A 150 años de la creación de la Gobernación del Chaco

La Guerra de la Triple Alianza
Entre 1865 y 1870 se produjo la Guerra de la Triple Alianza o Guerra del Paraguay, contienda sangrienta y fratricida que enfrentó a cuatro países del cono sur: la Argentina, el Imperio del Brasil y Uruguay, contra la República del Paraguay. La Argentina estaba presidida en ese momento por Bartolomé Mitre, y en Brasil estaba el emperador Pedro II de la Casa de Braganza. En Paraguay gobernaba con mano férrea el presidente Francisco Solano López.
Al inicio del conflicto, la Argentina, Brasil y Uruguay celebraron un Tratado de Alianza, el 1° de mayo de 1865, por el que la Argentina y Brasil fijaban los límites de su respectiva ocupación territorial. La Argentina se adjudicaba todo el Chaco, desde Bahía Negra en el Alto Paraguay hasta el Arroyo del Rey, en el actual Chaco santafesino; es decir que las subregiones del Chaco Boreal, Central y Austral quedaban dentro de su jurisdicción. Por su parte, el Brasil se adjudicaba toda la región del Guairá, al NE del Paraguay.
Derrota del Paraguay
Concluida la guerra con la derrota paraguaya, se produjo la ocupación militar de Asunción por parte de los aliados en noviembre de 1869, y pocos meses después la muerte del presidente del Paraguay, mariscal Solano López, junto al arroyo Aquidabán. Los aliados instalaron un gobierno provisional a cargo de un triunvirato integrado por exiliados paraguayos opositores a López, bajo la influencia y protección del Imperio del Brasil.
Gobernaba la Argentina en esos momentos el presidente Domingo Faustino Sarmiento, quien consideraba a Solano López como un obstáculo al progreso de los países del Plata. El ministro plenipotenciario del Brasil en Asunción, vizconde de Río Branco, representaba y defendía hábilmente los intereses del Imperio, mientras obstaculizaba las aspiraciones territoriales argentinas sobre la región del Chaco.
Ocupación de Villa Occidental
Un incidente menor desató el conflicto territorial por la posesión del Chaco. El gobierno provisional paraguayo intentó cobrarle derechos de explotación de los bosques a un grupo de obrajeros que cortaban maderas en una pequeña localidad situada frente a Asunción, llamada Villa Occidental. Estos se negaron a pagar, alegando que se encontraban en territorios de soberanía argentina, y reclamaron el apoyo del coronel Emilio Mitre, jefe de las tropas de ocupación argentina.
Ante un reclamo del gobierno de Asunción, el coronel Mitre lo rechazó y, acto seguido, envió a Villa Occidental una fuerza militar de ocupación, el 20 de noviembre de 1869, con el fin de resguardar la seguridad de la población. El gobierno de Asunción elevó entonces una enérgica protesta al gobierno argentino, con el apoyo del ministro plenipotenciario brasileño Río Branco, alegando tener derecho a ejercer su jurisdicción sobre una población paraguaya.
La victoria no da derechos
El canciller Mariano Varela, del Partido Autonomista, era ministro de Relaciones Exteriores de Sarmiento. Varela decidió asestar un golpe diplomático al Brasil, y en una declaración anunció que "La victoria no da derechos a las naciones aliadas a fijar por sí los límites fijados por el Tratado de Alianza, los que debían ser resueltos mediante tratados de límites entre las partes". Esta declaración, conocida como "Doctrina Varela", descolocó al Imperio del Brasil en cuanto a sus pretensiones territoriales.
Rápidamente reaccionó el gobierno brasileño, y envió a Buenos Aires al hábil diplomático vizconde de Río Branco, quien logró convencer a Sarmiento de archivar la "Doctrina Varela" y volver al cumplimiento del Tratado de Alianza. Sarmiento reemplazó al canciller Varela por Carlos Tejedor y dio al Jefe de las tropas argentinas la orden de comunicar al gobierno paraguayo la decisión de cumplir estrictamente el Tratado de Alianza con respecto a los límites territoriales.
