Eduardo Lalo Enrique Gómez: "Los días en Malvinas eran noches largas"
El próximo 2 de abril se cumplirán cuatro décadas de la guerra. También este año se cumplen 189 años de la usurpación del Reino Unido. Desde Villa Ángela, este excombatiente nos cuenta su derrotero, desde el desembarco en las islas. " Es importante conmemorar estos 40 años por la gente, por la sociedad que siempre nos acompañó ", dijo.

Eduardo Lalo Enrique Gómez nació en Villa Ángela. Cuando tenía tres años falleció su mamá, y su abuela paterna lo cobijó. Después de la guerra se quedó junto a su padre, que estaba viviendo en Buenos Aires. Estuvo por allá unos años, hasta que por pedido de su abuela regresó a Villa Ángela y desde entonces no volvió a irse de la ciudad. Ahora, repasa parte de su historia para Chaqueña.
—¿Dónde estabas el 2 de abril de 1982?
—Recuerdo que estaba haciendo campaña fuera del Batallón de Infantería de Marina 5 de Río Grande, Tierra del Fuego. Habíamos sentido bocinazos y gritos de la gente festejando la toma de Malvinas. Volvimos al batallón y nos reunieron para explicarnos que se habían recuperado las islas. En esas tierras estaba flameando la bandera argentina.
El batallón fue elegido para ir a las islas, que no quedaban lejos de Río Grande, así que estuvimos pronto. Salí el 9 de abril y en pocas horas estuvimos en el lugar. Un día después del desembarco nos designaron lugares. Yo era comunicante, estaba en la sección de comunicaciones.
En esa compañía éramos 50, y nos prepararon para saber cómo usar las radios y como instalar las antenas. Cuando llegamos a Malvinas teníamos que saber instalar una radio, poner la antena, porque era el medio de comunicación, una radio de VHF. Fue nuestro primer medio de comunicación.
Cuando los ingleses desembarcaron tuvimos que dejar de usarla, porque, al tener antena, los radares captan la señal. Entonces tuvimos que dejar de usar ese sistema y pasamos a hacer tendidos de cables para tener otro tipo de comunicaciones. Nosotros avisábamos a los sectores cuando había una alerta roja.

—Estuvieron un tiempo antes de que empezaran los bombardeos de los ingleses. ¿Cómo vivieron esa etapa previa?
—Los ingleses comenzaron a atacar el 1º de mayo. Antes de esa fecha nosotros teníamos días de respiro, nos daban un poco de harina o un poco de grasa y nosotros como chaqueños sabíamos hacer torta frita. Hacíamos torta frita mientras otros se destacaban por contar chistes o cantar algunas canciones.
Preparábamos mates improvisados y teníamos unos momentos de distensión. Cuando había algún tiempo libre leíamos algunas cartas, nos repartían algunas líneas que habían escrito chicos de las escuelas. Nosotros esas cosas no sabíamos, nos enteramos después, que en las escuelas del país los chicos tenían que hacer una carta "para el soldado argentino".
Esas cartas nos llegaban, nos daban diez o quince a cada uno. Cuando teníamos un tiempo las leíamos, las comentábamos y también nos las intercambiábamos. Eran muy lindas, los chicos escribían palabras alentadoras, había también estampas de alguna virgen o de algunos santos. Ese aliento de los niños nos reconfortaba. Después del 1º de mayo no hubo descanso.
Los ingleses comenzaron atacar y no teníamos tiempo para distraernos, estábamos en todo momento en alerta. Los ingleses nos atacaban todo el tiempo desde aviones y barcos. Los más difíciles fueron los días 12, 13 y 14 de junio, cuando fue la batalla final. Estuvimos esos días sin parar, combatiendo día y noche, los bombardeos eran permanentes. Los días en Malvinas eran muy cortos, el día estaba compuesto por noche, porque a las 4 o 5 de la tarde ya no se veía nada. Además amanecía muy tarde, a las 9 de la mañana. Los días en Malvinas eran noches largas.

—Cuando terminó la guerra, ¿cómo fue tu regreso?
—Desde que volvimos de Malvinas vivimos otra guerra, la guerra del olvido, la guerra del silencio, la guerra de la desigualdad. Nosotros estuvimos discriminados. Había mucha propaganda, pero para nosotros no había nada. Había propaganda de que por defender a nuestra patria merecíamos algo, y sin embargo a la hora de la realidad no teníamos nada. Estuve seis meses desde que volví de Malvinas sin trabajo.
Nosotros volvimos de Malvinas con la secuela de la guerra, que es lo peor que hay, teníamos estrés postraumático. Nunca nos dieron una obra social para que nos tratáramos psicológicamente. Hay compañeros que han vuelto con diversos problemas. Cuando pasaron casi diez años nos dieron una obra social que ni siquiera fue la adecuada a nuestra situación, porque nos dieron Pami, que está estructurada para atender a los abuelos y nosotros teníamos otras necesidades.
Hasta hoy, acá en la provincia del Chaco es donde más problemas tenemos. La obra social no podemos usarla según lo que necesitamos. Los problemas son graves y siguen sucediendo. Nos costó insertarnos de nuevo. Los que tuvimos suerte de que nuestros familiares nos brindaran apoyo y amor pudimos salir adelante. Cuando nosotros regresamos de Malvinas tuvimos que firmar una declaración jurada donde nos obligaban a guardar silencio, no podíamos hablar de lo que vivimos en las Islas, nos silenciaron.
Recuerdo a algunos compañeros, cuando nos empezamos a juntar, allá por el año 83, cuando volvió la democracia. La gente también se acercaba a saber qué era aquello que había pasado en Malvinas. Nos llamaban "los locos de la guerra". Todavía seguimos peleando por varias reivindicaciones.
—El 2 de abril se cumplen 40 años de la guerra. ¿Cómo se vive la fecha?
—Nosotros conmemoramos el Día de Malvinas. Cuando hay muerte de por medio, no se puede festejar. Las conmemoraciones se hacen cada año con actos muy emotivos, siempre recordamos a los caídos. Los gobiernos suelen acompañar, pero en realidad somos nosotros lo que venimos gestando cada acto. Para nosotros es importante que la gente nos acompañe. Desde que volvimos de Malvinas prácticamente tuvimos que librar otra batalla con todos los gobiernos que fueron pasando a lo largo de los años. Ningún gobierno nos dio lo que merecíamos. Lo que conseguimos y tenemos hasta hoy fue por mérito propio, a través de reclamos y movilizaciones. El 2 de abril es importante y es el día del Veterano de Guerra, es el día en que los familiares recuerdan a los caídos en Malvinas.
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