Diagnóstico temprano puede salvar una vida
Con motivo de haberse conmemorado esta semana el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, distintas organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil lanzaron campañas para recordar que se trata de una enfermedad que puede prevenirse, tratarse y curarse.
Como ocurre con otros males que amenazan a la salud de las personas, es clave el diagnóstico temprano. Hay varios tipos de cáncer. Muchos de ellos pueden prevenirse, mientras que otros pueden ser detectados de manera temprana, lo que favorece el tratamiento y la curación.
Así lo señala la campaña del Ministerio de Salud de la Nación que explica, por otra parte, que un diagnóstico de cáncer no debe ser sinónimo de dolor y muerte ya que más de la mitad de las personas afectadas por estas problemáticas se curan, y en otros casos las personas pueden tener una buena calidad de vida.
Se estima que cerca del 40 por ciento de los cánceres pueden prevenirse incorporando hábitos saludables. Todos son tratables y, gracias a los avances logrados en las últimas décadas en el campo de los cuidados de la salud, muchos de ellos pueden curarse. La Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer, por su parte, lanzó una campaña para generar conciencia en la población bajo el lema "Animarse a hablar del cáncer es empezar a prevenirlo".
Se trata de una iniciativa que propone reflexionar sobre la importancia de escuchar nuestro cuerpo y recordar que los estudios de detección temprana de la enfermedad salvan vidas. "Sabemos que hay muchas cosas inciertas alrededor del cáncer. Pero si de algo estamos seguros es que prevenir siempre es benigno", remarca la campaña que gira sobre la importancia que tiene visibilizar el problema como una forma de favorecer la prevención tanto primaria (evitando las causas) como secundaria (detección temprana). De esa forma, aseguran desde Lalcec, aumentará su tasa de curabilidad.
La entidad explica que existen al menos seis tipos de cáncer que, detectados a tiempo, tienen un mejor pronóstico y mayor probabilidad de sobrevida de los pacientes: el cáncer de pulmón, próstata, piel, útero, mama y colon.
Salvo el cáncer de pulmón, que requiere una tomografía de baja radiación para un grupo de riesgo específico, todos los demás tienen estudios de diagnóstico accesibles y poco invasivos que sirven para detectarlo en los primeros estadíos (muchos son asintomáticos en dichas etapas).
En ciertos tipos de cáncer, como el de próstata, colon y mama, la edad es un factor determinante, por lo cual es central la realización de chequeos anuales como la mamografía a partir de los 40 años para todas las mujeres. A partir de los 50 años, todos deben realizarse una colonoscopia y es primordial para los hombres incorporar a su chequeo el examen de tacto rectal y análisis de PSA en sangre.
Desde el Ministerio de Salud de la Nación, en tanto, se observa que algunos tipos de cáncer pueden prevenirse siguiendo hábitos saludables y en otros casos, puede reducirse el riesgo de enfermar. En ese sentido, se recomienda adoptar hábitos de alimentación saludable basada tanto en el consumo diario de frutas y verduras (al menos cinco porciones por día) y de legumbres, cereales integrales y frutos secos, como en la reducción del consumo de fiambres, embutidos, manteca, leche entera y de productos de pastelería, snacks y golosinas, entre otros.
También se aconseja realizar actividad física todos los días, al menos 30 minutos, y evitar el consumo excesivo de alcohol. Es importante destacar que la actividad física regular aporta beneficios.
Además de reducir el riesgo de muerte prematura, también reduce el riesgo de muerte por enfermedad arterial coronaria y por accidente cerebro vascular, que constituyen un tercio de todas las muertes a nivel mundial. También reduce notablemente el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca, cáncer de colon y diabetes tipo 2.
Ayuda además a prevenir la hipertensión arterial, a mantener un peso corporal adecuado a la edad y disminuye el riesgo de desarrollar obesidad. Debe tenerse en cuenta que una vida sedentaria combinada con hábitos alimentarios no saludables favorece la aparición de enfermedades que empeoran la calidad de vida, en todas las edades.
Por último, y retomando los factores de riesgo asociados al cáncer, es importante evitar el tabaco y mantener los ambientes libres de humo, recordando siempre que un diagnóstico temprano puede salvar vidas.