Predominio del Brasil
Producida la elección del nuevo gobierno paraguayo, éste recayó en Cirilo Rivarola, con quien el diplomático brasileño vizconde de Río Branco firmó protocolos para un tratado de límites exclusivo, sin tener en cuenta los derechos argentinos sobre el Chaco. Mientras tanto, en la Argentina, Sarmiento designó al doctor Manuel Quintana –quien desconocía los títulos argentinos sobre el Chaco- como ministro plenipotenciario representante de la Argentina en negociaciones diplomáticas que se iniciaron en Asunción en noviembre de 1871.
Por su parte, el gobierno brasileño reemplazó al vizconde a Río Branco por otro hábil diplomático, el barón de Cotegipe. Este mantuvo el dominio del Brasil en el Paraguay mediante un eficiente servicio de inteligencia y una fuerte presencia militar.
Tratado brasileño – paraguayo
Iniciadas las negociaciones diplomáticas en la capital paraguaya, el barón de Cotegipe anunció la postergación del análisis de los derechos argentinos sobre el Chaco y celebró un Tratado brasileño-paraguayo mediante el cual se anexó grandes extensiones en el Paraguay y mantuvo en forma indefinida la presencia militar brasileña en el territorio guaraní.
El representante argentino Manuel Quintana protestó enérgicamente y se retiró de las negociaciones, dejando libre el terreno al Brasil, pero anunció que la Argentina desconocería cualquier tratativa aislada.
Creación de la Gobernación del Chaco
Este fracaso diplomático resonante de la Argentina produjo frustración y descontento en el gobierno y en la opinión pública. En todos los sectores existía la convicción de haber sido instrumento de la política imperialista del Brasil en la Cuenca del Plata. Desde la oposición se lanzaron fuertes ataques a través de la prensa, al Gobierno, a Bartolomé Mitre y a Carlos Tejedor.
En medio de este clima adverso, ante este fracaso diplomático, para reafirmar los derechos sobre el Chaco y recuperar el prestigio de su gobierno, el presidente Sarmiento dictó el decreto del 31 de enero de 1872, creando la Gobernación de los Territorios del Chaco y designando como gobernador al general Julio de Vedia, comandante de las tropas argentinas en el Paraguay. Este decreto fijaba la residencia del gobernador en Villa Occidental, establecía que este funcionario dependía del Ministerio del Interior, fijaba la jurisdicción administrativa y militar de las nuevas autoridades, y facultaba al gobernador para convocar a elecciones municipales y a proponer la construcción de edificios públicos.
El presidente no tenía facultades para crear una gobernación por decreto, sino que era una atribución del Congreso Nacional organizar administrativamente los territorios nacionales. Por lo tanto, el Ejecutivo elevó un proyecto de ley que fue aprobado el 12 de octubre de 1872 (Ley 576, de creación de la Gobernación de los Territorios del Chaco).
Significado histórico
Los motivos de la creación de la Gobernación del Chaco expuestos por el gobierno argentino ante la protesta del Paraguay, fueron: 1) Los tratados celebrados unilateralmente por el Brasil con el Paraguay; 2) La permanencia indefinida de las fuerzas militares brasileñas en territorio paraguayo; 3) La decisión de sostener por sí mismo sus derechos sobre el Chaco, vitales para su seguridad.
Esta creación fue el efecto de la tirante y delicada situación internacional, no el resultado de un plan orgánico de ocupación territorial y de colonización. Fue además una reacción ante el momento crítico de nuestra política exterior. La gobernación del Chaco abarcaba toda la región y no tenía límites precisos. Estos fueron fijados por tratados posteriores con el Paraguay y con el acuerdo de las provincias limítrofes. Pero la creación significó la incorporación del Chaco a la vida institucional del país y sentó un valioso precedente para las restantes gobernaciones.
(*) Miembro de la Junta de Estudios Históricos del Chaco.










