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La crisis que tiene en vilo a Europa

El aumento de las tensiones en torno a la crisis en Ucrania genera dudas e interrogantes en algunos países de la Unión Europea que no ven con buenos ojos que la pulseada geopolítica entre Estados Unidos y Rusia, y con ella la posibilidad de un conflicto armado, se dispute dentro del contexto europeo.

Alemania, Hungría y Croacia no ocultan su preocupación por el aumento de las tensiones por el conflicto entre Rusia y Ucrania, especialmente luego de que Moscú haya decidido movilizar tropas hacia la frontera entre ambos países, en una movida que expresa su rechazo a la expansión en Europa del Este de la OTAN y la intención de esta alianza militar de sumar a sus filas a países de la ex Unión Soviética.

¿Existe en estos momentos riesgo de guerra en Europa? El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Ryabkov, dijo que el escenario actual se asemeja a la crisis de los misiles en Cuba de 1962, que se extendió durante casi dos semanas y que enfrentó a Estados Unidos y la Unión Soviética. Por su parte, el canciller de Polonia, Zbigniew Rau, consideró que el riesgo de guerra en Europa "es el más alto de los últimos 30 años".

Una opinión similar tuvo el jefe de defensa de Lituania, Valdemaras Rupsys, al ser consultado por la prensa sobre el envío de tropas rusas hacia la frontera con Ucrania. En ese sentido, confirmó que las fuerzas armadas de su país están en estado de alerta y que no descarta ningún escenario.

"Desde una perspectiva militar, la amenaza de una guerra en Europa es ahora quizás la más alta desde 1945. Una amenaza directa de que pueda estallar una guerra considerable o grande. La historia nos dice que las acciones militares pueden no limitarse a un solo país.

Por supuesto, se hace todo lo posible para evitarlo y espero que no ocurra, pero tenemos que estar preparados para lo peor", sostuvo el militar lituano. En enero pasado, el embajador de Estados Unidos ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa (OSCE), Michael Carpenter, dijo que "los tambores de guerra están sonando fuerte y la retórica se ha vuelto bastante estridente", tras expresar la preocupación de su país por la movilización de más de cien mil soldados de tropas rusas a lo largo de la frontera con Ucrania.

Pese a que Moscú insiste en mostrar el desplazamiento de unidades militares como parte de ejercicios casi rutinarios, los países más cercanos a la zona de conflicto coinciden en que es necesario encontrar una salida diplomática para evitar un choque a mayor escala, cuyas consecuencias nadie puede predecir.

Algunos analistas que siguen de cerca el conflicto explican que la movilización de tropas rusas obedece a la necesidad del Kremlin de hacer una demostración de fuerza para evitar que la Organización del Atlántico Norte incorpore a Ucrania como miembro de esa alianza, allanando así el camino para que Estados Unidos despliegue misiles en suelo ucraniano.

Se trata, por cierto, de un conflicto con muchas aristas e intereses en juego. Y como no podía ser de otra manera, como cada vez que se presenta un escenario de estas características en el mundo, se lanza en forma paralela una carrera por la información en la que cada uno de los actores principales justifica su mirada del mundo. Pero más allá de ese juego algunas consultoras como Oxford Economics, con sede en el Reino Unido, que se especializa en analizar coyunturas políticas para realizar pronósticos económicos adelantó que la posibilidad de un conflicto en Ucrania afectará en forma negativa a la recuperación económica de Europa.

"La principal consecuencia de una crisis armada es un aumento de los precios en un momento en el que la inflación en la Unión Europea se sitúa ya en el 5,3%", alertó en un reciente informe. Los países de la Unión Europea que temen por la posibilidad de un conflicto armado a gran escala rechazaron la idea de arrojar más leña al fuego.

El presidente de Croacia, Zoran Milanovic, dijo que en caso de una escalada retirará a los soldados croatas de la zona de conflicto y Alemania optó, al menos hasta ahora, por no ponerse en la vereda de enfrente respecto a Rusia. Razones no le faltan: Vladimir Putin tiene en sus manos la llave de paso de más del 40 por ciento del petróleo crudo y más del 50 por ciento del gas natural que consumen las industrias y los hogares alemanes.

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