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Dirigentes del sector advierten sobre la necesidad de tomar medidas antes que sea tarde

Empresarios pyme y el desafío de subsistir: "La Argentina es un jeroglífico"

El Movimiento Nacional Pyme (Monapy) presentó un proyecto de ley en el Congreso para que las pequeñas y medianas empresas puedan sacar la cabeza del agua. En todo el mundo son las principales generadoras de empleo y actividad económica. En nuestro país carecen de reglas claras y de condiciones sustentables de desarrollo.

Las pequeñas y medianas empresas son, en todo el mundo, los grandes motores de la actividad económica y la generación de empleo genuino. La Argentina no es la excepción, pero lo que desde hace décadas es diferente aquí es la falta de apoyo que les brinda el Estado. No hay reglas claras, la  presión fiscal es desmesurada, el mercado se achica con cada crisis cíclica, el acceso al financiamiento es caro y restrictivo y las condiciones del contexto pueden cambiar de un momento a otro.

"La Argentina es un jeroglífico", resume Maximiliano "Maxi" Pisetta, empresario del Chaco que ocupa la vicepresidencia del Movimiento Nacional Pyme, una organización que se creó dos años atrás para buscar una representación más directa del sector. "Empezamos cinco y hoy somos 24.000 en todo el país, con 62 mesas federales repartidas en todas las provincias", dice.

FALTA APOYO

Pisetta visitó NORTE para exponer los objetivos del Monapy, cuya meta central hoy por hoy es lograr que el Congreso trate y apruebe un proyecto de ley que la organización ingresó al Parlamento nacional, con la idea de que diputados y senadores establezcan una normativa que les dé a las pymes lo que más necesitan: condiciones que hagan viables sus emprendimientos y previsibilidad.

"El empresariado pyme hace un esfuerzo descomunal cada día por mantener abiertas las puertas de sus emprendimientos, por pagar los sueldos de su personal, por cumplir con la carga impositiva. La Argentina es un jeroglífico con el que nos encontramos cada mañana", dice.

Acompañado de otros dos integrantes del Monapy, José María Quirós y Juan Verdún, Pisetta dice que el movimiento apuesta todo ahora a lograr que el Congreso aborde el proyecto presentado para darle un marco adecuado al funcionamiento de las pymes en nuestro país.

Juan Verdún, José María Quirós y Maxi Pisetta en NORTE. Integran el Movimiento Nacional Pyme (Monapy).

"Venimos hablando con todo el abanico dirigencial, desde María Eugenia Vidal hasta Juan Grabois, pasando por toda la gama de la representación política. Hemos incluido en nuestros diálogos a los movimientos sociales. Con Emilio Pérsico, por ejemplo, líder del Movimiento Evita, tuvimos una charla en la que descubrimos que tenemos muchas coincidencias. Ellos se dan cuenta de que este modelo no se puede seguir sosteniendo sin generación genuina de empleo. La gente necesita trabajar", marcó.

SIN POLITICA PARTIDARIA

Pisetta, Quirós y Verdún resaltan que un eje de la labor del Monapy es "no hacer política partidaria. Lo que queremos es que cada cosa que hagamos sirva para que las pyme puedan subsistir a esta situación tan difícil y que lleguemos a ser parte de un crecimiento real e integral de la Argentina".

El proyecto ingresado al Poder Legislativo contempla un conjunto de medidas dirigidas a proteger a las pequeñas y medianas empresas, para que puedan llevar adelante sus actividades de una manera sustentable.

"Es un proyecto que, si se convierte en ley, para el Estado tiene un costo fiscal cero, porque si se aplica va a generar un movimiento económico que mejorará los ingresos del fisco y que cambiará la realidad laboral de la Argentina. Hoy en el sector privado hay 3,5 millones de trabajadores en blanco, una cantidad similar que está en negro y 4 millones de monotributistas. Si se mejoran las condiciones de empleabilidad, el empleo en negro se volverá trabajo formal, y eso va a provocar un impacto formidable en la economía", dicen.

