"He tenido la suerte de estar muchas veces y todas son únicas e inolvidables"
El músico charatense estuvo en la anteúltima noche del máximo festival folclórico del país, hace unos días.
"Fue una celebración de amistad y admiración recíproca, agradecido por la generosa invitación que llegó de la mano de Orellana Lucca. Viví con mucha alegría y emoción poder volver a estar arriba de ese escenario gigante en todo el sentido de la palabra", expresó Germán Kalber.
Él mismo estuvo sobre el escenario invitado por Orellana Lucca para interpretar el tema El hacedor, que le pertenece junto a Diego Brandan, también de Charata. Desde esta ciudad, Germán amplió cómo vivió esta experiencia.

— Describiste en las redes como inolvidable la presentación, ¿qué hace que Cosquín siga teniendo tanto significado para un músico folclorista?
— El festival de Cosquín es un punto de encuentro entre miles y miles de almas que aman la música folklórica. Y es innegable que sigue teniendo una llegada tremenda, durante esas 9 lunas, a miles de hogares de todo el país que están pendientes de lo que pasa en ese mítico escenario. No es un evento más. No es un escenario más. No por nada se lo llama "el festival mayor de América". Por todo lo que moviliza, por la trascendencia que tiene, por el impacto que tiene en el pueblo de todo un país, es así. Después podemos discutir y debatir muchas cuestiones, incluso en redes sociales vemos cómo la gente se pone hasta en el papel de una especie de jurado virtual, levantando o bajando el pulgar a tal o cual artista, a la comisión organizadora, a la televisación, al sonido, a las luces, a todo. Todo eso mueve Cosquín y efectivamente lo vemos, lo palpamos. Sigue teniendo indiscutiblemente una gran importancia. Entonces, quienes hemos tenido la oportunidad de estar alguna vez en el escenario Atahualpa Yupanqui, no somos indiferentes a toda esa energía que se genera. Y por más que un artista haya estado muchas veces en el festival, cada una de esas noches es inolvidable y única. No pasan así nomás como si nada. Yo he tenido la suerte de estar muchas veces, y te aseguro que todas son únicas e inolvidables.
— ¿Cómo llegó o cómo se forjó esta amistad con Orellana Lucca?
— Yo soy un gran admirador de Orellana Lucca desde hace muchos años, cuando se llamaban "Presagio", no sólo como artistas, sino también por la forma en que lograron hacerse un lugar entre los grandes referentes de la música folklórica, con mucho trabajo, con mucho fundamento musical y lírico, con la suficiente personalidad para no responder a las tendencias que muchas veces la industria musical impone y sosteniendo una identidad y un sonido propio.
La amistad con ellos nace en 2015, cuando coincidimos en un festival realizado en mi pueblo, ellos eran uno de los números centrales de esa noche y yo estaba recién presentando mi disco El Otro Mundo. Me acerqué, los saludé y les regalé un cd. Al otro día veo una publicación de Manu Orellana en Facebook recomendando mi disco El Otro Mundo, el cual habían escuchado en el viaje de regreso a Santiago de punta a punta y varias veces. Ahí nos empezamos a mensajear y a estar en contacto. Al poco tiempo me convocan para tocar en una peña que estaban organizando en Santiago. No sólo fui a tocar, sino que al día siguiente compartimos almuerzo, sobremesa, guitarreada, cena, guitarreada, y perdí la cuenta (risas). Ahí se afianzó una hermosa amistad y una relación de admiración, cariño y respeto mutuo.










