Miguel Ángel Malatesta, una deuda pendiente
El martes se cumplirán 92 años del nacimiento de este excepcional profesor de Matemáticas y Física. Un mínimo aviso fúnebre dio cuenta de su partida, el 19 de setiembre pasado, acaecida en Asunción, donde por razones familiares se había radicado hacía algún tiempo.

Por motivos imposibles de explicar, nuestra provincia no le rindió el homenaje que con creces merecía. ¿Quién fue Miguel Ángel Malatesta? De acuerdo con referencias propias y comprobación personal según antiguos documentos escolares de la época, fue uno de los pocos infantes que antes de saber leer y escribir conocía ya las bases de las sumas y restas, e incluso de las multiplicaciones y las divisiones.
Por supuesto, fue el asombro de las maestras de la escuela primaria. De su adolescencia sabemos que practicó algunos deportes, como el básquet y el atletismo. Solía mostrar brumosas fotografías de aquella época, donde se lo podía apreciar con su alta estatura y su rostro de actor cinematográfico.
Al cumplir veintidós años egresó del Instituto Nacional del Profesorado de Paraná como profesor de Matemáticas y Física, título al que honraría con una trayectoria propia de los elegidos. Dueño de una prosa de didáctica, publicó dos libros fundamentales en su especialidad: "Libro del maestro" (Huemul- Buenos Aires) y "Libro del maestro y la familia".
En el primero fundamentaba una revolucionaria didáctica respecto del enfoque de las Matemáticas. La obra tuvo gran repercusión en todo el país y mereció en diversos medios comentarios dignos de destacar, por cuanto en ella proponía métodos de escasa aplicación hasta el momento.

En su segundo libro reiteraba la mencionada modalidad, expresando: "Propongo al maestro cómo enseñar Matemática dejando de lado las técnicas conductistas heredadas de la vieja escuela, aportando soluciones actualizadas, aplicando el constructivismo, esto es, plena actividad mental por parte del educando". Las bases de su metodología están en grandes pedagogos como Montessori, Vigotsky, Piaget, Bruner, Ausubel, Pestalozzi y Dewey, solo por citar a los más conocidos.
Enumerar los servicios prestados por Miguel Ángel Malatesta en nuestro medio y fuera de él sería complicada tarea. Pese a ello, aquí va el intento. Fue jefe de la sección Matemática del Departamento de Currículo y de la Dirección de Perfeccionamiento Docente, profesor de cursos de Perfeccionamiento en la Red Federal, profesor de los cursos "Chaco Aprende" en el área de Matemáticas, profesor de las cátedras de "Matemáticas y su Didáctica" en la Escuela Normal Mixta "Sarmiento" de nuestra ciudad.
Fue, además, rector del Colegio Nacional "Manuel Ignacio Molina" y de la Escuela Nacional de Comercio de Mendoza, regente de la Escuela Técnica "Pascual Iacarini" de la misma ciudad, entre otros cargos desempeñados fuera de nuestra provincia.
¿Por qué motivos Miguel Ángel Malatesta decidió morir en un país extranjero cuando amaba esta tierra de aromas incendiarios, como era su costumbre denominar al Chaco? Fue determinante el casamiento de su hija con un abogado paraguayo. No dudó un instante y fue con ella, su esposa Eber Pasión y sus nietos, pues consideraba que el amor a los suyos era su primera patria.
Imaginamos sus noches vacías en un medio absolutamente desconocido, recordando a quienes una tarde brumosa de llovizna lo despedimos en el café que de pronto parecía sumarse a los abrazos y la nostalgia anticipada.
Ahora sus exalumnos lo recordarán cada vez que pasen por alguna escuela o escuchen su nombre fortuitamente. Nosotros, sus amigos, imaginaremos que cuando suena el teléfono es él quien nos llama para iniciar la conversación con las palabras de siempre: "Hola, muchacho".










