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Crecer en un mundo digital

El acceso a dispositivos digitales es cada vez más frecuente en niños y niñas de todas las edades. En casi todos los sectores de la población y más allá de los ingresos de cada grupo familiar, se observa que los pequeños se familiarizan con el uso de celulares y computadoras desde muy temprana edad. En estos tiempos, en los que las grandes empresas de Internet compiten por atraer la atención de los usuarios, se impone la necesidad de promover un uso más crítico de las nuevas tecnologías.

economista Santiago Bilinkis aborda esta problemática en su libro "Guía para sobrevivir al presente: atrapados en la era digital", donde plantea los desafíos de la crianza en una sociedad que sufre los embates de las estrategias de manipulación de las redes sociales y las trampas de los videojuegos para inducir una mayor adicción en los usuarios. El autor de esa obra aconseja a los adultos que no permitan que los chicos menores de dos años utilicen el celular, las tabletas o computadoras como dispositivos de entretenimiento. Bilinkis corre el velo que esconde las verdaderas intenciones de las grandes corporaciones de Internet, que no es otro que captar el mayor tiempo posible la atención de los usuarios, con el objetivo de capturar los datos que dejan al navegar por la gran red, para luego mediante un minucioso análisis de esa información encontrar patrones de conducta y hábitos de consumo. Estos patrones y hábitos valen oro en el mercado digital global, que mueve cada año cientos de miles de millones de dólares.

El especialista explica que, en rigor, todas las aplicaciones tienen un efecto adictivo y compiten por mantener la atención del usuario. Dicho de otro modo: fueron diseñadas para atrapar al usuario y para eso se apeló a los conocimientos de psicólogos, científicos de datos y expertos en neurociencias.

Ya en el año 2017, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) publicó un informe en el que advierte que la tecnología digital ha transformado el mundo y, a medida que aumenta el número de niños que se conectan a Internet en todos los países, está cambiando cada vez más su infancia. Según el organismo internacional, a nivel global uno de cada tres usuarios de internet es menor de edad y, sin embargo, no se hace lo suficiente para protegerlos de los peligros del mundo digital ni para facilitar su acceso a contenidos seguros.

En este contexto, la familia primero y la escuela después tienen enormes desafíos por delante. Por un lado, deben adaptarse para enseñar valores a estas nuevas generaciones, para las cuales las tecnologías de la información y de la comunicación no son algo del futuro, sino que son parte de su vida cotidiana. Por su parte, el sistema educativo debe apropiarse de estas herramientas digitales para generar nuevos conocimientos que ayuden a los chicos y sus familias a reflexionar sobre qué significa crecer en un mundo cada vez más interconectado.

Especialistas de Unicef también advierten que el uso de la tecnología digital por parte de niños sin un acompañamiento adecuado de adultos aumenta la vulnerabilidad de los pequeños ante los riesgos y los peligros que acechan en internet, como por ejemplo el acceso a contenidos perjudiciales y el acoso cibernético.

Según un informe del organismo internacional, el hecho de que en la actualidad cada vez más niños pasen más horas frente a pantallas y dispositivos móviles hizo que en muchos casos el acceso en línea esté menos supervisado y sea potencialmente más peligroso. Por eso recomienda a los adultos que adopten medidas para evitar que los niños pasen muchas horas conectados y para proteger la privacidad e identidad de los chicos que se conectan a la red.

Por otra parte, aconseja promover la alfabetización digital para mantener a los niños informados y más seguros cada vez que acceden a internet.

No está de más recordar que, en un principio, la gran red fue diseñada para adultos y es por eso que la mayoría de los contenidos disponibles no están pensados en función del uso de los más pequeños.

Debatir y reflexionar sobre estos temas tanto en las aulas como en los hogares puede ayudar a los chicos a evitar los peligros que acechan en las redes sociales y el mundo digital.

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