Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

La prioridad es del peatón

Los vehículos deben dar prioridad a los peatones que cruzan las calles en forma correcta, es decir, por las esquinas o sendas peatonales. Así lo establecen las normas vigentes, pero en las principales ciudades de la provincia y especialmente en Resistencia son muy pocos los conductores que respetan esta regla.


Es importante que tanto conductores como peatones y los demás actores del tránsito respeten las reglas de circulación en la vía pública. Si bien está claro que las personas de a pie tienen prioridad en las situaciones mencionadas, se debe remarcar que ese privilegio implica también obligaciones como por ejemplo cruzar siempre por la senda peatonal, y en los lugares donde hay semáforos el peatón solo está habilitado a cruzar cuando el paso está a su favor.

Por su seguridad, debido a que se trata del eslabón más vulnerable en el tránsito, debe mirar hacia ambos lados de la calle antes de cruzar. Nunca debe descartar la posibilidad de que un vehículo pueda venir a contramano. Se estima que cerca del 20 por ciento de las víctimas fatales de siniestros viales que se registran en el país son peatones.

Según la Asociación Civil Luchemos por la Vida, que todos los años realiza campañas para generar conciencia sobre seguridad vial, la gravedad de las lesiones que puede sufrir un peatón dependerá de la velocidad del vehículo que participe en el siniestro, el tipo de vehículo, la edad y altura del peatón, entre otras variables.

En ese sentido, se señala a modo de ejemplo, que un peatón adulto tiene un 10 por ciento de probabilidades de morir al ser atropellado por un automóvil que circula a una velocidad de 30 kilómetros por hora y tiene más de un 50 por ciento de riesgo de muerte si el choque se produce con un vehículo que se desplaza a 55 kilómetros por hora.

En el marco de la Tercera Conferencia Ministerial Mundial sobre Seguridad Vial —que se llevó a cabo el año pasado organizada por Suecia—, se presentó la Declaración de Estocolmo que propuso establecer a los 30 kilómetros por hora como límite máximo de velocidad en las ciudades para reducir los siniestros fatales.

Como se ha señalado en otras oportunidades en esta misma columna, un especial llamado de atención debe hacerse a los conductores de motocicletas que se desplazan a una velocidad peligrosa entre otros vehículos que están en fila, detenidos por un semáforo en rojo. Muchos peatones, confiados por tener habilitado el paso, cruzan unos metros antes de la senda peatonal y corren el riesgo de ser atropellados por estas motocicletas que se desplazan muy rápidamente.

En este caso vale recordar que siempre que esté pintada la senda peatonal, el peatón siempre debe cruzar por ella. De no existir la demarcación, el lugar apropiado para el cruce es la esquina. Nunca la mitad de cuadra.

En los lugares donde están instalados semáforos peatonales, si éstos están con la señal en verde, se puede cruzar. Pero si está en rojo o intermitente, hay que esperar en la vereda. El peatón debe saber también que, para su propia seguridad, nunca debe salir de manera apresurada de entre dos vehículos estacionados para cruzar la calle.

Otra recomendación que deben tener en cuenta quienes se desplazan a pie es que siempre deben caminar por las veredas, nunca por las calles, y menos si es de noche.
La reducción de la velocidad tiene como objetivo convertir a las ciudades en espacios más seguros para todos los que intervienen en el tránsito, reduciendo tanto el riesgo de sufrir un accidente, como la gravedad del mismo.

Volviendo a las responsabilidades de los peatones, lamentablemente cada vez se observa un mayor número de personas que, cuando van caminando, utilizan auriculares cuando están por cruzar una calle. Ese hábito es muy riesgoso ya que circular por la vía pública requiere que el peatón tenga todos sus sentidos puestos en su entorno para evitar ser víctima de algún siniestro.

Te puede interesar