietario de una empresa metalmecánica dedicada a la fabricación de máquinas para la elaboración de biodiésel, ubicada en el Parque Industrial de Fontana.
"El Chaco puede ser la provincia con mayores posibilidades de hacer biodiésel en el país. Porque soja hay en cualquier lado, pero acá tenemos la posibilidad para hacer cártamo, tenemos algodón (de la semilla se extrae el aceite), y podemos hacer tártago, una planta que crece en cualquier baldío, resistente a condiciones climáticas adversas, no tiene plagas y tiene un alto rendimiento en aceite", explicó Wojtun.
Uno de los problemas que tiene el Chaco, y también por supuesto la Argentina, es que la visión a largo plazo de algunos emprendedores suele chocar con la mirada cortoplacista que impone una agenda para resolver lo coyuntural, lo urgente, en detrimento de las soluciones estratégicas de carácter estructural.
Los inconvenientes que hoy genera la escasez de gasoil debe ser una oportunidad para avanzar en la diversificación de la matriz energética, que sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles.
En ese sentido, hay que decir además que el biodiésel puede desempeñar un rol importante frente al desafío que significa agregar valor en la economía de la provincia. Valga una aclaración: no se plantea aquí que el biodiésel reemplace completamente a los combustibles fósiles. La idea es que, junto con otras iniciativas de energías renovables, sea un complemento que permita diversificar la matriz energética que, como se dijo, es muy dependiente de los combustibles convencionales.
Por otra parte, debe tenerse en cuenta que el impulso a los biocombustibles traerá aparejado desarrollo biotecnológico que genere mejores condiciones para producir combustible de origen vegetal en la provincia, y es ahí donde el Chaco enfrenta el desafío de aprovechar ventajas comparativas.
Según las cámaras que nuclean a las empresas de biocombustibles, el sector no tendría inconvenientes para atender la nueva demanda que se generaría. Aseguran que en todo el país hay capacidad para reemplazar más de un millón de toneladas de importaciones de gasoil con biodiésel de fabricación nacional.
En la actualidad, el empleo de biodiésel está regulado en todo el territorio nacional por la ley 27.640, que impone 5% en la mezcla con el gasoil. Si, efectivamente, la Secretaría de Energía de la Nación autoriza el corte de biodiésel con el gasoil y habilita la mezcla hasta 15%, se podrá entonces resolver el problema de la escasez de gasoil con el uso de combustible de origen vegetal, además de generar un ahorro de divisas que salen del país por la compra de ese combustible fósil en el exterior.










