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HISTORIAS CHAQUEÑAS A 40 AÑOS DE MALVINAS

Martín Bacs: "Ninguna guerra deja algo positivo, todo es aflicción, dolor, miseria"

Destacó también la importancia de recordar a Malvinas, por los héroes caídos, porque las islas son argentinas, y por los recursos naturales que hoy está explotando el Reino Unido.

Martín Bacs.

Él es de Resistencia. Tiene un tono de voz suave, habla sin rodeos mientras repasa uno de los hechos históricos más importantes del país en los últimos 40 años. En diciembre último participó de una reunión de referentes malvineros de todo el país.

Este año, cuando se conmemora la Guerra, advierte que hay reclamos que históricamente siguen vigentes, "necesidades básicas que aún siguen apremiando la vida de los excombatientes".

En 1982, Martín Bacs hacía el Servicio Militar Obligatorio como infante de marina, en el Batallón de Infantería 2 de la Escuela "Panteras Negras", a unos 11 km de la base naval de Puerto Belgrano, provincia de Buenos Aires. Cuando se inició el conflicto armado, llevaba doce meses como conscripto, con 19 años cumplidos.

—¿Cómo te enteraste de que había comenzado la guerra?  

—El 28 de marzo de 1982 embarcamos en el buque de desembarco ARA. "Cabo San Antonio" (Q-42) con rumbo desconocido para casi la totalidad de los hombres. Después de cinco días de navegación, el 1° de abril, a las 18.30, por medio de la arenga del comandante Carlos Büsser, nos enteramos de que al otro día, el 2 de abril, a las 6.30, debíamos recuperar las Islas Malvinas.

Fuimos los primeros argentinos que pisaban las islas después de 149 años de usurpación inglesa. El cargo que ocupé durante el desembarco fue el de apuntador de mortero de 81 mm, armamento en el que me adiestré durante un año. Nuestra misión fue recuperar las islas a costa de nuestra propia integridad física.

La orden era no producir bajas al enemigo, algo difícil de cumplir en una situación de conflagración, pero se cumplió según lo planificado. Mi participación fue en Puerto Argentino y en los montes (cerros) de los alrededores, donde nos enfrentamos a las fuerzas de los Royal Marines británicos. Los combates duraron poco tiempo; los ingleses, al verse rodeados y superados en número, se replegaron ofreciendo esporádica Resistencia. Luego hubo que buscarlos para tomarlos prisioneros.

Martín Bacs durante su servicio a la patria en las Islas Malvinas.

—¿Qué sentiste al estar entre los primeros soldados que pisaron las Malvinas?  

—Las sensaciones son diferentes. Habría que separarlas en dos partes: por un lado, se siente algo difícil de describir con palabras. El momento más vulnerable para el infante de marina es cuando desembarca, al pisar la playa. Allí aparece el instinto de supervivencia, el temor de ser abatido por el enemigo. Por otro lado, cuando todo se calma, al pasar el peligro, sentí una gran satisfacción, un gran orgullo como argentine, al ver flamear en todos los mástiles de Malvinas nuestra celeste y blanca.

—¿Cuándo volviste de Malvinas conseguiste trabajo, tu familia te apoyó?  

—Cuando volví, mi familia me apoyó en todo. Sentí en ellos el refugio necesario para seguir adelante. Al principio no podía conseguir trabajo; por ser excombatiente muchos te tildaban del "loquito de la guerra".

Tenía el secundario completo, además de mecanografía. Busque trabajo en el gobierno, todavía estaba el coronel Ruiz Palacios como gobernador. No me dieron artículo. Después busqué trabajo en Entel, por ser mi mamá jubilada de esa empresa, tampoco pasó nada.

Luego, en el Banco del Chaco, porque allí tenía primos trabajando; tampoco tuve suerte. Mientras tanto, trabajaba como albañil con mi padre. A fines de 1985 recién pude ingresar a trabajar como auxiliar docente en la Escuela de Nivel Secundario 56.

Al mismo tiempo estudiaba ingeniería, en la UNNE. Logré recibirme de Ingeniero en Construcciones y me dediqué a este rubro por varios años. Luego me jubilee y me retiré; hace varios años trabajo con los excombatientes, en la Asociación de Veteranos de Guerra "2 de Abril". Actualmente me desempeño como presidente de la Institución, además de ser el director del "Museo Malvinas Chaco".

Martín Bacs en Malvinas.

—Quizás sea una contradicción, pero ¿tenés algún recuerdo bueno de la guerra?  

—Pienso que ninguna guerra deja algo positivo. Al contrario, durante y después de ella, todo es aflicción, dolor y miseria.

—¿Cuál es el recuerdo más penoso que tenés? 

—Mi recuerdo más triste de la guerra fue cuando vi arriar la bandera argentina para izar la británica. Toda la abnegación y el esfuerzo pareciera que fue en vano; pero lo más triste de todo son los caídos, la tristeza por los que no regresaron a casa. Tristeza por los 634 héroes que entregaron su vida por la patria.

—Algunos testimonios dicen que el silencio que vino después de la guerra fue tan fuerte como el sonido de las balas y las bombas. ¿Vos cómo viviste ese silencio cuando terminó la guerra?  

—Después de terminada la guerra hubo un silencio sobre el tema Malvinas. Durante casi diez años hubo un abandono total de todos los gobiernos democráticos a los excombatientes. Esto origino los vicios y los suicidios de casi la misma cantidad de veteranos que los caídos en combate. Luego de las luchas de las organizaciones de excombatientes se pudieron conseguir algunas reivindicaciones, muchas al día de hoy todavía siguen pendientes, sin cumplirse. A muchos soldados del Ejército, antes de salir de baja, los militares les hicieron firmar un papel que les prohibía hablar de Malvinas.

—Ante este nuevo aniversario de un hecho histórico, ¿qué sensaciones que te genera volver hablar de Malvinas? 

—Este 2 de abril se cumplen 40 años de aquella Guerra. Debemos seguir hablando de Malvinas por muchos motivos: por el sacrificio de nuestros héroes caídos en combate; porque las Malvinas son argentinas, así lo demuestra la historia; por su importancia geoestratégica, además de sus recursos naturales, pesqueros, petroleros y mineros, que los británicos están extrayendo poco a poco. Todos los años, cada aniversario es un día difícil. Se mezclan pensamientos, sensaciones encontradas, remembranzas que nunca se van a borrar. Para un veterano de guerra siempre existe un momento en el día en el cual aparece algún recuerdo de Malvinas.