Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/216259

Curiosidades del Dodge Viper

El Dodge Viper es objeto de deseo y de culto que se fabricó desde 1991 hasta 2017. 

Se trata de uno de los superdeportivos más carismáticos de todos los tiempos, especialmente por la locura de su mecánica y comportamiento dinámico y no hay película de acción que se precie donde no aparezca uno. Como todo mito el Viper está rodeado de leyendas urbanas como que su enorme motor V10 provenía de un camión.

El Viper fue concebido como un homenaje al clásico automóvil deportivo estadounidense. Si bien hay algunos que insisten en que el icónico AC Cobra fue su fuente de inspiración, la versión final del Viper es demasiado grande y pesada para asegurar que esa leyenda sea cierta.

De todas maneras el parentesco con el Cobra parecía ser una estrategia de marketing, aunque Carroll Shelby participó en el diseño inicial del icónico modelo. Este auto tiene numerosas curiosidades que solo conocen sus dueños y llaman bastante la atención, veamos algunas de ellas.

EL CAPÓ MISTERIOSO

Por norma general el mecanismo para abrir un capó es prácticamente idéntico en todos los coches, ya sea por una palanca debajo del tablero o bien al costado de la butaca del conductor. Pero en el Viper nadie que no lo conozca podrá abrir el vano motor si no sabemos dónde está la dichosa palanca o si nadie avisa. Por las dudas que algún día el lector se compre un Viper, tiene que saber que la apertura del capó es hacia adelante y la palanca se encuentra fuera, insertada en el paragolpes delantero.

QUE DIOS TE AYUDE

Una de las cosas "buenas" del Viper es que no tenía ninguna ayuda a la conducción en sus primeras versiones. En este auto el conductor estaba solo con la enorme potencia y no solo eso, no tiene ABS (primera generación) lo que lo convierte en un auto de carreras para usar en la ciudad. Sin ayudas hay que saber muy bien lo que se hace al pisar el acelerador o el freno. Los primeros Viper eran bastante espartanos, las versiones más modernas fueron equipadas con todas las ayudas por mandato de las leyes de seguridad vial.

CABINA INCÓMODA

Por regla general un auto cuanto más deportivo es, más incomodo resulta. El Viper no escapa a la regla. Es que su colosal motor V10 de 8.3 litros no solo es grande, sino que está instalado en una posición muy retrasada por detrás del eje delantero.

Esto obligó a los diseñadores a mover los pedales hacia la izquierda, lo que provoca que conducirlo sea algo incómodo al llevar el cuerpo ligeramente girado y tener el volante centrado. Crhysler siempre recomendó a los fotógrafos no resaltar ese detalle así que son muy raras las imágenes que revelan esa rara disposición de pedales.

AL CORTE

Muchos autos indican la marcha en la que se circula y en algunos casos "avisan" sobre accionar el cambio siguiente en pos del menor consumo posible. Pero en el Viper el indicador de marcha no se enciende a los 60Kph como en la mayoría sino cuando el motor llega al corte de encendido al desarrollar el máximo torque de sus 506 CV y 712 Nm de par, entregados a 5.600 y 4.200 vueltas respectivamente en los primeros motores. (En el SRT el corte enganchaba a las 6200 RPM) No es muy recomendable acelerar hasta ese límite para verificar su la luz de alerta funciona.

MOTOR DE CAMIÓN

Desde 1987 y hasta 1993, Lamborghini fue propiedad de Chrysler. Los italianos tenían amplia experiencia en el desarrollo de motores de aluminio, y ayudaron a Chrysler a fabricar el block de aluminio de diez cilindros del Viper. Gran parte de la confusión viene porque Dodge empleó durante las primeras pruebas del Viper un motor V8 procedente de una furgoneta del tipo "cargo" para agilizar el proceso de gestación, mientras esperaban el propulsor V10 que finalmente se empleó.

LA SERPIENTE ILUMINADA

A primera vista parece que el Viper no tiene la tercera luz reglamentaria de freno que exige la ley. Sin embargo lo que trae es un emblema luminoso en la tapa trasera del pequeño baúl que se enciende al frenar y resalta la característica serpiente que identifica al modelo. Las primeras anécdotas de encuentros con la policía de caminos en EE.UU son desopilantes.