El dispositivo hackeable más lejano está en Marte
El hackeo, sobre todo hablando de computadoras, es el acceso no permitido a un sistema informático. Lo que en un principio era solo un desafío intelectual, rápidamente se ha convertido en fuente de ingresos para el delito.

Esos accesos no permitidos aprovechan vulnerabilidades en los sistemas operativos de todo lo que dependa de un software. Así, es posible hackear desde un auto Tesla a la impresora de un modesto local de ventas. En los dos casos se trata del desafío y no del afán de lucro, como el de entrar en una computadora o un teléfono desde donde administramos el home banking. Pero, ¿cuán lejos se puede hackear?
Según los teóricos de las conspiraciones, desde Rusia o China se hackean computadoras del gobierno norteamericano, y eso es bastante distancia. También la Estación Espacial Internacional sería un buen blanco, pero… ¿que tal... Marte?
Para los entusiastas del hackeo la noticia es que el dron Ingenuity de la NASA tiene instalada una copia no actualizada del sistema operativo Log4J.
El helicóptero Ingenuity, que sobrevuela desde hace meses la superficie del planeta Marte, ejecutó recientemente su misión número 17 y, al contrario que en las dieciséis anteriores esta vez algo falló, porque la comunicación entre el dron y el rover Perseverance se interrumpió inesperadamente mientras el helicóptero descendía. Tras varios días de incertidumbre, se recuperaron los datos de telemetría y se confirmó que el vuelo fue exitoso.

Puede fallar
Sólo cuatro días después de aquel vuelo, mientras la NASA aún trataba de saber por qué el robot se apagó y siguió la misión por su cuenta, saltó la noticia del descubrimiento en el sistema operativo Log4Shell de una vulnerabilidad crítica que afecta una parte vital de la misión que controla a Ingenuity, desarrollada por Apache, y también presente en miles de proyectos web, servicios online y dispositivos conectados.
La coincidencia en el tiempo de ambos hechos fue casualidad, claro, pero pensar lo contrario no habría sido totalmente injustificado… Habida cuenta de que Ingenuity lleva instalado el Apache Log4J —junto a Linux y muchos otros componentes open source—, como difundió la propia Apache Foundation en Twitter.
La conclusión es sencilla: Ingenuity es el dispositivo "hackeable" más lejano que conozcamos, ya que está mucho más lejos que la Estación Espacial Internacional. Dicho de otra forma, Ingenuity es el candidato a un ataque remoto de ejecución de código malicioso más remoto de la historia, en teoría.

Pero antes de entusiasmarse hay que tener en cuenta que Ingenuity no tiene una dirección IP a la que se pueda acceder así nomás. El sistema del robot se comanda con señales de radio de microondas y cada comando que se quiera ejecutar debe contemplar un "lag" o demora de 9 minutos desde que sale la señal de la Tierra y regresa la respuesta del robot.
Precisamente ese inconveniente es el que hace desistir a la NASA de intentar subir una versión corregida o "parche" del software, por miedo a que la pérdida de un bit durante la comunicación arruine toda la misión.
Y en Marte tampoco hay nadie que le de "ENTER" a un tentador correo electrónico con enlace a fotos XXX o propuestas de negocios increíbles… así que no hay por qué preocuparse (en teoría).










