La importancia de la accesibilidad web
Muchos de los trámites que en la actualidad se llevan a cabo en dependencias del Estado o de transacciones que se realizan en el sector privado pueden concretarse a través de Internet. Si bien esto representa un paso adelante en lo que hace a la agilidad del proceso, no todos los sitios web cumplen con los criterios de accesibilidad que facilitan su uso por parte de las personas con discapacidad.
Si bien el incremento de los trámites en línea comenzó mucho antes de la pandemia, fue la emergencia sanitaria la que terminó dando un gran impulso al uso de páginas web para realizar gestiones, presentar reclamos o realizar operaciones comerciales.
Debe tenerse en cuenta que muchas personas con discapacidad visual, por ejemplo, utilizan lectores de pantalla para poder acceder a la información y, lamentablemente, todavía hay muchas páginas web que no cumplen con los criterios de accesibilidad.
Es importante recordar que la ley nacional 26.653 contempla en su artículo primero el derecho a la accesibilidad web, entendida esta como una práctica inclusiva que promueve el diseño y desarrollo de sitios en internet que facilitan su uso por parte de las personas con discapacidad.
Haciendo un poco de historia, se puede decir que un día como hoy, hace 29 años, el Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) liberaba el código fuente de la World Wide Web para el dominio público. La decisión marcó un antes y un después en el mundo de Internet, ya que permitió que los protocolos de la Web estén disponibles sin regalías y sin impedimentos adicionales. En otras palabras, sentó las bases para que se pudiera ampliar en forma notable el acceso del gran público a una gran cantidad de información.
"Sin este compromiso, la enorme inversión individual y corporativa en tecnología Web simplemente nunca hubiera ocurrido, y nosotros no tendríamos la Web hoy", dijo hace poco el científico británico y creador de esa tecnología Tim Berners-Lee.
La liberación del código fuente hizo posible también la aparición de los primeros navegadores y de buscadores que facilitaron la tarea de encontrar información en el mundo digital. Fue un gran paso que abrió las puertas de Internet para el gran público.
En los años noventa la gran red se convirtió en un fenómeno de masas, y fue así que individuos, empresas privadas, instituciones estatales, asociaciones y organizaciones no gubernamentales, entre otros sectores de la sociedad, se sumaron a esta verdadera revolución tecnológica.
La ley nacional 26.653 a la que se hizo referencia establece en su artículo primero que el Estado nacional, los tres poderes que lo constituyen, sus organismos descentralizados o autárquicos, los entes públicos no estatales, las empresas del Estado y las empresas privadas concesionarias de servicios públicos, empresas prestadoras o contratistas de bienes y servicios, deberán respetar en los diseños de sus páginas web las normas y requisitos sobre accesibilidad de la información que faciliten el acceso a sus contenidos a todas las personas con discapacidad con el objeto de garantizarles la igualdad real de oportunidades y trato, evitando así todo tipo de discriminación.
Cuando se habla de Accesibilidad Web se hace referencia a situaciones en las que personas con alguna discapacidad ven facilitado el uso de la web. Dicho de otro modo, quiere decir que mediante una serie de ajustes estas personas pueden navegar, percibir e interactuar con la web, aportando a su vez contenidos.
La Relatoría Especial para la Promoción y la Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión de la ONU destaca la importancia de adoptar medidas para que los sitios web sean accesibles para las personas con discapacidad, señalando que "el hecho de que las personas con discapacidad puedan participar en la misma plataforma de comunicación facilita una sociedad verdaderamente global" .
De lo que se trata es de eliminar las barreras que atentan contra la igualdad de oportunidades y el acceso equitativo a la web. Es necesario quitar todos los obstáculos que, como señala un documento de la Relatoría Especial para la Promoción y la Protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión de la ONU, genera la separación entre quienes tienen acceso efectivo a las tecnologías digitales y de la información, en particular a Internet, y quienes tienen un acceso muy limitado o carecen de él.










