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La crisis económica resiente la adecuada atención de las mascotas

La emergencia sanitaria, la crisis económica y el elevado nivel de inflación son un combo que genera muchas dificultades en las economías hogareñas. Una de ellas se manifiesta en el cuidado a los animales.

SÁENZ PEÑA (Agencia) La pandemia alteró la vida de los ciudadanos y, en el caso de los que poseen mascotas, la situación en muchos casos se volvió complicada, no por temor a que sean portadores del covid-19 sino porque la crisis económica afectó las economías familiares dificultando la adecuada atención a los animales.

El trabajo de nueve años de esterilizaciones comienza a mostrar sus frutos “porque hay menos cachorros naciendo en las calles”.

"En Presidencia Roque Sáenz Peña no se observó que se haya generado pánico ante la posibilidad de que también los animales domésticos se contagien con el covid-19, pero sí nos encontramos con gente a la que por la falta de trabajo se le complica brindarle atención veterinaria y buena alimentación a sus perros o gatos", señalaron ante la consulta de NORTE desde la Asociación Civil Amo los Perros.

La realidad es que la emergencia sanitaria, la crisis económica y el elevado nivel de inflación son un combo que genera muchas dificultades en las economías hogareñas. Las familias limitan gastos y el recorte impacta en el cuidado de las mascotas, "porque si antes le daban un alimento de buena a muy buena calidad, ahora buscan algo más económico y con menor contenido de proteínas". Los limitados ingresos de los asalariados, también generan que la atención veterinaria se vea limitada a posibles urgencias o la provisión de la medicación básica "para tratar de mantenerlos sanos".

"En todo este tiempo, con gente que se quedó sin trabajo y a la que apenas les alcanza para comer, se pudieron registrar casos de dueños responsables que asumieron que no podían seguir teniendo bien a sus animales y les buscaron otras familias, pero no los abandonaron", señalaron desde Amo los Perros.

DUEÑOS IRRESPONSABLES

En otros casos, se mencionan situaciones "en las que dueños irresponsables se comunican con la protectora porque quieren entregar perras o gatas preñadas o con crías a las que nunca se tomaron el trabajo de hacer castrar".

En Sáenz Peña no se registra abandono de perros o gatos por temor al Covid19, “pero existen casos en los que los dueños les buscaron otro hogar por no poder mantenerlos”.

"Nos ha pasado en diciembre y enero que mucha gente con perras adultas, que tienen dueños irresponsables que no las castraron, buscan entregar a la madre y las crías pero por una cuestión económica y, lamentablemente, por no haber tomado a tiempo la determinación de esterilizar al animal", refirió Marcela Iznardo como referente del grupo proteccionista local.

En el caso de los animales que tienen un hogar, "no está ocurriendo que los abandonen pero sí llaman a los integrantes de los grupos mascoteros para que vayan a buscar al perro o el gato". "Esas familias no los van a tirar, pero nos exigen que busquemos a sus mascotas cuando en Sáenz Peña no existe un refugio, ni queremos que exista, y esa exigencia es la consecuencia de la frágil economía, la irresponsabilidad o porque llevaron a sus hogares un perros más pequeño y buscan entregar al adulto", resumieron.

EFECTIVO TRABAJO DE ESTERILIZACIÓN

En Presidencia Roque Sáenz Peña siguen existiendo animales en la calle, que viven de la basura o de lo que los buenos vecinos les dan para alimentarse. La presencia de cachorros ha disminuido, exponiendo el positivo trabajo que se realiza con las jornadas de castración que el grupo Amo los Perros concreta desde hace nueve años en distintos puntos de la ciudad.

"Es un trabajo que inicialmente parecía invisible y que encaramos un pequeño grupo que entendimos que la única manera de disminuir la población de animales que viven en las calles, es a través de la esterilización de perros y gatos, hembras y machos", destacó Marcela Iznardo.

El grupo, en casi una década de labor, mediante las jornadas de castración,  esterilizó 23.796 animales, algunos con dueños y la mayoría de ellos comunitarios o de la calle. El trabajo que al principio apenas parecía un granito de arena, comenzó a evidenciarse ahora al registrarse menor cantidad de cachorros naciendo en el abandono. "La tarea es ardua y no nos podemos relajar porque una perra o gata que tenga crías en las calle, significa que en seis meses se iniciará una cadena de reproducción de animales sin hogar, sin alimentación, sin control sanitario", concluyeron desde el grupo Amo los Perros.