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El arbolado es cada vez más necesario

Los efectos dramáticos del cambio climático obligan a repensar las ciudades en todo el mundo. En nuestra región, con olas de calor que aumentan en intensidad y frecuencia, resulta imprescindible asegurar el cuidado del arbolado urbano. Los árboles ayudan a mitigar el calor haciendo más soportables las jornadas en las áreas donde el cemento tiende a ocupar cada vez más espacios. Por eso es importante generar conciencia sobre la necesidad de proteger las especies arbóreas.

Los árboles pueden mejorar la calidad del aire, haciendo que las ciudades sean lugares más saludables para vivir. Los ejemplares de mayor tamaño actúan como grandes filtros naturales que retienen el polvo y el humo del aire atrapándolos entre sus hojas.

La población chaqueña, que conoce bien los rigores del verano debe asumir el compromiso de cuidar el arbolado público, denunciando los casos de daño o extracción innecesaria de ejemplares arbóreos. Debe recordarse que la extracción es una medida de última instancia a la que se llega en muy pocos casos, después de ser cuidadosamente evaluada por las autoridades competentes en la materia.

Según la Organización Mundial de la Salud, las ciudades deben tener al menos un árbol por cada habitante, ya que el arbolado tiene una estrecha relación con la salud de la población. Son innumerables los beneficios que ofrece la arborización de los espacios públicos. Se calcula que un árbol maduro puede absorber hasta 150 kilogramos de gases contaminantes por año. Según el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Urbanos -ONU Hábitat- la ubicación estratégica de los árboles en las ciudades puede ayudar a enfriar el aire entre 2 y 8 grados centígrados. Por ejemplo, la ubicación correcta de los árboles alrededor de los edificios puede reducir la necesidad de uso de equipos de aire acondicionado en 30 por ciento, y reducir el consumo de energía para calefacción en los días más fríos entre 20 y 50 por ciento. Por otra parte, los árboles maduros regulan el flujo de agua en los días de intensas precipitaciones y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y la reducción del riesgo de desastres naturales. Un árbol de hoja perenne maduro, por ejemplo, puede interceptar más de 15.000 litros de agua por año.

Cabe recordar que, en nuestra provincia, por ley, el sistema de arbolado público es un patrimonio natural y cultural y tiene un carácter de servicio público prioritario. Por lo tanto es una obligación proteger este valioso recurso, como es el arbolado, que contribuye en forma significativa a mejorar la calidad de vida de la población. Pero, lamentablemente, por desconocimiento o negligencia, en muchos lugares donde de noche no hay alumbrado público, algunas personas optan por podar árboles en lugar de solicitar que se resuelva el problema con una iluminación artificial adecuada.

El arbolado es especialmente necesario en zonas urbanas muy pobladas, sobre todo en ciudades que registran altas temperaturas durante gran parte del año y donde, como se dijo, el cemento y las construcciones ganan cada día más terreno. Las bondades que ofrece la arborización son muchas y es de esperar que se generen nuevas iniciativas de reforestación y a favor del cuidado y la protección de los distintos ejemplares.

Debido a que los paisajes urbanos que incorporan árboles ofrecen un mejor hábitat, muchos desarrolladores inmobiliarios comenzaron a incluir más áreas verdes con ejemplares autóctonos en los proyectos que emprenden en distintas ciudades del país, ya que de esa manera agregan valor a la propiedad.

"Solo aquel que conoce los árboles siente el deseo de protegerlos", afirma el guardabosques Peter Wohlleben reconocido por su activismo en defensa de los árboles y la conservación ambiental, autor del libro "La vida secreta de los árboles", cuya lectura se recomienda, y que dio origen a un documental del mismo nombre en el que se abordan el problema que plantea la idea de progreso asociada al cemento y al asfalto, en detrimento de los espacios verdes.

Por último, es de esperar que a nivel local se proyecten nuevos parques urbanos con árboles de gran tamaño que brinden una sombra generosa a personas que viven en lugares con muy poco espacios verdes, como ocurre, por ejemplo, en la mayoría de los barrios del Gran Resistencia.