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Sáenz Peña: un "gran mercado" que demanda producción fresca de hortalizas

SÁENZ PEÑA (Agencia) – La oferta de producción hortícola tiene en Presidencia Roque Sáenz Peña un "gran mercado, porque todo lo que se hace se vende ya que es una ciudad de alto consumo de productos frescos y la oferta no satisface la demanda".

La producción hortícola en el departamento Comandante Fernández, "desde hace aproximadamente diez años, la realizan entre veinte y veinticinco productores". En el recuento se observa que "se registran cerca de cincuenta horticultores, pero solamente una veintena tiene continuidad en el trabajo, el resto son ocasionales generadores de oferta".

El horticultor de Sáenz Peña, “produce calidad”.

En la lectura de la cantidad de hectáreas que suman entre los poco más de veinte huerteros que "trabajan y viven de su producción", se contabilizan entre treinta y cincuenta hectáreas de horticultura de hoja, llegándose con la sementera baja a las cien hectáreas".

La cantidad de huerteros se mantiene "luego del éxodo rural que se produjo hace una década atrás, tiempos en los que muchos productores dejaron el campo para vivir en la ciudad". En la actividad hortícola "quedaron los productores que estaban más afianzados y que actualmente están más tecnificados". "Los que no abandonaron las chacras son horticultores que hoy  no van a dejar la actividad y están logrando producción de mayor calidad", comentó a NORTE el agrónomo Juan Tannfeld que, como integrante de la Agencia del  Inta en Sáenz Peña, acompaña desde hace varios años a los productores de huerta.

Juan Tannfel, agrónomo de la agencia del Inta. “Sáenz Peña es un mercado que demanda mucha producción fresca.

"Todo lo que producen lo venden porque la ciudad es un mercado con mucha demanda ya que el consumidor prefiere el producto fresco", acotó el técnico de ProHuerta.

LIMITANTE DE LA NATURALEZA

La oferta de productos frescos de la huerta tiene demanda insatisfecha, pero el agua es el habitual insumo que puede faltar y complicar la campaña. La magra zafra, por las limitantes que pueda poner la naturaleza, significa disminución en la disponibilidad de productos lo que también impacta negativamente en la economía de los quinteros.

El año que finaliza no fue la excepción en la racha de períodos con déficit hídrico y la actividad hortícola en el departamento Comandante Fernández resultó muy afectada por la sequía en el inicio de las siembras de primavera – verano, entre los meses de agosto y septiembre, "pero terminó recomponiéndose a finales del año". El periodo seco afectó el comienzo de la campaña, siendo un alivio las precipitaciones del último bimestre que permitió a los quinteros "sacar, a pesar de la etapa seca, una buena cosecha de cucurbitáceas y, en el final del periodo, también buena horticultura de hoja". Un alivio para las economías de los horticultores que estaban debilitándose con el consumo de los ahorros que disponían.

Los productores que se quedaron en los campos, hoy están más tecnificados pero el insumo agua sigue siendo el mayor inconveniente.

LÍQUIDO VITAL

El cinturón verde de la ciudad, para su afianzamiento en la provisión de productos hortícolas "necesita tener garantizada la provisión de agua". "Se ejecutaron obras de construcción de reservorios, pero se necesita mucha más cantidad y de mayores dimensiones", explicó Tannfeld.

Las dimensiones de las represas deben considerar los largos periodos de sequía, "porque ante una etapa extensa sin lluvias nos quedamos sin agua, como ocurrió en este año".

El agua es el insumo que, como en toda actividad rural, es indispensable "y el problema es cuando falta", lo que ocurre regularmente en el Chaco. La lluvia caída en las últimas semanas permitió la recuperación de la oferta de la producción de las huertas del departamento Comandante Fernández, "pero si tuviéramos almacenamiento suficiente para acumular el líquido vital, no tendríamos problemas para producir  y satisfacer la demanda".

La problemática busca una solución a través de proyectos que fueron presentados desde la Agencia del Inta "para la provisión de agua". "La expectativa en el 2022 es que las propuestas presentadas comiencen a moverse en las oficinas respectivas porque si logramos garantizar mayor disponibilidad del insumo para el riego, la actividad va a tener un repunte, además de lograr continuidad en la oferta", anheló el agrónomo Juan Tannfeld.

OFERTA Y DEMANDA

La demanda de la producción fresca de hortalizas "es mucha" y la oferta se concentra en dos puntos de venta: la feria franca, que se concreta los días sábados en el galpón que tienen los productores en el barrio San Martín y el mercado municipal, que se presenta los días miércoles en distintos espacios verdes de la ciudad.

"El consumidor prefiere los productos locales, especialmente en algunos frutos que de la cosecha al consumo no tienen mucha vida útil, como ocurre con la mandioca que debe ser consumida antes de que pasen los siete días", mencionó el agrónomo Juan Tannfeld. "El cliente sabe que lo que produce el horticultor local es fresco, porque de la cosecha sale directamente a la venta y eso es lo que se busca, en consecuencia la demanda es mucha", reiteró.

PRODUCCIÓN COMUNITARIA

SÁENZ PEÑA (Agencia) – El trabajo de la agencia local del Inta logró inculcar la cultura de las huertas en los barrios de la ciudad, logrando que los vecinos se organicen y en terrenos comunitarios produzcan sus propias verduras. La sequía extensa fue el factor que también afectó a la producción urbana y los emprendimientos no lograron buenas cosechas en el 2021.

"El gran problemas en las huertas comunitarias fue la faltante de agua, porque aunque se tienen instalados sistemas de riego al quedarse los reservorios vacíos, el dispositivo era una herramienta que quedó inutilizada", detalló el agrónomo Juan Tanffeld.

En este contexto, es de mencionar que en el periodo de pandemia ocurrió que se incrementó la demanda de semillas para la producción hortícola para autoconsumo. La Agencia del Inta tuvo la suficiente cantidad de semillas para distribuir en la campaña, "pero la sequía jugó una mala pasada ya que el vecino que hace para consumo propio necesita del riego de las lluvias".  "En los barrios donde se debería hacer huerta no hay suficiente disponibilidad de agua en la red y el vecino no puede mantener su huerta si tiene que ir a buscar agua a una canilla comunitaria que le queda alejada", clarificó Tannfeld.