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Producir cerdos con alto valor genético

La provincia del Chaco tiene un gran capital humano en cuanto a producción primaria, como es el caso de José María Serafini, que produce cerdos incorporando genética de alto valor en el mercado. Nada es fácil en la actualidad, sobre todo cuando los costos de producción subieron de forma abrupta.

“La genética es muy importante para que el que quiere ganar mercados”, dice José María Serafini.

COLONIA URIBURO (Machagai, por Hipólito Ruiz, enviado especial). José María Serafini tiene 33 años y aprendió junto a su padre el oficio de criador de cerdos. Con 18 años de trabajar en el rubro, logró incorporar genética de alto valor y hace crías de cerdos de diferentes razas, como Landrace, Duroc Jersey, Hampshire, entre otras, y pudo establecer un circuito comercial que a la par de producir ganado vacuno y siembra de algunos cultivos, le generan cierta rentabilidad a su familia. Cuando comenzó con el emprendimiento hace casi dos décadas, comenzaron con unas pocas madres, y fue avanzando y hoy puede vender reproductores.

LA IMPORTANCIA DE LA GENÉTICA

Cuenta Serafini a NORTE RURAL que la demanda del mercado es cada vez más exigente, y por lo tanto, es necesario que los criadores planifiquen lo que pretenden hacer en cuanto a esta actividad.

"La genética es muy importante para que el que quiere ganar mercados, y la explicación es muy sencilla, lo puedo decir en base a mi experiencia: un reproductor con genética puede generar en seis meses su cría, con menor costo de comida, mientras que un cerdo común, demanda unos nueve meses o diez, o sea todo va relacionado", explicó.

Agrega que la diferencia es que el de buena calidad (genética) va a aumentar la posibilidad de ampliar la demanda, aunque el precio al consumidor sea un poquito más. A la par, Serafini vende capones, hace entregas semanales, tiene un mercado ya formalizado pero hace una selección genética diaria.

“A falta de maíz disponible para todos los días, hay alternativas como la alfalfa, y el afrechillo de trigo”, comenta el productor porcino mientras hace rollos para comida de su plantel.

ALTOS COSTOS

Al hacer comparaciones, puso como ejemplo que a veces, un productor que tiene cinco o seis madres no puede comprar un chasis de maíz. "Es la realidad. Un productor que tiene treinta, cuarenta madres para arriba ahí si puede comprar maíz en cantidad para alimento, y si puede agregar tres o cuatro toneladas de expeler, ahí el número es otra cosa, pero los costos son altos en general para producir", señala Serafini.

"Hoy, yo creo que si no tenés genética, con los altos costos no hacemos nada. El cincuenta por ciento hace la genética y el cincuenta por ciento hace la comida. Es así nomás. Esto no tiene muchas vueltas que darle, ni podemos inventar nada", agregó.

LOS VAIVENES DE LA PRODUCCIÓN PORCINA

El productor de la zona de Machagai cuenta que la producción porcina siempre tuvo sus altos y sus bajos. "Siempre fue así", asegura.

"Escucho decir a muchos que están disconformes porque aumenta el maíz, pero desde que tengo conocimiento siempre fue, hubo épocas de mucha escases de materia prima, o sea de comida, pero también tuvimos años que nos fue muy bien, y la verdad, la historia del productor es así, tiene vaivenes".

Esto obedece—señala—a que "tenemos un país desequilibrado, donde no se puede hacer previsiones seguras porque no hay muchas garantías de nada".

COSAS DE "CHANCHEROS"

MACHAGAI. "El chanchero de sangre, se golpea, se cae y se lavanta… el que lleva en la sangre la cría de chanchos, no se va a rendir nunca, además sabe que aún en los peores momentos, el chancho no te deja a pata", dice convencido José María Sefarini.

"Es mentira que te va a dejar en la calle. Siempre te da algo un lechón, te da un cachorro, sino una cachorra, vos siempre la peleas, no le darás maíz todos los días pero hoy hay muchos componentes, como la alfalfa, el afrechillo de trigo, el barrido de silo, hay muchas cosas que se pueden usar para mantener a las madres alimentadas".

Hay quienes sostienen que en septiembre y octubre, habrá una mayor demanda de la carne de cerdo, "y tenemos que estar atentos a estas cosas, porque el productor ahora maneja la información, la tecnología, lee más, porque quiere que le sea rentable su actividad", comenta.

José María Serafini apostó a la cría de cerdos, pero también hace ganado vacuno y siembra cultivos que se adecuan a su zona.

El consumo interno de cerdo es un desafío

En Argentina, el consumo de carne porcina es todavía muy bajo en comparación al resto del mundo, aún así es muy importante entender que este mercado se encuentra en un estado de maduración óptimo para cualquier agricultor que esté dispuesto a invertir en la cría de cerdos.

En los últimos años, se vino contando una gran inversión en la cría de cerdos dentro de Argentina, pero la población aún todavía se encuentra muy alejada de tomar este tipo de carne como habitual, no porque sea extraña, sino que tal vez por su alto coste a la hora de adquirirla.

En Argentina, la producción de cerdo está muy bien vista a nivel internacional y es que somos una fuente de producción con los cuidados sanitarios óptimos, con un bajo nivel de las enfermedades más conocidas que afectan directamente a los cerdos, como por ejemplo la famosa PPC (Peste Porcina Clásica).