Pisetta sostiene que si las pymes pudieran contar con un marco jurídico adaptado a los tiempos que corren, en cuanto a los vínculos laborales, "se pueden generar en poco tiempo dos millones de empleos formales".

SITUACION DELICADA

El vicepresidente del Monapy cuenta que en el raid de reuniones, foros y encuentros en los que viene participando la entidad, el intercambio con otros actores de la realidad nacional fue enriquecedor. "En el caso de los movimientos sociales, creo que ellos entendieron más desde qué posición pedimos que nos dejen trabajar, por qué lo pedimos y en qué condiciones subsistimos hoy. Y nosotros entendimos también la realidad que viven esas organizaciones y la gente a la que representan. Hay mucha gente que vive de un plan pero que su sueño verdadero es poder tener un trabajo, cobrar un sueldo, poder proyectar cosas con su familia", dijo.

Pisetta resalta que el proyecto radicado en el Congreso "se elaboró volcando desde la experiencia de todo el sector empresarial. Y hasta ahora lo que nos sorprendió fue que todos nos dijeron que el proyecto tiene que salir y ser puesto en marcha cuanto antes. Nos lo dijo Pérsico y también el ministro Kulfas, así como otros funcionarios, legisladores y dirigentes a los cuales les expusimos en qué consiste nuestra iniciativa".

"La situación es delicada, uno tiene la sensación de que está parado sobre una realidad que tiene que mejorar con urgencia o pueden suceder cosas graves. Nadie las desea, pero hay que hacer cosas concretas para evitarlas. El país tiene que volver a crecer, a generar trabajo, a tener una actividad privada pujante. Como nos dijo un dirigente oficialista muy importante, el populismo está agotado, porque no se puede hacer populismo sin plata", agregó.

El Estado se queda con la parte del león

Pisetta, Quirós y Verdún sostieneN que la Argentina "tiene que volver al sentido común, a la razonabilidad. Tenemos que asumir que venimos haciendo mal las cosas desde hace muchísimo tiempo. El Rodrigazo fue en los ’70, y cincuenta años después seguimos repitiendo colapsos y crisis. La diferencia es que cuando estalló el Rodrigazo el país tenía un 4% de pobreza, y ahora estamos por encima del 40%. Cada vez nos hundimos más, es una decadencia que hay que detenerla", plantean.

Como ejemplo mencionan una expresión que se suele escuchar con frecuencia en nuestro país. "Se dice que la Argentina debe aprovechar el contexto de un mundo que cada vez demanda más alimentos, y el hecho de que el país está en condiciones de producirlos para 400 millones de personas. Nosotros decimos que si eso fuera así, hay que tener en cuenta que, con el 60% de carga impositiva que aplica el Estado argentino, para el fisco van a quedar los alimentos de 240 millones de personas", ironiza Pisetta.

"Los cupables son todos los que pasaron"

Los dirigentes del Monapy dicen que es momento de que en el país "asumamos que venimos haciendo mal las cosas desde hace mucho tiempo", con el agravante de que en la clase política "no hay recambio".

"Acá son responsables todos los que pasaron por funciones de gobierno, todos los que tuvieron algún poder de decisión. Hay un sector grande de la sociedad que ya no tiene más espaldas para aguantar, y se está quedando sin sustento. Lo terrible es que frente a esta realidad uno mira hacia arriba y ve que los que tienen que encontrar las soluciones ni  siquiera se saludan entre ellos", dice Maxi Pisetta.

En cuanto al proyecto presentado al Congreso para apuntalar a las pymes, señala que prevé, dentro de sus capítulos, la conformación de una Agencia Federal Pyme "para que haya un monitoreo de todas las políticas y que, por ejemplo, el financiamiento sea para todos y no para cinco, como suele suceder. Tiene que haber contralor del Estado, pero con participación del empresariado pyme".

"El mundo pyme es el que sostiene el país, acá y en todo el mundo, por su capilaridad. Es el que sostiene la existencia de laburo en la Argentina, aun en sus rincones más profundos". 

"Que retoquen el proyecto, perfecto, pero tenemos que lograr que salga, o la Argentina no tiene mucha más espalda para aguantar", advirtió.