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CARTAS DE LECTORES

¿No más capital botánica?

Señor director de NORTE:
Difícil tiempo nos toca vivir, el fuego ha destruido una gran parte de la naturaleza litoraleña. Se declara emergencia y se actúa cuando es muy tarde. 
Las ciudades se están transformando en islas de calor, 44 grados de temperatura, cubiertas de cemento y sin planificación para crear espacios verdes que regulen este impacto.
Irse de la ciudad hacia la naturaleza es el sueño de muchos y Colonia Benítez parecía ser la panacea para conseguirlo, un pueblo tranquilo a pocos minutos de Resistencia. Pero esa migración trae las mismas consecuencias ya que la naturaleza está siendo barrida sin contemplación para hacer lotes, rellenando bajos y topando árboles sin piedad. 
Me llega muy de cerca el sufrimiento de mis vecinos: Noelia y Pablo, ellos tienen un emprendimiento de cerámicas en el pueblo, trabajando de manera sustentable para contribuir a la identidad y turismo del lugar, con mucho respeto por el paisaje y sus habitantes naturales. Ayer se despertaron con una topadora que arrasaba todos los árboles vecinos, su hijito pequeño, nacido y criado en ese espacio, lloraba sin comprender por qué esa gente tumbaba la mora que le daba sombra y alimento dulce en primavera. Dos días seguidos de destrucción constante torturándolos. 
Se trata de un terreno privado atravesado por un estero, está próximo a ser loteado y las formas son esas: topado y destrucción. 
Las redes sociales están compartiendo los videos de las máquinas en acción, muchos animalitos lastimados, algunos rescatados huyendo del caos. Terrible situación.
Me surgen varias cuestiones al respecto: primero evidenciar la absoluta falta de planificación y control de lo que supuestamente es una capital botánica cuyo horizonte se basa en la preservación. 
Esto le atañe a nuestra Secretaría de Ambiente, al Municipio local y también tiene injerencia la APA en el manejo de los bajos y cursos de agua. 
Los rellenos de terreno provocaran inundación a los vecinos aledaños y esto ya puede ser denuncia en fiscalías penales cuando los técnicos comprueban el perjuicio. 
Por otro lado, si Colonia Benítez ya tiene un sentido (al menos lo tenía), legado del gran botánico Schulz; cuenta con reservas, un río sano, gran diversidad de aves, mamíferos y reptiles, destino de turistas que buscan la armonía y naturaleza exuberante en estas selvas de ribera, científicos que hacen estudios a nivel internacional, ¿por qué se permiten estos avances destructivos? ¿O es todo una fachada?
Desde este medio convoco a las autoridades para que tomen un curso concreto de acción y frenar esta incoherencia que solo trae desgracia. En este camino no hay futuro. 
Día a día nos empapamos de una realidad satánica de agobio y sufrimiento, y cuando existe una oportunidad para cambiarlo, quienes pueden hacerlo, no deben mirar para otro lado. 
¿Vamos a dejar que se parcelen y destruyan todos los bosques? ¿Topar, rellenar y quemar tiene que ser el método? 
¿Por qué no se controlan estos avances con criterio?, ¿cuál es la prioridad del Estado en estas situaciones?
Espero que se actúe de manera inmediata para evitar más desequilibrio y daño del ya producido y sirva de base para construir un futuro armónico y coherente con el ambiente que nos rodea y protege. Es necesario una política concreta y contundente para la zona que comprenden Colonia Benítez, Colonia Amadeo, Margarita Belén, y sus alrededores.
Los humedales deben ser protegidos, somos parte del ecosistema. Volvamos a sintonizarnos.

NÉSTOR BRASLAVSKY
(Defensor del ambiente natural)
Colonia Benítez