El 31 de mayo comienza el juicio por el femicidio de la chaqueña Stella Maris Ramírez
El fiscal de instrucción Alberto Gutiérrez estableció que el crimen sucedió el 2 y el 5 de agosto de 2019, en una vivienda de Lima, partido de Zárate.
Carlos Hernán Entivero (39) y Amelia Itatí Lezcano (56), acusados de ser coautores del delito de "homicidio doblemente calificado" y comenzarán a ser juzgados el 31 de mayo por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC N°1).

Los familiares de Stella (26) este martes se manifestaron en la peatonal de Resistencia para mantener vigente el reclamo de justicia y que los responsables sean condenados. La expareja Entivero y su madre Lezcano están acusados, el primero alojado en la Unidad Penal 3 de San Nicolás y la mujer espera el proceso en libertad.

Están sindicados como coautores del delito de "homicidio doblemente calificado por tratarse la víctima de una persona con quien uno de los autores mantenía una relación de pareja conviviente y por ser cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género", el cual contempla la pena de prisión perpetua.
El crimen
Según estableció el fiscal de instrucción Alberto Gutiérrez, el crimen ocurrió aproximadamente entre las 22 del día 2 de agosto del 2019 y el 5 de agosto de ese año, en el interior de la vivienda situada en calle 60 al 200 de Lima, partido de Zárate.
"Más precisamente dentro del garaje y comedor de dicho inmueble, donde la víctima convivía con el imputado Entivero y Lezcano, actuando en coautoría criminal, produjeron la muerte de Stella Maris Ramírez", precisó el funcionario judicial en la elevación a juicio.

De acuerdo a la pesquisa, "en dichas circunstancias y mediando un contexto de violencia de género", el hombre le "profirió gritos y propinó golpes contra la humanidad de Stella, en especial, empujándola contra la pared medianera y efectuándole golpes en otras partes del cuerpo y aún, encontrándose con vida la nombrada, los imputados esperaron hasta su mortal deceso para luego trasladarla fuera de la casa, procediendo a limpiar los rastros que dejó el suceso criminoso".
El fiscal Gutiérrez determinó que los acusados "se deshicieron de pruebas fundamentales como ser el teléfono celular de la víctima y las prendas que usaba habitualmente, así como también, lavaron sus propias vestimentas y aquellas que tenían rastros de la occisa, mientras que a otras prendas las quemaron en el fondo de la casa".
La familia no tenía información
Ramírez (26), oriunda de la provincia de Chaco, desapareció 19 días antes de su casa, aunque la denuncia fue realizada el martes 13 de agosto, cuando su familia que vive en Resistencia, se enteró por amigos y vecinos de que no tenían rastros de ella.
Por ese motivo, voluntarios de la Brigada Canina K9 de Campana, junto con personal de diversas dependencias policiales de la zona y de Policía Científica, llevaron a cabo desde rastrillajes en la zona de Lima y alrededores.
En la casa de la joven, los pesquisas hallaron mediante el reactivo luminol rastros de sangre en la pared de una habitación, en la parte trasera de una camioneta y en el lavarropas, además de tomar muestras para ser analizadas con el fin de determinar si pertenecían a la desaparecida.










