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Real historia de indios

El Constitucionalismo Social de Felipe Gallardo

Los convencionales de 1951 no iban a sancionar una Constitución liberal para beneficiar a los más poderosos y explotadores. Socialmente justo fue que los trabajadores lo hicieran para respaldar sus derechos e institucionalizar una provincia incorporando los derechos humanos.

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Para comprender la magnitud de los contenidos constitucionales hay que analizar los aspectos sociales desde el comienzo. Sostengo que nadie hizo el Chaco, ni vino a hacerlo; ya estuvo hecho en América de entre doce mil y cuarenta mil años antes, con una población estimada en 80 millones de habitantes, la que después del 12 de octubre de 1492 se redujo a escasos 6 millones, la mitad en América del Sur; de esta población me ocuparé. 

América ha sido y es un continente de riquezas, su suelo y sus montañas contienen metales preciosos y, donde no los hay, son tierras excelentes para cultivos. Tiene agua y una biodiversidad que hace que los científicos lo califiquen como el segundo bioma en importancia después de la Amazonia. Pero sus bosques, por cambio de uso del suelo, son eliminados: no es el calor, es la deforestación. Ahora peligran glaciares y periglaciares por el "litio" y el oro. 

La resaca de todos estos negocios-negociados es la población, que sirve de mano de obra barata. Estuvo mayoritariamente compuesta de indios y criollos que fueron explotados. España venia de ochocientos años de guerra, no se caracterizó por el respeto a la persona humana, mató y ejecuto quemándolos en parrillas para que confesaran los escondrijos del oro. Del que se escondía se encargaban perros lebreles que los destrozaban.

Hacia 1515 pregonaba Fray Bartolomé de las Casas el sermón de Fray Montesinos: "Decid ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, con muerte y estragos? ¿Cómo los tenéis tan presos y fatigados, sin darles de comer, ni curarlos en sus enfermedades de los excesivos trabajos que les dais, y mueren y, por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día?"

Con la idea fija en la agricultura, a 93 años de la invasión de América, en 1584 España entró al Chaco con sus ejércitos y fundó dos encomiendas, Matará y Guacará, e hizo prisionero al indio para el trabajo. El maltrato y la explotación conllevaron a la deserción, a los encierros para trabajar, y la venganza fue la respuesta. 

La Encomienda era el sistema oficial de explotación, debían trabajar gratis para los españoles. En carta de 1607 al Rey, el gobernador de Santiago del Estero Alonso de Rivera daba cuenta que en la región había 277 vecinos españoles que utilizaban 17.920 indios encomendados para su servicio personal.

En Concepción, fundada en 1585, se desató la crueldad del látigo de Isabel de Salazar. En 1621 el gobernador del Río de la Plata, Luis Góngora, empadronó 81 vecinos y 1474 indios encomendados. Nada detuvo el maltrato, opresiones y vejaciones que recibía el indio de sus encomenderos, decía el Oidor de la Audiencia de Charcas Francisco de Alfaro, que estuvo en Matará y Guacara, en sus Ordenanzas de 1612. 

Los ataques indios desde 1585 hasta el golpe definitivo de 1631 a Concepción fueron a consecuencia de los malos tratos que recibieron los conversos o vecinos indios en el trabajo. La ciudad fue destruida y quemada por esa razón. 

Van a suceder muchos acontecimientos donde el español explota y maltrata al indio. El indio ataca y quema ciudades en venganza. Cuando estuvo cansado de tantas guerras, diezmado por las enfermedades, el fusil o la falta comida, acepta su reducción. Ahí es atacado y tomado prisionero para el trabajo, por los bandeiras pagados por los colonos de Piratininga (San Pablo). Pero se organiza y le da batalla en Mbororé, ni justicia a los bandeiras. Año 1641.

"Decid ¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, con muerte y estragos? ¿Cómo los tenéis tan presos y fatigados, sin darles de comer, ni curarlos en sus enfermedades de los excesivos trabajos que les dais, y mueren y, por mejor decir, los matáis, por sacar y adquirir oro cada día?"

Se lo reduce en San Jerónimo, Purísima Concepción, San Fernando del Río Negro y El Timbó, pero sus protectores Jesuitas son expulsados a pedido de explotadores agricultores, decayendo sus pueblos por apropiación de estancias que eran su sustento, año 1767. Lo mismo ocurre con La Cangayé y San Bernardo de Vértiz, en vez de alimentar indios, destinan sus frutos a la educación de vecinos, años 1780/1793. Otra traición del blanco al indio.  

Finalizado el periodo de la independencia y sancionada la Constitución liberal de 1853, se reinicia la maldad contra el indio, que se resiste a ser explotado, pero ahora se lo mata por generaciones enteras para ocupar sus tierras y facilitarlas a los monopolios extranjeros. Un periodo militar activo 1880/1914, finaliza con el parte de guerra del matador y fusilador, el inglés Ignacio Hamilton Fotheringham, jefe de operaciones, "un hermoso fin de campaña".

En medio, la guerra sucia de la Triple Alianza 1864/1870 fogoneada por el imperio inglés, que deja un Paraguay destruido por haberle hecho la competencia industrial. De casi 1.500.000 sobrevivieron alrededor de 221.000, la mayoría mujeres, y 28.000 masculinos menores de 16 años. Perdió gran parte de sus territorios y fue obligado a pagar una indemnización mediante un crédito en libras esterlinas de las que devolvió diez por cada una. 

Los militares argentinos premiados con el rango de general por matar paraguayos fueron gobernadores del Chaco. Decían en 1883 "el soldado argentino va a ensanchar nuestra línea de fronteras y brindar la civilización a tribus bárbaras (…) emplearemos en último caso el elemento destructor de las armas, para que se anuncie al Gobierno que dejamos exploradas tierras dispuestas a recibir con ventaja la colonización y prontos al trabajo brazos que eran improductivos y hostiles". Se los mata y, los que quedan vivos, esclavos, Será el perfil del trabajador.

*Abogado, especialista en evaluaciones ambientales, escritor e historiador del Chaco y sus ancestros.

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