Explotación animal: más de 60 caballos rescatados de las calles y rutas
En Sáenz Peña sigue siendo un problema, lo que implica que las oenegé se involucren ante los casos. Los animales son entregados en "adopción" para una vida en libertad.
SÁENZ PEÑA (Agencia) – La tracción a sangre en Presidencia Roque Sáenz Peña y la zona sigue siendo un problema sin resolución, lo que implica que las oenegé se involucren ante los casos de crueldad animal, lográndose hasta el momento el secuestro de más de sesenta caballos que fueron entregados en "adopción" para una vida en libertad.

En el año 2015 la asociación civil Amo los Perros comenzó a involucrarse en la temática de los equinos ante los graves casos de maltrato animal que se observaban la ciudad por parte de los carreros. Las intervenciones generaron que desde entonces se sacaran de las calles de Sáenz Peña treinta caballos y están a la espera de una nueva "adjudicación", producto de una intervención del grupo proteccionista concretada el 25 de mayo.
"En la realidad y sumando los animales secuestrados fuera del ejido municipal de Sáenz Peña, son más de sesenta equinos que desde el 2015 nos fueron entregados en guarda y a los que se ubicaron en campos de la zona", destacó Marcela Iznardo como referente del grupo Amo los Perros. En la crónica de lo que es la problemática de los caballos "que son explotados tirando carros", el dato es que "solamente en el mes de octubre pasado el Juzgado de Faltas provincial en Quitilipi entregó veintisiete yeguarizos retenidos en intervenciones" al grupo saénzpeñense de protección animal. "Entre esa caballada había diez yeguas preñadas, lo que implicó que con el correr de los meses aumentara el rodeo", acotaron.
Los semovientes, una vez otorgada la guarda por parte del área judicial interviniente, son entregados "en adopción" a productores que se comprometen a no utilizarlos para realizar trabajos en los campos. "Todos los animales fueron cedidos a personas que tenemos la garantía que no los utilizarán para realizar trabajos y quienes periódicamente nos informan el estado en el que se encuentran los mismos", remarcó Marcela Iznardo.
Es válido mencionar que en el período que transcurre entre el secuestro de los equinos y la ubicación en "campos responsables", la asociación civil es responsable de los gastos que implica alimentar, medicar y asistir a los animales que se resguardan en el "mientras tanto" en el predio de la Policía Rural de Sáenz Peña.
POSITIVA INTERVENCIÓN MUNICIPAL
En el caso de las intervenciones dentro del ejido urbano, en Presidencia Roque Sáenz Peña, las autoridades invocadas son las municipales y "se opta por no realizar denuncias ya que las causas cuando recaen en las fiscalías no tienen resolución satisfactoria".
"En algunos de los casos las fiscalías devolvieron el animal al maltratador, en consecuencia si el hecho puede ser encuadrado dentro de las ordenanzas municipales vigentes, la mejor opción es la intervención de los inspectores y la posterior resolución del caso por parte de los jueces de faltas", detallaron los miembros del grupo Amo Los Perros. Es de mencionar que en situaciones en las que los inspectores procedieron también al secuestro del carro, por ser un vehículo que no reúne las condiciones para circular en la ciudad, se procedió a la destrucción del mismo por orden del juzgado de faltas municipal al considerárselos peligrosos.
CONTENCIÓN ZONAL
El grupo Amo los Perros que se involucró con los caballos en el 2015, por ausencia de lugares para contener a los animales secuestrados en las rutas también capta los rescates que se realizan en otras jurisdicciones. En el caso de los semovientes que fueron sacados de las rutas "la mayoría proviene de intervenciones realizadas en la zona de Quitilipi".
Uno de los últimos casos recibidos por el grupo proveniente de un secuestro en Quitilipi, era "Lucho" un caballo de aproximadamente 25 años, deteriorado, mal nutrido y al que brindaron toda la asistencia para poder salvarlo. El caballo había sido trasladado a un campo responsable, "pero no pudo ser revertido su mal estado y el animal murió como consecuencia de la vida de maltrato que sufrió". "Tuvimos tres casos graves como el de Lucho, dos pudieron recuperarse y hoy viven una vida cuidada en las chacras de quienes oficiaron de "adoptantes" pero lamentablemente en este último secuestro los esfuerzos por salvarlo no revirtieron el daño que tenía", contaron los proteccionistas.
Agotamiento extremo
SÁENZ PEÑA (Agencia) – La última intervención de la ong Amo los Perros ocurrió el 25 de mayo, cuando una de las integrantes interceptó el paso de un carro que trasladaba mucho peso y era tirado por una yegua que estaba en "pésimas condiciones".
El carro conducido por jóvenes, uno de ellos menor de edad, debió ser detenido por un móvil de la policía que apoyó la intervención realizada por la dirección de inspección general del municipio, que respondió al pedido realizado por los proteccionistas. Las actuaciones, por aplicación de la ordenanza municipal 6270, determinaron el secuestro del equino que quedó a disposición del Juzgado de Faltas local.
"El caso lo tiene el juez Kubicek y estamos a la espera de la resolución para que entregue al grupo en depósito judicial o definitivo el animal que, además de no tener marca, era sometido a tirar de un pesado carro estando muy flaca y su agotamiento quedó evidenciado el día de la intervención ya que el animal apenas podía respirar", mencionó Marcela Iznardo de Amo los Perros.
Otras formas de acarreo
SÁENZ PEÑA (Agencia) – En la ciudad el incremento de personas que viven de la recolección de cartones y otros elementos descartados por los vecinos, hacen necesaria la implementación de alguna opción que reemplace la utilización de los caballos para tirar de los carros.
"Se debe comenzar a trabajar para suplantar los carros y como grupo proteccionista hemos hablado con carreros que están dispuestos a dejar de lado la tracción a sangre si se les da la posibilidad de pagar de a poco otro medio de movilidad para realizar las recolecciones", indicó Marcela Iznardo. En este sentido, consideró que "se deben ejecutar programas que vengan desde el Estado porque nosotros, como asociación civil, no disponemos de recursos económicos para poder facilitarles el acceso al cambio".
"De la noche a la mañana no vamos a cambiar la realidad pero es necesario dar los primeros pasos", reconocen desde Amo los Perros. "La motivación que tenemos es que existen personas que viven de la recolección de reciclables y que con esfuerzo propio reemplazaron al caballo, se fabricaron carros que ellos mismos tiran o, en el mejor de los casos, lograron acceder a una moto", agregaron desde el grupo proteccionista.










